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jueves, 23 de diciembre de 2010

Francia escéptica sobre uso de fuerza en Costa de Marfil

París, 23 dic (PL) Francia se mostró hoy escéptica sobre el eventual uso de la fuerza para resolver el conflicto de Costa de Marfil relacionado con el sillón presidencial, y dejó en manos de los líderes africanos la decisión.

En declaraciones a Radio France Internationale, el ministro de Cooperación, Henri de Raincourt, subrayó que París no puede de ninguna forma recomendar el recurso de la fuerza para solucionar el entuerto marfileño.

Se refería así a la intransigencia del actual presidente, Laurent Gbagbo, a entregar el poder el mandatario ganador de los comicios, Alassane Outtara, y a las amenazas de su primer ministro, Guillaume Soro, de acudir a las armas.

Es una responsabilidad que corresponde a los jefes de Estado africanos (â��), nuestro deseo es que se respete la democracia y hacerlo por la fuerza implica un cierto número de riesgos, apostilló De Raincourt.

El titular subrayó que la antigua colonia francesa debería acogerse al llamado de la ONU y la comunidad internacional, un tema que examinará los Gobiernos africanos en una cumbre en Nigeria mañana.

Francia volvió a insistir a sus conciudadanos (15 mil personas) a que abandonen Costa de Marfil ante la delicada situación interna en ese país.

La ONU reconoce a Alassane Ouattara como el ganador de la segunda ronda de votaciones, efectuada el 28 de noviembre.

lac/ft Modificado el ( jueves, 23 de diciembre de 2010 )

La esperanza rubia de la extrema derecha


MARINE LE PEN, A UN PASO DE DIRIGIR EL MOVIMIENTO MAS PODEROSO DE LA ULTRADERECHA EUROPEA

El renacimiento progresivo del Frente Nacional la tiene a ella como protagonista fundamental. Entre escándalos y denuncias, le pega a los inmigrados, a Europa, a las políticas sociales y al sistema financiero internacional.

Por Eduardo Febbro

Desde París

Alta, rubia, dos veces divorciada, madre de tres hijos, de hablar concreto y frases como puñetazos y una forma de vestirse y expresarse en la que confluyen la modernidad y la tradición, la sensualidad y la rigidez, esa es la nueva figura de la extrema derecha francesa, Marine Le Pen. La hija del líder del partido de ultraderecha Frente Nacional está a un paso de ocupar el lugar de Jean Marie Le Pen y dirigir el movimiento más poderoso de la extrema derecha europea.

No hay ninguna diferencia entre las ideas de la hija y de su padre, pero Marine Le Pen no tiene ese perfil de lobo feroz enardecido que hizo la gloria de Le Pen a partir de mediados de los años ’80. La mujer pasa con igual soltura en un programa de debates políticos, en una emisión farandulera o posa con sonrisa de actriz reencontrada en los semanarios populares. La versión femenina de la ultraderecha es un fenómeno político de tales magnitudes que no sólo amenaza los territorios de la derecha liberal conservadora del presidente Nicolas Sarkozy (UMP), sino que también obliga a los socialistas a aclarar posiciones que mantenían ambiguas.

Los porcentajes de las encuestas de opinión la ubican en un lugar privilegiado. Cuenta con 27 por ciento de popularidad y 14 por ciento de intenciones de voto para las elecciones presidenciales de 2012. Marine Le Pen desmintió los análisis sobre la desaparición de la ultraderecha luego de las elecciones presidenciales de 2007. Su estrategia funciona con la exactitud de un mecanismo de relojería. En las elecciones regionales de mitad de año obtuvo 22 por ciento de los votos y hace unos días le bastó una frase controvertida para incendiar la escena política y subir como una flecha en los sondeos. Recurriendo a un viejo truco de su padre, provocar para conquistar, Marine Le Pen comparó la plegaria de los musulmanes en las calles de Francia –faltan lugares para el culto musulmán– con la ocupación de Francia por la Alemania nazi. “No se hace con blindados ni con soldados, pero es también una ocupación”, dijo.

Escándalos, denuncias, amenazas de juicios, reprobaciones y silencios llenaron al país de debates con un ganador final: ella. Acechada por las críticas de casi todos los sectores, Marine Le Pen no retrocedió; al contrario, asumió el contenido de lo que dijo y aclaró: “Pongo el dedo allí donde duele, y esa verdad remite a la clase política a sus renuncias, a su ceguera, a su cobardía”. Acto seguido, la ultraderechista calificó a los partidos de Francia, PS, UMP y ecologistas, de “sepultureros de la República”.

El renacimiento progresivo del Frente Nacional la tiene a ella como protagonista fundamental. Con un palazo a los inmigrados, otro a Europa, uno más a las políticas sociales y otro suplementario sobre la cabeza del sistema financiero internacional, Marine Le Pen se forjó una situación confortable para suceder a su padre a mediados de enero. Marine Le Pen enfrenta a Bruno Gollnisch en el congreso del partido que se celebra en la localidad de Tours. Ambos son la antítesis del otro. Gollnisch es hombre, tiene 60 años, es un hombre calmo, culto, profesor universitario, gran especialista de la civilización japonesa, guardián discreto del tesoro ideológico de la extrema derecha y uno de los primeros ultraderechistas que, después de Le Pen, apareció con corbata. Marine Le Pen y Gollnisch representan la extrema derecha modernizada, recivilizada, a años luz de las cabezas rapadas, las esvásticas y las camperas negras.

Poco a poco, la hija de Le Pen fue cumpliendo con su propósito-profecía: “desatanizar” a la extrema derecha. Su programa político es un imán para desesperados, desempleados, gente con telarañas ideológicas en la cabeza, xenófobos, sectores rurales y viejos. Marine Le Pen recuperó el andamiaje político de Jean Marie Le Pen y lo mezcló con algunos elementos nuevos, que, sobre todo, parecen más nuevos sólo porque ella tiene un perfil juvenil y habla con otro lenguaje. La tal vez próxima líder del Frente Nacional promete todo y lo imposible: sacar al país de la Zona Euro –la moneda única–, cercar las fronteras, hacer pagar gravámenes a las transacciones de la Bolsa, cambiar los criterios de atribución de la nacionalidad francesa a los extranjeros, convertir cuarteles militares en cárceles, organizar una consulta referendaria para restaurar la pena de muerte y dar prioridad a todo lo que es francés. En los años ’80, su padre decía “Francia para los franceses”.

Ella lo ha cambiado por otro concepto, una idea ordenada en torno de una suerte de “patriotismo económico” que engloba desde el proteccionismo comercial hasta la regulación de los beneficios sociales. El maquillaje funcionó bien. Las transformaciones afectaron a los gobernantes. Con una descendiente de Le Pen al mando de un partido, la extrema derecha europea brillará aún por mucho tiempo.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Los objetivos ocultos de la ocupación militar del Sahel

Mondialisation.ca

Traducido para Rebelión por Caty R.


Los secuestros se multiplican en el Sahel. Tras la liberación, contra rescate, de P. Camatte, Michel Germaneau resultó muerto después de un ataque militar franco-mauritano en territorio malí en circunstancias no aclaradas según la prensa africana (de Argelia, Malí, etc.). Otros siete fueron secuestrados en Níger. Cada secuestro ha supuesto otra oportunidad para un aumento de la presencia militar francesa, ahora multiplicada con el apoyo de tropas de élite y tecnología espacial de vigilancia estadounidenses. Hay que preguntarse si después de perder la batalla de Argel los terroristas islamistas armados que ensangrentaron Argelia en los años 90, aquellos «combatientes de la libertad» financiados, armados y entrenados por los estadounidenses contra el Afganistán laico y progresista apoyado por la URSS, no se replegarían en los países del Sahel. Pero, ¿precisamente el secuestro de rehenes en Arlit, Níger, de los empleados del monopolio capitalista franco-africano Areva no levanta una esquina del velo que cubre los entresijos escondidos por la prensa burguesa imperialista?

Níger: una neocolonia de la Francáfrica (1) que suministra el 40% de la energía que se consume en Francia

Níger es una superficie de 1.267.000 km2, es decir, 2,3 veces Francia, y 13,5 millones de habitantes de los cuales más del 60% vive en la pobreza extrema, privada del acceso a la alimentación, al agua, a instalaciones sanitarias, a infraestructuras y a la educación (el 71% de las mujeres son analfabetas). La esperanza de vida es de 43 años.

Como todos los demás pueblos de África, el pueblo nigerino sufrió en los años 80 los tormentos del dictado liberal del FMI y el Banco Mundial que le obligaron a reembolsar una deuda injusta y a malvender todas las empresas nacionales, privatizadas tras una devaluación del franco colonial, el Cfa, anteriormente asociado al franco y en la actualidad al euro.

Ahora Níger está en el último puesto de los 182 países clasificados en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, con un grado de 0,340, precedido por Afganistán (puesto 181) en guerra contra el ejército agresivo occidental, Sierra Leona (180), la República Centroafricana (179), Malí (178) y Burkina Faso (177).

El saqueo que perpetra Areva sobre el país se desenmascara: «Según nuestras estimaciones, Níger produjo entre 100.000 y 150.00 toneladas de uranio desde 1960 a un precio medio de 27.300 Cfa el kilo (42 euros). Claramente por debajo del precio mundial medio que es de 122.000 Cfa el kilo (187 euros) en ese período. Sobre la base de esos precios medios y de una producción que oscila entre 100.000 y 150.000 toneladas, se puede decir que la venta del uranio de Níger está cifrada entre 4.200 y 6.300 millones de euros. Si se hubiese aplicado el precio internacional los accionistas (el Estado y sus socios) se habrían repartido entre 18.700 y 28.000 millones de euros. Es decir que desde la independencia, y sobre la base de ese cálculo simple sin tener en cuenta la diferencia de precios entre el ‘mercado spot’ (transacciones al contado y en efectivo, N. de T.) y el de los contratos, los accionistas del uranio de Níger perdieron entre 14.500 millones de euros y 21.000 millones de dólares. Una cantidad enorme para un país que apenas cuenta con 2.000 millones de PIB y cuyo modesto presupuesto es alimentado ‘generosamente’ por la ayuda pública al desarrollo en más de la mitad» (Mondialisation.ca).

El cinismo de Areva va todavía más lejos: «El 100% de la electricidad (225 millones de kWh) procede de energías fósiles y se importa ampliamente de la vecina Nigeria. Según Areva, en 2006 la compañía alcanzó el umbral de las 100.000 toneladas de uranio extraído. El Gobierno de Níger recibió 300.000 millones de Cfa de un total de 2,3 billones de Cfa del producto de las ventas» (ídem). Para llegar ahí fue necesario reprimir y eliminar la víspera de la independencia, el 3 de agosto de 1960, al patriota panafricanista Djibo Bakary de la Unión Democrática Africana (RDA) que tenía el apoyo de los progresistas Kwamé Nkrumah, Sékou Touré y Abdou Moumouni, uno de los fundadores marxistas leninistas del Partido Africano de la Independencia (PAI).

La estrategia de la ocupación militar del Sahel

Militares franceses en el Sahel. Fuente de la foto: http://pcfbalaruc.over-blog.com/article-un-suisse-58273130.html

Como declaraba un informe del Consejo Estadounidense de Relaciones Extranjeras de 2005, «A finales de la década, el África subsahariana puede convertirse en una fuente de importaciones energéticas para Estados Unidos tan importante como Oriente Próximo. El oeste de África dispondrá de unos 60.000 millones de barriles de reservas petroleras comprobadas. Los fracasos flagrantes de las guerras depredadoras de Estados Unidos y la Unión Europea en Afganistán e Iraq conducen a proyectar el control sobre el petróleo de África, y la parte procedente del Golfo de Guinea en las importaciones estadounidenses pasará del 15 al 20% en 2010 y al 25% en 2015» (ídem).

Así, desde «2003 se ha lanzado un programa de contraterrorismo en el oeste de África, y en marzo de 2004 las fuerzas especiales estadounidenses se han enrolado directamente en una operación militar con los países del Sahel contra el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC), que figura en la lista de las organizaciones terroristas dirigida por Washington. El mando estadounidense para Europa está desarrollando un programa de seguridad costera en el Golfo de Guinea llamado ‘La Guardia del Golfo de Guinea’. Estados Unidos también tiene prevista la construcción de una base militar naval propia en Santo Tomé y Príncipe la cual, según el mando estadounidense, podría rivalizar con la base naval Diego García del Océano Índico. Así pues, el Pentágono se está moviendo agresivamente para establecer una presencia militar en el Golfo de Guinea que permitirá el control de la parte occidental de la ruta transafricana del petróleo y las reservas vitales de petróleo que se han descubierto.

«La Operación Flintlock (Pedernal), una maniobra militar inicial, incluyó en 2005 a unos 1.000 miembros de las fuerzas especiales estadounidenses. El verano siguiente (2006), el mando para Europa dirigió las maniobras de su nueva fuerza de reacción rápida para el Golfo de Guinea. En el oeste de África el mando militar estadounidense para Europa ya ha establecido centros avanzados de operaciones en Senegal, Malí, Ghana, Gabón y en Namibia, en la frontera con Angola, al sur, que incluyen la mejora de pistas aéreas, el almacenamiento de reservas esenciales y de carburante así como acuerdos (con los gobiernos locales) que permiten el despliegue rápido de las tropas estadounidenses» (ídem).

Estados Unidos y la Unión Europea han establecido un proyecto militar de intervención rápida, el AFRICOM, instalado en Alemania, cuyo centro de mando se afana por encontrar un cuartel general en África.

Si se observa más de cerca, esta fiebre súbita de secuestros es, simplemente, una auténtica estrategia de «manipulación masiva», parafraseando a Noam Chomsky, que consiste en «crear problemas y después ofrecer soluciones» con el fin de, en la estela de las intervenciones militares de los imperialistas estadounidenses y franceses en el Sahel, ampliar el control de las empresas monopolistas estadounidenses, europeas y francesas sobre las materias primas. ¿No es la nueva estrategia neocolonial franco-africana, euro-africana y usa-africana?

Contra la cooperación China

Hay que señalar que China -convertida en «el taller del mundo»- y Asia, drenan el 60% del comercio mundial; el Estado somalí ha sido liquidado por una intervención militar estadounidense y los pequeños pescadores del Cuerno de África y el Mar Rojo, para sobrevivir, se han convertido en «secuestradores». La lucha pacífica contra los contaminadores y destructores del medio ambiente que son BP, Shell o Total, ha tomado la forma de «secuestros» en el Golfo de Guinea. El aflojamiento de China de la soga del FMI sobre Angola, gran productora de petróleo, por medio de un préstamo de 4.000 millones de dólares a interés muy bajo, fue seguido del atentado que costó la vida a los jugadores del equipo de fútbol de Togo, un intento de «despertar del movimiento secesionista de Cabinda».

¿Esas coincidencias sólo son frutos del azar? ¿O tienen relación con el hecho de que las materias primas y el petróleo que necesita China para su desarrollo fulgurante la han llevado a convertirse en el primer socio comercial y primer inversor en África?

Lenin decía, durante la Primera Guerra Mundial imperialista en 1915, que «El imperialismo ha desarrollado las fuerzas productivas hasta el punto de que la humanidad sólo puede pasarse al socialismo o bien sufrir durante años, o incluso durante decenas de años, la lucha armada de las grandes potencias para el mantenimiento artificial del capitalismo con la ayuda de las colonias, monopolios, privilegios y de opresiones nacionales de todo tipo» (El socialismo y la guerra).

Y es porque la «re-globalización» capitalista actual necesita el «mantenimiento artificial del capitalismo con ayuda de colonias, monopolios, privilegios y opresiones nacionales de todo tipo», por lo que el imperialismo dominante estadounidense acompañó la derrota de la antigua URSS lanzándose a un programa de conquistas militares para el control de las materias primas estratégicas, especialmente del petróleo, sobre el que un memorando del Departamento de Estado estadounidense de septiembre de 1950 ya decía que «El control de esta fuente de energía, el petróleo, importante tanto en la paz como en la guerra, es un objetivo deseable en sí mismo».

Tras el ataque militar a Serbia para rematar el desmantelamiento de la ex Yugoslavia en 1999, la instrumentalización mediática y política de los atentados del 11 de septiembre de 2001 sirvió para concretar ese proyecto por medio de las ocupaciones militares coloniales primero de Afganistán, después de Iraq en 2003 y la instalación de bases militares en los antiguos países de la URSS o los intentos de integrarlos en la OTAN. Controlar las materias primas estratégicas, especialmente el petróleo y el gas, para mantener la dependencia de eventuales rivales con el objetivo de preservar su hegemonía mundial, es la ecuación a la que se enfrenta el imperialismo estadounidense.

Lo confirma el senador David L. Boren, que fue presidente de la comisión encargada del espionaje: «Hemos tenido relaciones divergentes y simbióticas con la URSS (…) El declive de la Unión Soviética… podría conllevar también el declive de Estados Unidos (…). Los países europeos, Japón y otros países han aceptado voluntariamente el liderazgo estadounidense durante los últimos decenios. ¿Por qué? Porque nos necesitan (…). ¿En este nuevo contexto seguirán deseosos de aceptar la dirección de Estados Unidos como era el caso hace unos meses? No lo creo (Le Monde diplomatique, abril de 1991).

La estrategia de la hegemonía mundial estadounidense y las ofensivas militares de la OTAN comenzaron poco a poco a mostrar sus limitaciones frente a las resistencias de los pueblos. Las economías emergentes de los BRIC (Brasil, Rusia, India y China), caracterizadas por el capitalismo de Estado opuesto al capitalismo liberal, siguen creciendo mientras que las liberales de los países imperialistas, Estados Unidos y Europa, han entrado en crisis y en decadencia.

Las resistencias nacionales afganas e iraquíes han empezado a derrotar a las tropas de ocupación de la OTAN. Y las experiencias antiliberales y antiimperialistas en Sudamérica se abren camino apoyándose en la heroica resistencia de Cuba. Esos factores fueron determinantes para la elección de Barack Hussein Obama como primer presidente negro de una potencia capitalista-imperialista tan racista como Estados Unidos. Dicha elección, en el fondo, es un intento de preservar la hegemonía no compartida de la sociedad estratégica Estados Unidos/Unión Europea cubriendo la cara odiosa de la agresividad militarista arrogante con el barniz de la oratoria seductora del sonriente Obama, primer presidente negro al servicio de los intereses del imperialismo estadounidense.

Cualesquiera que sean sus formas, las políticas de los imperialistas obedecen a la necesidad «De garantizar el máximo de beneficio capitalista explotando, arruinando, empobreciendo a la mayoría de la población civil de un país determinado, esclavizando y despojando de forma sistemática a los pueblos de los demás países, especialmente de los países atrasados; y finalmente desencadenando guerras y militarizando la economía nacional para garantizar el máximo de beneficios» (JV Stalin, Los problemas económicos del socialismo, 1952).

Éste es el proyecto del «Gran Oriente Medio» bajo control estadounidense que se extiende desde el Yemen en Asia y desde el este de África (el Cuerno y el mar Rojo) al Golfo de Guinea y al ecuador (Congo, República Democrática del Congo). Es el mismo proyecto depredador que ahora se extiende al Sahel y al oeste de África.

La crisis capitalista sistémica, el fracaso del liberalismo y la decadencia de los imperialismos de Estados Unidos y la Unión Europea conducen al enfrentamiento con los países emergentes, especialmente los que alguna vez pertenecieron al campo socialista vencido por la contrarrevolución burguesa de los años 90: China, Corea del Norte, Cuba y Vietnam, a los que hay que añadir los países antiliberales y antiimperialistas de Sudamérica. Esto es lo que constituye actualmente el campo progresista contra el imperialismo.

Una solución panafricana para los problemas de África

La colonización militar del Sahel se ha manifestado recientemente por un ataque franco-mauritano sobre el territorio malí sin haber avisado al gobierno de ese país. Las informaciones revelan que el Banco Africano para el Desarrollo (BAD) participa en el financiamiento del AFRICOM, ese mecanismo de intervención de la OTAN en África en el cual los ejércitos africanos juegan el papel de «tirailleurs» (2), como en la época colonial.

Las neocolonias africanas dirigidas por los burgueses compradores apátridas liberales o socialdemócratas liberales actúan como procónsules de la Francáfrica, la Euráfrica y la Usáfrica. La célula panafricana de Tamanrasset, en Argelia, plantea poner en marcha acciones coordinadas contra los grupos fascistas integristas armados; el narcotráfico es una cáscara vacía y una engañifa para las masas africanas. Los petrodólares del bufón Gadafi se añaden a la corrupción que hacen los imperialistas de los señores feudales, burgueses y jefes de clanes locales. La inexistencia de una política panafricana fundada en los principios democráticos de la libre disposición de los Tuareg y la libre unión de los pueblos libres de África convierte la situación actual en explosiva en todo el Sahel.

Es en este contexto global donde las fuerzas patrióticas y panafricanas de izquierda deben elaborar un programa y desarrollar una acción antiliberal y antiimperialista. También en esta perspectiva los foros de los pueblos, en especial de Bandiagara a Malí, y los foros sociales africanos y mundiales deben convertirse en espacios de movilización panafricana e internacionalista contra los movimientos desestabilizadores y colonialistas de los imperialistas.

En el momento en que Asia toma el camino del desarrollo económico y social, el momento en que Sudamérica se compromete en el antiliberalismo y el antiimperialismo, por la vía de la liberación del yugo estadounidense, y en el desarrollo social y económico, África debe encontrar el camino de la lucha por la independencia, la soberanía antiliberal y antiimperialista.

En este aspecto el ejemplo sudamericano es digno de estudio: las independencias políticas conseguidas en el siglo XIX tras las luchas heroicas de Haití con Toussaint Louverture y Dessalines, de José Martí en Cuba o de Simón Bolívar, fueron desviadas por el imperialismo estadounidense a un sistema neocolonial con dictaduras como la de Pinochet durante todo el siglo XX. En la actualidad la izquierda antiliberal y antiimperialista impulsa una nueva trayectoria progresista inspirada en la heroica resistencia de Cuba socialista.

«Los ejércitos vencidos son una buena escuela» decía Lenin. Así, en el combate actual por una segunda descolonización, la izquierda revolucionaria panafricana, antiliberal y antiimperialista honra a sus predecesores partidarios de la independencia y de la unión panafricana de los pueblos libres de África que fueron asesinados y vencidos por el imperialismo, la colonización y su veneno fatal, el «etnicismo», durante la primera etapa de la descolonización entre 1945 y 1960.

Notas de la traductora:

(1) Francáfrica (en francés Françafrique) es el término con el que se expresa la política neocolonial francesa en África. «La Francáfrica ha sido el instrumento de una política hegemónica de Francia frente a sus ex colonias, una hegemonía que posteriormente se extendió a otros países no francófonos» («Francáfrica, ruptura… en la continuidad», Noel Kodia, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=66893 ).

(2) Tirailleurs, personas de las colonias enroladas como soldados en el ejército francés.

Diagne Roland Fodé es profesor de Historia y Geografía en Francia desde hace 25 años. Es miembro de la Coordinadora Nacional de los Sin Papeles. En Senegal es el encargado de las relaciones internacionales del «Fernient», movimiento de los trabajadores panafricanistas/Senegal.

Fuente: http://www.mondialisation.ca/index.php?context=viewArticle&code=FOD20101215&articleId=22420

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Crispación por el debate sobre la identidad nacional en Francia

http://www.mundoarabe.org/logoredtconbarra.gif MUNDO ARABE.ORG 05/02/2010/ Agencias

La discusión impulsada por el Gobierno sobre qué es el ser francés ha abierto una caja de Pandora. El sitio web oficial del debate se llena de mensajes xenófobos; figuras políticas del partido presidencial se desolidarizan de la iniciativa e intelectuales piden lisa y llanamente el cierre del Ministerio de Inmigración e Identidad Nacional, que promueve la discusión.

El debate sobre la identidad nacional empieza a oler mal. Lanzada el 2 de noviembre por el gobierno francés, la discusión acerca de qué es ser francés fue denunciada en un primer momento por la izquierda como una maniobra electoralista para seducir a los votantes de extrema derecha de cara a los comicios regionales de marzo. Desde entonces, la idea lanzada por el ministro francés de la Indentidad nacional y de la Inmigración, Eric Besson, ha generado críticas incluso entre las filas de la mayoría presidencial.

Uno de los principales blancos de las críticas a la iniciativa impulsada por el presidente Nicolas Sarkozy es la página web creada por Besson para recoger la opinión de los franceses sobre el tema. En poco tiempo, el sitio se vio colapsado por violentas contribuciones, del tipo “Francia se ha convertido en una colonia de África de manera irremediable”; “Ningún francés pidió ser invadido por extranjeros”; “Ser francés no es: sacar provecho de los subsidios sociales, no trabajar, imponer una cultura discriminatoria, pedir que se lo integre”, así como reiteradas reivindicaciones del “derecho de sangre” para obtener la nacionalidad o ataques al Islam.

Besson admite que entre los 40.000 mensajes validados por los mediadores del sitio habían sido publicados “un 6 ó 7% de mensajes racistas o xenófobos”.

El “debate no es sobre la inmigración, es mucho más amplio (…) pero una parte de los franceses se hace una simple pregunta: si es Islam es compatible con la República y la democracia. Yo pienso que sí”, añadió.

"Diez millones de haraganes"

Mientras tanto, al debate se han colado el voto de los suizos en contra de la edificación de minaretes, que algunos quieren repetir en Francia, o declaraciones del alcalde de una pequeña ciudad perteneciente al partido del Gobierno, que declaró que en el país “hay demasiados inmigrantes” y “diez millones de personas a las que se les paga para haraganeen”.

Frente a esta caja de Pandora, algunos líderes de la mayoría presidencial se desolidarizan de la iniciativa. El ex primer ministro Jean-Pierre Raffarin pide que el debate cambie de rumbo hacia una discusión sobre la “unidad nacional”, una duda compartida públicamente por otro Premier, Alain Juppé. Dominique de Villepin, que también ocupó este cargo, sumó su firma a un petitorio de intelectuales bajo el título “No debatiremos”.

Más lejos aún va la carta publicada por el diario de izquierda Libération, firmada por veinte investigadores, filósofos, historiadores que lanzan un llamamiento para la supresión del ministerio de la Identidad nacional y de la Inmigración, al que acusan de "poner en peligro la democracia".

Entre los firmantes figuran el filósofo Etienne Balibar, el sociólogo Luc Boltanski, el antropólogo François Héritier o los historiadores Gérard Noiriel, Tzvetan Todorov y Patrick Weil.

Los intelectuales denuncian en la carta "los objetivos de expulsión de extranjeros", las "detenciones de indocumentados", "el encierro de niños en los centros de retención" o "la expulsión de los exiliados hacia algunos países en guerra, ignorando el derecho de asilo".

También se oponen "a una política que el gobierno desea amplificar aún más pretextando 'un debate' sobre la identidad nacional", afirman.

"Es hora de reafirmar públicamente, contra este rapto nacionalista de la idea de nación, los ideales universales que son los cimientos de nuestra República", declaran.

La síntesis sobre el debate acerca de la identidad nacional será publicada durante este mes de febrero.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Sarkozy, salpicado por los submarinos

UNA OSCURA HISTORIA DE ARMAS, ASESINATOS Y FINANCIAMIENTO POLITICO ROZA AL PREMIER FRANCES

Esta densa trama empieza con una venta de submarinos y desemboca en pedidos ante la Justicia para que Nicolas Sarkozy preste testimonio en demandas judiciales contra Chirac y el ex primer ministro Dominique de Villepin.

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Eduardo Febbro

Desde París

El británico John Le Carré hubiese sentido un dejo de celos al leer la trama que hoy hace temblar a la clase política francesa. En su ojo más profundo se agitan las sombras de la venta de tres submarinos a Pakistán, el pago de comisiones a terceros, la financiación de campañas electorales, la rivalidad política secular entre dos candidatos presidenciales de la derecha, el ex presidente Jacques Chirac y el ex jefe de gobierno Edouard Balladur, y un atentado contra intereses franceses que dejó 15 muertos.

En esta densa historia que desembocó en pedidos ante la Justicia para que Nicolas Sarkozy preste testimonio y en demandas judiciales contra Chirac y el entonces secretario general de la presidencia, el ex primer ministro Dominique de Villepin. Participan dos intermediarios, uno de los cuales es el traficante de armas libanés Abdul Rahman El Assir, quien supo tener lazos con los círculos menemistas, con Monzer al Kazar y negocios nada claros en España. Todos los ingredientes de una novela palpitante se reúnen en un cuadro que nada tiene de ficción. El 8 de mayo de 2002, un atentado perpetrado por un kamikaze contra un bus que transportaba ingenieros franceses que trabajaban en la construcción de un submarino en el astillero naval de Karachi, Pakistán, dejó un saldo de 15 muertos, once de ellos franceses.

Testimonios, investigaciones de la prensa y el paciente trabajo de la Justicia esbozan un esquema típico de los negocios de venta de armas: el atentado fue cometido en represalias por la suspensión del pago de las comisiones, parte de las cuales volvían a Francia entre sombras para financiar la campaña electoral del entonces jefe de gobierno Edouard Balladur. Bajo la presión de las familias de las víctimas, la Justicia busca ahora esclarecer la responsabilidad de los políticos implicados con el contrato de las armas, varios de ellos, como el presidente Nicolas Sarkozy, ejercen hoy altos cargos.

El punto de partida es la venta, en 1994, de tres submarinos a Pakistán por un monto de más de mil millones de dólares. El Estado pagó una comisión de 6,25 por ciento a la empresa Sofma, encargada de exportar los productos militares franceses. Esa empresa, a su vez, hizo entrar en el juego a dos hombres de negocios libaneses, Ziad Takieddine et Abdul Rahman El Assir. Estos dos mediadores, a través de la empresa off-shore Mercor, cobraron poco más de unos 40 millones de dólares. Parte de esa suma estaba destinada a pagar a los intermediarios paquistaníes.

Sin embargo, se sospecha que un segmento de las comisiones regresó a Francia para alimentar las cuentas de la campaña electoral de 1995, cuyos dos protagonistas centrales, a la derecha, fueron el futuro presidente Jacques Chirac y el entonces primer ministro Edouard Balladur, en cuyo gabinete estaba Nicolas Sarkozy, a cargo de la cartera de Presupuesto y, luego, de la campaña electoral de Balladur. Chirac ganó las presidencia y, una vez en el poder, ordenó que no se pagara más lo pactado. El reembolso se detuvo en 1996, o al menos parte de él.

Seis años después, el 8 de mayo de 2002, un kamikaze hizo explotar una bomba contra el bus que transportaba a los ingenieros franceses que trabajaban en Karachi para la Dirección de las Construcciones navales, DCM. El atentado nunca fue reivindicado. Bin Laden se refirió a él en un mensaje y ello le valió que se le atribuyera la responsabilidad.

En 2008, un informe llamado Nautilus y elaborado por un ex integrante del contraespionaje francés estableció otra hipótesis: los responsables del atentado no fueron terroristas de Al Qaida sino una venganza de los sectores militares paquistaníes que no cobraron las comisiones. Uno de los agentes del contraespionaje que intervino en el informe Nautilus dice: “Las personalidades militares que instrumentalizaron el grupo islamista tenían una meta financiera: obtener el cobro de las comisiones no pagadas y prometidas por la red” –se trata de los dos intermediarios libaneses–. Hace apenas unos días, el ex ministro de Defensa Charles Millon confirmó ante un juez la validez de esa pista. Según Millon, la venta de los submarinos se realizó gracias a las comisiones que se pagaron, parte de las cuales, y así lo confirmó Millon, volvieron a Francia por caminos encubiertos.

En 1994, Nicolas Sarkozy, en su calidad de ministro de Presupuesto, portavoz y mano derecha de Balladur durante la campaña electoral, estaba en el camino de esa trama. Ello incitó a los familiares de los ingenieros asesinados a pedir a la Justicia el testimonio de Sarkozy y a presentar una querella judicial contra Chirac y el ex primer ministro Dominique de Villepin, quien, en los años del contrato, era secretario general de la presidencia. Ambos están acusados de “poner en peligro la vida del prójimo” y de “homicidio involuntario”.

Los abogados de los familiares acusan a Chirac de haber cortado el pago de las comisiones por “venganza” contra Balladur. Muchos telones oscuros tapan aún los vericuetos de esta historia, empezando por el tiempo transcurrido entre el momento en que Chirac ordena cortar el pago y el atentado, ocurrido casi siete años después.

En realidad, según reveló el diario Libération, las comisiones se siguieron pagando hasta 2001. El mismo diario descubrió ingresos irregulares en las cuentas de campaña de Edouard Balladur por un monto de casi dos millones de dólares (1995). Las pruebas fehacientes aún no existen pero sí una red de indicios y detalles que terminan por corroborar las sospechas que circulan desde hace varios años.

La investigación sobre este megaasunto dio lugar a inenarrables trabas. El informe Nautilus, que data de 2002, nunca llegó a manos de la Justicia. Los obstáculos puestos intencionalmente en el camino de la investigación son incontables. Entre el viernes y el sábado, este oscuro caso se trasladó al terreno de la confrontación política entre Sarkozy y De Villepin.

El ex primer ministro, enemigo acérrimo de Sarkozy, reconoció que existían “fuertes sospechas de retrocomisiones” y pidió expresamente ser interrogado por la Justicia. Sarkozy contraatacó de inmediato. El presidente denunció comentarios “de politiquería” y prometió entregar todos los documentos que están en su poder sobre el ya famoso legajo Karachi. Tal vez, con la mecánica del enfrentamiento político entre dos bandos de la derecha, la verdad salga a la superficie sin que lo esencial se disuelva en el secreto.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Arrestan a dos sospechosos de ataques contra Francia





jueves, 04 de noviembre de 2010


04 de noviembre de 2010, 07:36París, 4 nov (PL) El ministro del Interior de Francia, Brice Hortefeux, anunció hoy el arresto de dos hermanos sospechosos de preparar ataques terroristas contra el país.

Los ciudadanos detenidos estaban supuestamente en "asociación ilícita con una iniciativa terrorista" y fueron capturados en un barrio de esta capital, señaló Hortefeux a la radio y televisión locales.

Una serie de sobres-bomba descubiertos en Grecia, después de otros explosivos en Yemen que presuntamente iban dirigidos a Estados Unidos, reavivó la ola de informaciones y comentarios en torno a actividades de esas características en Europa.

El ministro galo no dio más detalles y se limitó a decir que los sospechosos enfrentan cargos muy graves.

De acuerdo con las notas de prensa difundidas en estos días, el presidente francés, Nicolás Sarkozy, era uno de los blancos de los sobres-bomba descubiertos en Grecia.

También se adoptaron medidas extremas de seguridad a raíz de paquetes interceptados en Dubai y Gran Bretaña, además de un supuesto mensaje, amenazante como de costumbre, emitido por el líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Adónde va Francia? (La Haine)

26/10/2010 x Ramate Keita http://www.lahaine.org/skins/basic/img/espaciador.gif

Momento critico: el Senado aprobó la reforma, pero los burócratas de la Intersyndicale siguen sin declarar la huelga general reconductible

Después de asistir, en estos días, a una asamblea de los ferroviarios de la estación Saint Lazare, puedo muy bien imaginar a la clase obrera francesa tomando el poder y dirigiendo el país. Cada uno tomaba la palabra tranquilamente y con confianza. Hablaban los obreros de base de todos los sindicatos de la estación, de la CGT, Sud, FO, CFDT, Unsa. Sin ninguna agresividad y seguros de si mismos, votaron por unanimidad la continuación de la huelga. Además votaron también la constitución de un comité de organización de la huelga formado por trabajadores sindicalizados y no sindicalizados, una tradición que viene de las luchas de 1995.

Algunos viejos trabajadores de la CGT se opusieron pero eran una pequeña minoría. Los votos los contaba un trabajador que tocaba a cada votante para que bajara el brazo. Antes habían hablado en la asamblea maestros, estudiantes universitarios, liceístas y carteros que apoyaron a los huelguistas y que trataban de que en sus frentes de trabajo se votara otro día de huelga. Al final, todos aplaudieron y cantaron la Internacional, con el puño en alto.

Esta es una escena que se repite en muchos lugares desde hace dos semanas. Admiramos la calmada determinación los obreros cuando deciden entrar en la lucha contra el gobierno. Se nos dirá que solo del 30 al 40% de los ferroviarios hacen huelga. Pero los activistas recordaron que eran menor en 1995, cuando la huelga de los trenes, metros y buses paraliza el país durante 3 semanas, y lograron echar abajo el proyecto neoliberal del primer ministro Juppé, derrota de la que ese señor no se ha recuperado todavía. Este fue unos de los primeros ataques neoliberales contra los trabajadores franceses.

La clase obrera va acumulando experiencias, sus activistas tienen cultura política, y también, al calor de la lucha, hay una recuperación de la democracia obrera. La burocracia sindical de la CGT es mucho más débil que hace 15 ó 20 años, tiene que aparentar querer luchar para no perder completamente el prestigio y el control. Cada día más militantes sindicales rompen con la CGT y parten para otro sindicato más pequeño, Sud, menos burocratizado y aparentemente más radical.

Lo importante en este proceso son esas tendencias a independizarse del control burocrático, lo que implica, por un lado, actuar desbordando los diques con que la burocracia quiere contener el movimiento. Por otro lado, en esta lucha y acción independientes, se esboza un nuevo movimiento obrero, una recomposición que delinea estructuras y formas de acción superadoras de los marcos burocráticos, estructuras de lutte-de-classe, como se dice aquí. Es decir, para el combate de clase contra clase, y no para la colaboración con las patronales y el gobierno de turno.

Las “asambleas interprofesionales” por ciudad y barrio

Los trabajadores han montado asambleas interprofesionales por ciudad o barrio. Quizás lleguen a formarlas por región, podrían llegar hasta una gran asamblea nacional de trabajadores.

¿Cómo se forman las “interprofesionales”? Generalmente la gente comienza a reunirse en torno a un sector de punta en la lucha, por ejemplo los trabajadores de las refinerías, o de las estaciones de tren.

De esta manera han venido desbordando a la burocracia sindical, que se ha visto obligada a llamar a otras jornadas de manifestaciones, pero cuidándose de no convocar a la huelga general indefinida “reconductible”.[Ver "Reclamos en el movimiento obrero por huelga general indefinida - ¿Hacia un cambio en la situación de la lucha de clases?", por Ramate Keita, SoB, 10/10/10] Se ha desatado una ola de solidaridad con los huelguistas, hay innumerables iniciativas para juntar dinero para que ellos y sus familias aguanten una huelga larga. La traición de la burocracia sindical es clara también en este aspecto: Una central multimillonaria como la CGT no ha puesto sus fondos al servicio de los que se movilizan, ni ha hecho una campaña financiera para ayudar a los que hacen huelga.

Crisis política: los trabajadores y el pueblo no soportan más este gobierno

El proceso que comenzó por la lucha contra el proyecto de gobierno de aumentar la edad de la jubilación para recibir pensión completa, término por unificar a todos los explotados.

El sentimiento de odio ya existía. Estallaron las primeras huelgas y acciones, nos vimos las caras y comprendimos que sentíamos lo mismo. Los que no podían ponerse en huelga por su aislamiento, muestran su simpatía con las luchas, aunque causen molestias inmediatas. El rechazo al gobierno es general, a pesar de las mentiras con que nos bombardean por radio, televisión y prensa. Hasta las encuestas lo reconoce: más del 70% de los franceses ven con simpatía las huelgas y 69% quieren que el movimiento continúe.

La salida masiva de los estudiantes y liceístas, cada vez más numerosos en las movilizaciones, describen muy bien la situación. Lo de las pensiones fue sólo la gota que derramó el vaso. Ya estaban hasta el borde con las pocas perspectivas de empleo para la juventud, con el deterioro de las condiciones de estudio, el desempleo de sus padres, etc, etc. Otros jóvenes dicen que lo que más los enfurece es el mismo gobierno, soberbio y autoritario, que desde hace meses no cede ante la movilización.

Recuerdan la lucha contra el CPE (Contrato Primer Empleo) del 2006, que los jóvenes tiraron abajo después de haber sido aprobado en el parlamento. Gritan a los adultos que no se preocupen, que ahora todos derrotaremos el proyecto del gobierno.

Como los trabajadores, los jóvenes se baten por conservar las conquistas de la posguerra. Es que todos saben que esto no termina aquí. Después del régimen de pensiones, el estado va a atacar la seguridad social universal. Ya el deterioro de los hospitales lo demuestra, quieren imponer la medicina privada a la yanqui. Y después atacarán las ayudas y subsidios a los desempleados y las familias. Quieren que volvamos 100 años atrás en nuestras condiciones de vida.

Así quieren hacer “competitiva” la economía capitalista francesa en el mercado mundial y seguir garantizando a los bancos y grandes empresas ganancias siderales en medio de la crisis mundial y el estancamiento de Europa.

Un combate de clase contra clase

En estos últimos días el enfrentamiento entre el gobierno y los huelguistas aparece claramente como un combate de clase contra clase. Los trabajadores amenazan al gobierno públicamente y este responde mandándoles la policía.

Ayer, viernes 22, el gobierno tomó la refinería de Grandpuits, cerca de Paris. Mandaron la policía a levantar el bloqueo de los trabajadores y de los piquetes que habían ido a solidarizarse. Tres obreros de la CGT resultaron heridos. Oímos por la radio a los trabajadores expresarse con cólera: “¡Gobierno de fascistas, dictadura! ¡No respetan el derecho a huelga!”

Ya el país había pasado varios días con penuria de gasolina por la huelga de las refinerías y el bloqueo de los chóferes de camiones. Sarkozy estaba muy ridiculizado porque desde el principio había asegurado que nunca faltaría la gasolina. Ahora obliga a los trabajadores a trabajar militarizándolos con una ley de “defensa nacional”. Los sindicatos de base de los trabajadores van a tribunales denunciando que no es el caso ya que no hay ninguna guerra, que es simplemente un ataque contra el derecho de huelga. El tribunal les da razón, pero el gobierno vuelve a obligarlos bajo amenaza de prisión. Los sindicatos vuelven a denunciar al gobierno… compás de espera hasta el fin de semana.

Trabajadores, pensionados, estudiantes organizan también blocajes de autopistas. Viene la policía y desbarata el bloqueo. Pero se vuelven a reunir para bloquear otro punto.

Momento critico: ¿como seguir después de que el Senado aprobó la reforma?

Todo el mundo sabía que los senadores iban a aprobar la reforma tan combatida. La votaron 177 contra 153. El número es sorprendente, puesto que hay sólo 80 senadores de oposición. Esto refleja el grado del repudio social, porque el Senado es una instituciones más reaccionarias del estado burgués y del régimen de la V República.

Ya los trabajadores habían advertido que el voto en la Asamblea y el Senado no detendría la movilización. Pero los burócratas de las confederaciones buscan calmar la situación, aunque no lo reconozcan abiertamente. La Intersyndicale, en vez de declarar formalmente la huelga general reconductible, que de hecho ya ha comenzado sin ellos, sigue llamando a acciones aisladas para ver si la gente finalmente se cansa.

Así han convocado a dos nuevas “jornadas de acción” el 28 octubre y el 6 de noviembre. Con esas jornadas quieren hacer el "entierro digno" del movimiento. Van a aprovechar los días de la Fête de la Toussaint (Fiesta de Todos los Santos) para tratar de enfriar las cosas, también a los estudiantes porque hay vacaciones.

Me parece, sin embargo, que estas maniobras no enfriarán a los trabajadores ni a los jóvenes en lucha. El sentimiento general es que la movilización recién esta comenzando. Pero, de todos modos, representa un peligro porque a la acción del gobierno se suma el pérfido accionar de los burócratas sindicales, en espacial los de la CGT y CFDT.

Pero el voto puede desencadenar un estallido de rabia y que las cosas vayan a un enfrentamiento aun mayor, llegándose a una verdadera rebelión con huelga general.

Al mismo tiempo, la lucha se vuelve aún más política contra el gobierno y también contra el régimen, que toman estas medidas tanto contra los intereses como contra la voluntad manifiesta de la inmensa mayoría. No hay posibilidad de lograr nada, si no se cuestiona la legitimidad del gobierno y de las instituciones que votan este atropello a la inmensa mayoría. ¡La más grande tarea democrática y al mismo tiempo de clase, hoy es tirar abajo ya a Sarko y la V República! ¡Que se vayan todos, ya!

Aunque esto no esté aun muy claro en la cabeza de la mayoría del pueblo, todos sentimos que no podemos aguantar este gobierno hasta 2012 (año de elecciones presidenciales y parlamentarias), como quisieran los socialistas, comunistas y otros partidos de “izquierda”, y también los burócratas de la Intersyndicale.

Socialismo o Barbarie

lunes, 25 de octubre de 2010

Millones de franceses se han lanzado a la protesta callejera de masas

25/10/2010 x Michael R. Krätke ::

La ola de manifestaciones, la serie de huelgas y bloqueos masivos, lejos de amenguar, no ha dejado de crecer día a día

Millones de franceses han perdido la paciencia estos últimos días, y se han puesto a la defensiva protestando contra la reforma de las jubilaciones.

Por dos veces ya –en 1995 y en 2003— parecidas osadías camufladas de proyectos de reforma naufragaron en los bajíos de la protesta callejera de masas. Varias cabezas representativas de la clase política rodaron por la arena. También Sarkozy tiene ahora que temer por su supervivencia política. La cosa no ofrece duda: si pierde esta batalla, puede ir despidiéndose de su reelección en 2012. Si triunfa el movimiento de protesta, la izquierda tendrá mejores perspectivas que hasta ahora para ganar las presidenciales.

La edad de jubilación legal tendría que pasar de 65 a 57 años, y de 60 a 62 para una jubilación anticipada con descuentos. En estos últimos años, el número de años de cotización para conseguir una pensión máxima pasó ya de 37,5 a 41. Una de las consecuencias: según las autoridades estadísticas de la UE, un 13% de los jubilados se halla hoy en Francia bajo el umbral de pobreza (en Alemania, un 17%; un 30% en Gran Bretaña). ¿Trabajar más tiempo para acceder a una pensión menor., como los alemanes o como los británicos? De ninguna manera: la mayoría de los franceses ha querido vetar esa demasía.

La ola de manifestaciones, la serie de huelgas y bloqueos masivos, lejos de amenguar, no ha dejado de crecer día a día. Hasta comienzos de esta semana, se han lanzado a la calle cada día más de tres millones de personas. Los escolares y los estudiantes universitarios se han unido al movimiento huelguístico. Más de 1.200 institutos de enseñanza media y muchas universidades han hecho huelga. La clase política francesa tiene desde mayo de 1968 un pánico inveterado a la alianza entre escolares, universitarios y obreros. Pues ahora se añaden los jubilados…

También los camioneros confluyen en el movimiento huelguístico, aun si, antes como ahora, se jubilan con 55 años. Su acción de paso de tortuga paralizó las autopistas francesas: el acceso a los depósitos de combustible y petróleo, a distritos industriales enteros, quedó cerrado en muchas partes. Es evidente: en Francia hubo y sigue habiendo solidaridad entre quienes aquí llamamos trabajadores asalariados.

Sarkozy sigue duro

Inimaginable en Alemania: a pesar de todos los inconvenientes de tráfico, a pesar de la amenaza de suspensión del suministro eléctrico, a pesar de la previsible escasez en la provisión de alimentos, a pesar de alborotos y algaradas, una holgada mayoría de franceses apoya da su apoyo al movimiento huelguístico nacional. Todas las encuestas coinciden: entre un 70% y un 75% de la población total rechazan la reforma de Sarkozy y sostienen la protesta. Para el 84% de los jóvenes entre 18 y 24 años, la pensión se ha convertido en la increíble promesa de un futuro nebuloso. Por lo demás, dos tercios de los franceses creen que las huelgas deberían haberse desarrollado desde el principio de un modo harto más radical. ¿Por qué no pasar a una Huelga General indefinida? El 50% sería partidario de eso.

Es verdad que la izquierda estaba dividida, pero pudo colocarse, junto con los sindicatos, en cabeza del movimiento. En el Senado, los socialistas maniobraron para perder tiempo presentando centenares de enmiendas a la ley de reforma, a fin de aplazar una y otra vez la votación final. Eso ayudó a los que protestaban en la calle, sobre todo a comunistas y trotskistas, que exigían un referéndum sobre la cuestión de las pensiones.

Nicolas Sarkozy se mantuvo duro hasta el final. Trató por varios medios de dividir al movimiento, apuntando sobre todo a los poco homogéneos sindicatos. Hubo pequeñas concesiones –por ejemplo, para madres con más de tres hijos—, para descolgar del frente huelguístico a algunas centrales sindicales. Al final, todas esas manioibras quedaron en nada, aun si François Chérèque, jefe de la socialista CFDT, llegó a entrar en negociaciones. Pero cuando se vio que el primer ministro Fillon no tenía otra cosa que ofrecer sino retoques cosméticos del proyecto de reforma, no tardaron en disiparse las dudas. El Ministerio del Interior hizo de las suyas y manipuló sin escrúpulos las cifras y las informaciones. Tres millones y medio de huelguistas y manifestantes quedaron reducidos, como en la semana anterior, a menos de un millón. Pero no se puede negar que el recorte de pensiones afecta a todos. La paz y el orden han dejado de ser el primer deber ciudadano.

Una mirada a través del canal de la Mancha

Hay que mirar a la verdad de frente, argüía el gobierno: si sigue aumentando la esperanza de vida, también habrá que trabajar más tiempo; compárese con los que ocurre en otros países de la UE, y tómese nota de lo que allí hacen. Pero poco pueden adelantar Sarkozy i Fillon por esta vía, porque más de dos tercios de los franceses consideran simple desfachatez la pretensión de convertir a las jubilaciones en chivo expiatorio del déficit presupuestario. Que las arcas públicas estén vacías, algo tendrá que ver con los actos de conciliación con y rescate de los grandes bancos afectados, algo tendrá que ver con las deducciones fiscales a las empresas y a las entidades financieras, muchas de las cuales se hallan entre las causantes de la crisis financiera. Se habla de un "hiato generacional"; manifiesto como es, no se entiende que no quiera hablarse de un "hiato de justicia".

Hasta ahora venían decidiéndose las huelgas en el día a día, y ello también en la certeza de que, luego de su votación en el Senado, las cosas serían muy distintas y la reforma se convertiría en ley. Con independencia de lo que piense la mayoría de los franceses. Se sabía que, luego de la decisión, el 20 de octubre, habría que hablar de interrumpir o continuar la huelga. Sabiendo también que una ley como la del recorte de pensiones no será la última que apruebe un gobierno conservador so pretexto de saneamiento presupuestario y reparto de cargas. Una mirada a lo que ocurre al otro lado del Canal de la Mancha muestra ya a los franceses todo lo que les puede venir encima. Más que nunca se precisa en Francia de una izquierda unida: para el movimiento huelguístico presente, y para todo lo que de aquí en más pueda venir.

Fraitag, 21 octubre 2010. Traducción para sinpermiso.info: Amaranta Süss