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viernes, 2 de noviembre de 2018

¿Cómo puede provocar EEUU una crisis económica mundial?




ECONOMIA MUNDIAL



 ¿Cómo puede provocar EEUU una crisis económica mundial?

Ya el Bank of America Merrill Lynch había avisado de que esas tasas de interés serían capaces de despertar una nueva crisis financiera. Y es que durante todo 2018 los inversores han ido vendiendo valores a los mercados emergentes precisamente porque temen un aumento de tasas de interés de la FED.
El Bank of America señala que la marcada política proteccionista de Donald Trump es también una amenaza para la estabilidad económica mundial. Sufrirán por ella, sobre todo, los mercados mundiales de alimentos, según subraya el Instituto de Investigación Internacional de Políticas Alimentarias (IFPRI) en su informe de 2018:
"El posible resurgir del proteccionismo comercial ralentiza que se alcancen los Objetivos de Desarrollo del Milenio, un mayor desarrollo económico y que crezca y mejore la seguridad alimentaria y la nutrición".
Los analistas coinciden en que, si los bancos centrales logran evitar una fuerte caída en el valor de los activos financieros, es posible que la situación no acabe siendo tan terrible. De lo contrario, nos esperan cambios mucho más destructivos.

lunes, 18 de agosto de 2014

Buenos Aires tiene propuestas concretas para Moscú

 

Tema de actualidad: Rusia responde a las sanciones de Occidente

Buenos Aires tiene propuestas concretas para Moscú

© RIA Novosti. Mikhail Mordasov

14:06 15/08/2014

Buenos Aires, 15 ago (Nóvosti).

Multimedia

Los titulares de Industria y de Agricultura de Argentina participarán la semana próxima en conversaciones interministeriales en Moscú dedicadas a la venta de productos argentinos a Rusia, informó este jueves la agencia local Telam.

Los encuentros con el jefe del Servicio Federal ruso de Control Veterinario y Fitosanitario (Rosseljoznadzor), Serguéi Dankert, están previstos para el martes y el miércoles.

Como parte de la misión intergubernamental argentina viajarán a Moscú ministros de Industria, Débora Giorgi, y de Agricultura, Carlos Casamiquela, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Carlos Bianco, así como funcionarios del Palacio de Hacienda.

Además, la empresa argentina Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) hará llegar a través de la delegación oficial una oferta negociable de alimentos que puede ampliarse en el futuro.

Según Telam, los principales productos alimenticios que espera colocar Buenos Aires en el mercado ruso son vinos y derivados, como mosto y zumo de uva, aceite de oliva, aceitunas, pastas, lácteos fluidos y elaborados, mantequilla, leche en polvo descremada, entre otros. También carnes rojas (vacunos, cordero, cerdo) y sus derivados, blancas (pollo) y pescado, frutas frescas y secas.

El presidente del Centro de la Industria Lechera (CIL), Miguel Paulón, cuyas palabras cita la agencia, afirmó que la decisión de Rusia de prohibir las importaciones provenientes de la Unión Europea y Estados Unidos "podría significar un aumento del 20% en las exportaciones totales del sector" lácteo argentino.

Rusia restringió por un año la importación de alimentos de EEUU, la UE, Australia, Canadá y Noruega en respuesta a las sanciones que Occidente le impuso por su actuación en la crisis de Ucrania. La lista negra incluye productos cárnicos, aves de corral, lácteos, pescado, mariscos, frutas y verduras.

 

Aumentan pedidos de empresas alimentarias rusas en Argentina

Tema de actualidad: Rusia responde a las sanciones de Occidente

Aumentan pedidos de empresas alimentarias rusas en Argentina

© Fotolia/ Gina Sanders

14:51 18/08/2014

Moscú, 18 ago (Nóvosti).

La Cámara de Comercio e Industria Argentino-Rusa (Caciar) informó este domingo que en los últimos días las compañías agroalimentarias de Argentina han recibido muchas propuestas para el suministro de alimentos a Rusia y exhortó a los productores argentinos a aprovechar la creciente demanda.

La entidad argentina indicó en un comunicado que desde el 7 de agosto, cuando el presidente de Rusia, Valdímir Putin, impuso el cierre del mercado para alimentos occidentales, "se está recibiendo gran cantidad de pedidos de empresas rusas de primera línea, buena parte de ellas proveedoras de cadenas de supermercados que tiene exclusividad con importantes marcas europeas”.

"Invitamos a todos los sectores productivos del país a capitalizar esta extraordinaria oportunidad", publicó este domingo Caciar en su página web.

Rusia restringió por un año la importación de alimentos de EEUU, la UE, Australia, Canadá y Noruega en respuesta a las sanciones que Occidente le impuso por su actuación en la crisis de Ucrania. La lista negra incluye los productos cárnicos, avícolas, lácteos, pescado, mariscos, frutas y verduras.

Anteriormente el coordinador general de Caciar, Matías García Tuñón, reconoció que Argentina podría diversificar su exportación a Rusia y también multiplicar la venta de aquellos rubros que ya están presentes en el mercado ruso, incluyendo además productos con plazo corto de caducidad, tales como frutas y verduras.

© RIA Novosti.

Las nuevas oportunidades comerciales fueron también apoyadas por el Gobierno de Argentina y las grandes empresas alimenticias del país, que esta semana concretarán una misión conjunta a Moscú, en la que participarán los ministros de Industria, de Agricultura y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, entre otros. Los funcionarios traerán además a Moscú una oferta concreta de alimentos, preparada por la empresa argentina Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal).

 

El efecto búmeran del castigo a Moscú

EUROPA SANCIONO A RUSIA, PERO SE QUEJA DE QUE ESTE COMERCIE CON PAISES LATINOAMERICANOS

A través de declaraciones filtradas por los medios occidentales, la Unión Europea hizo saber que no le parecía “leal” que los países de América latina se aprovecharan de la crisis entre Rusia y Occidente para venderle a Putin.

 Por Eduardo Febbro

Página/12 En Francia

Desde París

La Unión Europea sufrió una indigestión. Bruselas activó el plan “retórica” para disuadir a los países de América latina (Argentina, Brasil, Chile, Perú y Ecuador) de que recuperaran los mercados que quedaron abiertos luego de que Rusia prohibiera la importación de frutas, legumbres, pescados, leche, carne de chancho y productos lácteos provenientes de Estados Unidos, la Unión Europea, Australia, Canadá y Noruega. A través de declaraciones filtradas por los medios occidentales, la UE hizo saber que no le parecía “leal” que los países latinoamericanos se aprovecharan de la crisis entre Rusia y Occidente para venderle a Vladimir Putin los mencionados productos. Una fuente de la UE dijo al Financial Times que el organismo europeo iba a “hablar con los países que, potencialmente, pueden suplantar las exportaciones a fin de indicarles que no se aprovecharan injustamente de la situación”.

Como ahora no le conviene, Europa parece de pronto descubrir la injusticia que ella misma promueve a todos los niveles en sus relaciones comerciales con el resto del mundo, empezando por las desestabilizantes subvenciones agrícolas con las cuales adultera la equidad de los mercados agrícolas mundiales. Las sanciones que Occidente adoptó contra Moscú luego de la anexión de Crimea por parte de Rusia y el respaldo que Rusia ofrece, a los separatistas del este de Ucrania han desembocado en una guerra comercial muy fuerte entre los bloques. Moscú respondió a las sanciones con el embargo agrícola e inmediatamente después entró en contacto con los países latinoamericanos capaces de sustituir los productos bajo embargo.

Los rusos fueron muy rápidos en su objetivo de contar, a partir de septiembre, con la posibilidad de importar las frutas, las legumbres, los pescados, la leche, la carne de chancho y lácteos que antes le compraban a la UE por un total de 11 mil millones de euros (según fuentes comunitarias, 5250 millones corresponden a los productos ahora vetados). Serguéi Dankvert, el director del Servicio de Inspección Agrícola y Ganadera ruso, se reunió en un primer momento con los embajadores de Brasil, Argentina, Chile, Ecuador y Uruguay. Luego, el Ejecutivo de Putin dio un paso mucho más concreto cuando decidió suprimir la prohibición sanitaria (vigente desde 2011) que pesaba sobre 89 compañías cárnicas de Brasil y 18 fábricas peruanas de tratamiento de pescado.

Fuera de la geografía latinoamericana, Turquía y Bielorrusia se metieron en la misma brecha. La Unión Europea dice que contempla iniciar “negociaciones” con los países latinoamericanos con fuerte potencial para reemplazar los productos europeos. Fuentes anónimas de la UE declararon a varios diarios que se trata de negociaciones “políticas”, cuyo objetivo consiste en “federar” el mayor número posible de países a fin de presionar a Rusia. El tema es, sin embargo, otro: los europeos temen perder el mercado ruso en un momento en que el renovado esquema de la Guerra Fría produce un significativo acercamiento entre Rusia y América latina. El momento más emblemático de esa relación recuperada fue en 2008, cuando las fuerzas navales de Rusia y Venezuela llevaron a cabo maniobras conjuntas en el Caribe. Rusia le vendió luego a Venezuela material militar por un total de 3000 millones de euros.

Eximio jugador del ajedrez internacional, el presidente ruso desplazó con ojo estratégico sus piezas al tablero latinoamericano. El ministro británico de Relaciones Exteriores, Philip Hammond, calificó a Putin de “paria” en Europa. En América latina, en cambio, el jefe de Estado ruso fue un actor de peso. Antes de que Putin viajara a Cuba en julio pasado, el Parlamento ruso aprobó una ley mediante la cual condonó 90 por ciento de la deuda que La Habana tenía con Moscú (35.000 millones de euros). De su escala en Nicaragua, el presidente ruso dejó una promesa: contribuir a la construcción de un gran canal interoceánico capaz de competir con el Canal de Panamá. Putin viajó luego a Buenos Aires, donde firmó acuerdos de cooperación energética, y después a Brasil para participar en Fortaleza en la cumbre de los Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Allí, estos países dieron un paso histórico cuando anunciaron la creación de un banco fuera del circuito occidental, el Banco de Desarrollo. La confrontación en Ucrania y su repercusión en las relaciones entre Rusia y las potencias de Occidente puso a América latina en el centro del juego. Europa tantea ahora la manera de sacar del medio a un socio múltiple que amenaza sus prerrogativas comerciales. La Unión Europea le vende a Rusia 10 por ciento de su producción agrícola. Sin embargo, ante la amenaza latinoamericana, Bruselas argumenta que no es oportuno tratar con un socio “poco confiable” como Moscú y que sería un error mayor que los países latinoamericanos “sacrificaran una relación económica ya extensa por beneficios a corto plazo”.

Doble lenguaje, doble geometría. La Unión Europea y los países que la componen sacan la biblia de los valores según les conviene. Por ejemplo, a pesar de las múltiples sanciones y amenazas proferidas contra Moscú por Occidente, Francia no renunció a venderle y entregarle a Rusia dos navíos portahelicópteros Mistral por un valor de mil millones de euros. Los regateos y advertencias de la UE no amedrentaron a los actores institucionales o privados. En Brasil, Ricardo Santin, presidente de la sección aves de la Asociación Brasileña de Proteínas Animales (ABPA), ve claramente una “oportunidad para aumentar sus exportaciones hacia Rusia”. Entre enero y junio pasado, Brasil exportó a Rusia 563 millones de dólares en carne bovina. El comercio bilateral entre Brasilia y Moscú representó 3000 millones de dólares en el mismo período. El secretario de la Política Agrícola Brasileña, Seneri Paludo, calificó de “revolución” las posibilidades que abre el embargo ruso. En la Argentina, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, dejó claro que “Argentina generará las condiciones para que el sector privado, con el impulso del Estado, pueda incrementar las exportaciones y satisfacer la demanda del mercado ruso”. Según un informe publicado por la Cámara Argentino-Rusa, el año pasado el comercio entre ambos países creció en un 30 por ciento: pasó de 1980 millones de dólares en 2012 a 2627 millones en 2013. En el frente del Pacífico, Chile, Perú y Ecuador están en la misma línea. Chile con el salmón (antes venía de Noruega), las manzanas, las peras y las uvas (Polonia, Francia, Italia), Ecuador con las frutas y flores cortadas (Holanda) y Perú con el pescado, la nueva Guerra Fría puede dar lugar a una modificación del geocomercio.

Para tener una idea cifrada de las necesidades rusas, entre enero y mayo de 2014 Rusia importó productos agroalimentarios por un valor de casi 17.000 millones de dólares. Los cínicos de Europa claman ahora por un poco más de lealtad. Xavier Beulin, presidente de la megasubvencionada FNSA (Federación Nacional de Sindicatos de explotaciones agrícolas), salió a denunciar el “oportunismo” de los productores de Brasil y la Argentina. Los portavoces de la UE protestaron a su vez por el hecho de que haya “gobiernos” detrás de los productores privados. El argumento es de una hipocresía continental. Los 28 gobiernos de la UE están, de manera directa o a través de Bruselas, detrás de todos los grandes contratos que se firman en el mundo. Las monstruosas subvenciones agrícolas y sus 373 mil millones de euros distribuidos entre los 13 millones de agricultores de la UE son una prueba más que evidente. En el viaje que realizó en julio pasado a la región, Putin dijo que América latina se estaba convirtiendo “en una parte importante del mundo policéntrico emergente”. Occidente hará todo lo posible para reducir el policentrismo y atrasar las agujas del reloj mundial a los tiempos de la dominación colonial.

 

jueves, 7 de agosto de 2014

Rusia negociará ampliación de importaciones alimentarias desde América Latina

Rusia negociará ampliación de importaciones alimentarias desde América Latina

© Fotolia/ Aleksandar Mijatovic

21:59 06/08/2014

Moscú, 6 ago (Nóvosti).

El Servicio Federal Ruso de Control Veterinario y Fitosanitario, Rosseljoznadzor, anunció este miércoles los planes de realizar consultas con representantes diplomáticos de varios países latinoamericanos sobre las posibilidades de ampliar las importaciones alimentarias.

“Las reuniones con embajadores de Brasil, Chile y Ecuador y con el encargado de negocios de Argentina en Rusia se celebrarán el 7 de agosto y se centrarán en las perspectivas de ampliar las importaciones alimentarias de esos países al mercado ruso”, indicó el ente en un comunicado.

La nota agrega que fueron levantadas todas las restricciones a las empresas de Brasil que mostró su interés por ampliar los suministros de productos cárnicos y lácteos a Rusia

Este miércoles el presidente ruso, Vladímir Putin, embargó por un año ciertos tipos de importaciones agrícolas y de alimentos de los países que impusieron sanciones a Rusia. Asimismo encomendó tomar medidas económicas especiales para garantizar la seguridad y los intereses nacionales de Rusia.

El Gobierno ruso informó que ya empezó a elaborar la lista de los artículos que estarán prohibidos para importar a Rusia.

Mientras, una fuente diplomática de la UE calificó en declaraciones a Nóvosti de “contraproducente e injustificada” la medida aplicada por Moscú y añadió que los Veintiocho presentarán su postura oficial al respecto una vez publicada la lista de las mercancías embargadas.

La UE, EEUU, Canadá, Australia, Japón, Suiza y varios otros países impusieron sanciones contra decenas de individuos y entidades de Rusia por la adhesión de Crimea y la crisis ucraniana.

 

lunes, 4 de agosto de 2014

Hacia un modelo posneoliberal

 Por Emir Sader

Cuando se agotaba el ciclo largo expansivo del capitalismo, se impuso el debate sobre las razones de ese agotamiento y las formas de retomar el desarrollo económico. Triunfó la renacida versión del liberalismo, vocalizada en particular por Ronald Reagan, quien dijo que habría que suspender los límites a la libre circulación del capital, habría que desregular. El capital volvería a circular, habría inversiones, las economías volverían a crecer y todos ganarían.

Se promovió la libre circulación del capital en escala global, mediante la apertura de los mercados nacionales, la privatización de patrimonios públicos, la mercantilización de lo que antes eran derechos, la precarización de las relaciones de trabajo, la retracción del Estado y la centralidad del mercado. Pero lo que pasó fue distinto de lo previsto.

Es que, como recordaba siempre Marx, el capital no está hecho para producir sino para acumular. Liberado de las trabas del período anterior, el capital se dirigió, masivamente, hacia la esfera financiera, donde gana más, tiene liquidez total y ejerce fuerte presión sobre los gobiernos. (Una agencia de apoyo a los especuladores una vez dijo literalmente: ‘Aprovechen la fiesta, pero quédense cerca de la puerta’.) A escala mundial se dio una gigantesca trasferencia de recursos del sector productivo al especulativo, con el capital financiero asumiendo el rol de sector hegemónico en la era neoliberal del capitalismo.

El bajo crecimiento o el estancamiento o incluso la retracción de las economías se debe justamente al hecho de que el sector hegemónico en la economía es un sector parasitario, que no produce bienes ni empleos. Es el capital financiero bajo su forma especulativa, que no financia el consumo, ni la investigación, ni tampoco la producción. Vive de la compra y venta de papeles.

Los fondos buitre son el ejemplo más radical de ese carácter parasitario del capital especulativo, típico de la era neoliberal. En ese caso, se han valido de la crisis de la deuda de los países latinoamericanos para imponer normas draconianas a gobiernos subalternos, parte fundamental de la herencia maldita recibida por los gobiernos antineoliberales. Préstamos a intereses brutales a cambio de renuncia a la soberanía nacional.

Así, aun los gobiernos que ha reaccionado en contra del neoliberalismo, empezando a construir alternativas a ese modelo agotado, tienen que enfrentar todavía esa herencia. Para la derecha sería señal de fracaso de los gobiernos progresistas, cuando en realidad son todavía rezagos de los gobiernos de la misma derecha.

Los Brics han empezado a apuntar hacia la alternativa: un Banco de Desarrollo para el Sur del Mundo, un fondo de apoyo frente a problemas que puedan enfrentar los países del sur del mundo. El conflicto actual con Argentina representa los estertores del modelo contra el cual fueron elegidos los gobiernos progresistas y frente al cual construyen un modelo posneoliberal.

 

sábado, 2 de agosto de 2014

Fondo buitre

Fondo buitre

Un fondo buitre es un fondo de capital de riesgo o fondo de inversión libre que invierte en una deuda pública de una entidad que se considera cercana a la quiebra.1 De acuerdo con el periodista Alcadio Oña, el modus operandi de los fondos buitre consiste simplemente en comprar en el mercado deuda de Estados y empresas al borde de la quiebra, normalmente al 20% o al 30% de su valor nominal (su valor facial), y luego litigar o presionar por el pago del 100% de este valor.2 En otras palabras, mediante la especulación financiera, los fondos buitre compran títulos de deuda de los países en una situación económica difícil, a precio muy bajo para luego litigar en los foros internacionales e intentar cobrar la totalidad del valor de esos bonos.3

Metodología

El nombre es una metáfora que compara a estos inversores de estos fondos con los buitres al sobrevolar pacientemente, esperando para lanzarse sobre los restos de una compañía que se debilite rápidamente; o, en el caso de las deudas soberanas, de un país deudor. Los operadores de mercado prefieren evitar esta denominación con denotación negativa, y en su lugar los llaman distressed debt o «fondo de situaciones especiales» (special situations funds, en inglés). La presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en ocasión de una disputa con un fondo buitre que culminó con el secuestro de la Fragata Libertad en un puerto extranjero, afirmó que «los buitres son las aves que comienzan a volar sobre los muertos; los fondos buitre sobrevuelan sobre países endeudados y en default. Son depredadores sociales globales.»4 5

Los fondos buitre no solamente compran deudas de deudores corporativos, sino también de deudas soberanas estatales. Ese es el reciente caso de Argentina, por ejemplo, en el que los fondos buitre adquirieron una porción de la deuda pública externa a bajos precios (a veces sólo el 20 % de su valor nominal), e intentaron que les pagaran cuando explotó la crisis económica argentina de 2001. Un solo fondo buitre administrado por Kenneth B. Dart, heredero de la fortuna de la Dart Container, reclamó 700 millones de dólares en un juicio contra el gobierno argentino. Sobre Dart también pesan sospechas de prácticas comerciales e impositivas irregulares, con las que habría logrado arrasar la competencia en el rubro de la fabricación y comercialización de recipientes y vasos de plástico térmicos, con el objeto de girar fondos al extranjero libre de control estatal.3

Elliott Associates tiene un largo historial de compra de deudas con el propósito de entablar juicios contra ellas. Según la legislación de Nueva York, jurisdicción en que se dirime el juicio de los fondos buitres contra Argentina, es ilícito comprar deuda con la intención y el propósito de litigar contra ella (N.Y. JUD. LAW § 489: NY Code – Section 489: Purchase of claims by corporations or collection agencies). Sin embargo, hasta ahora, de un modo u otro, estas organizaciones han logrado evadir la condena prevista en la norma.

Jay Newman, experto en la compra de deuda soberana de países en desarrollo y Michael Strauss asesoraron a Water Street en lo concerniente a las compras de instrumentos de deuda de Polonia, Ecuador, Costa de Marfil, Panamá y Congo, garantizadas por los respectivos Estados. Posteriormente, Water Street entabló demandas contra cada uno de esos Estados con el objeto de obtener el pago íntegro de la deuda que había comprado. Strauss actuó como apoderado judicial de Water Street en cada uno de estos litigios. En mayo de 1995, los inversionistas de Water Street decidieron liquidar el fondo y Jay Newman “colaboró activamente en la liquidación de Water Street”. Michael Strauss se había familiarizado con los elementos de la práctica de champerty (mediación interesada de parte indebida en litigio). Los clientes de Strauss fueron culpados de aplicar la Doctrina Champerty6 en los casos Banque de Gestion Privee-SIB contra la República de Paraguay, Suplemento de Fallos Federales, Vol. 787, pág. 53 (Distrito Sur de Nueva York); Water St. Bank and Trust Ltd. contra la República del Congo, acción civil 94-1894 (juez SS) (Distrito Sur de Nueva York); y Water St. Bank and Trust Ltd. contra la República de Polonia, acción civil 95-0042 (juez LAP) (Distrito Sur de Nueva York). Adicionalmente, Strauss conocía el caso de CIBC Bank and Trust Company (Cayman) Ltd., contra Banco Central do Brasil, Suplemento de Fallos Federales, Volumen 886, pág. 1105 (Distrito Sur de Nueva York) en que el demandado adujo la existencia de la práctica de champerty.

Concepto de holdout

En finanzas, se llama también a los fondos buitre como holdouts (del inglés to hold out, quedarse fuera), en referencia a la acción que realiza el tenedor de bonos de deuda pública que se mantiene por fuera de una negociación de amortización, en el marco de una reestructuración de dicha deuda provocada por una situación de cesación de pagos o default.

Cuando la entidad emisora de títulos de deuda se encuentra en o cerca de un estado de suspensión de pagos, la misma hace una oferta pública de canje de dicha deuda, en un intento de reestructurar el tiempo o la forma de amortización. Dicho canje requiere que los bonistas acepten el porcentaje mínimo ofrecido por la deuda pendiente. Sin embargo, si los términos y condiciones de los títulos así lo admiten, los bonistas pueden no aceptar la oferta propuesta y quienes así lo hacen -los holdouts- mantienen su derecho a reclamar el pago de los bonos a su valor nominal, es decir por el que los compraron.

Ello, a su vez, puede trastornar el proceso de reestructuración, creando una situación identificada como "el problema de los holdouts". El problema de los holdouts es visto como una forma de especulación ya que éstos apuestan a que la reestructuración de la deuda se llevará a cabo a pesar de no haber dado su consentimiento, lo que potencialmente aumentaría las posibilidades de efectivamente obtener el pago al valor nominal, mientras que los bonistas que aceptaron obtendrían un pago menor de acuerdo a los términos de la negociación. En cambio, si la reestructuración no se lleva a cabo, entonces no se obtiene ganancia alguna.

Historial de litigios

El Banco Mundial estima que más un tercio de los países que han cumplido los requisitos de sus respectivos programas de reestructuración de deuda soberana han sido blanco de al menos 26 fondos buitres. Estos buitres han logrado cobrar hasta un total de 1.000 millones de dólares en deudas soberanas. Muchos países prohíben que los fondos buitres puedan demandar ante sus cortes el cobro de esas deudas, pero quedan todavía algunas jurisdicciones, como la Isla de Jersey y las Islas Vírgenes Británicas.7 8

Perú

En diciembre de 1994, todos los acreedores que habían enjuiciado al Perú, después que este país entrara en default con excepción de Pravin Banker Associates Ltd. desestimaron sus demandas como contraprestación de la Declaración de Suspensión formulada por el Perú en noviembre de 1992.

El 27 de octubre de 1995, el Perú y el Comité Asesor de Bancos para el Perú anunciaron públicamente un acuerdo en principio destinado a establecer un plan de reestructuración de la deuda acorde con el Plan Brady. Fue solo después de concretarse el acuerdo en principio, en enero de 1996, que Elliott comenzó a acumular la deuda materia de esta acción judicial.

Entre el 31 de enero y el 1 de marzo de 1996, el fondo Elliott Associates adquirió alrededor de 20 millones de dólares en títulos de la deuda soberana de Perú, pagando por estos títulos algo más de 11 millones de dólares. Entre enero y junio de 1996 se negoció la hoja de términos sobre la reestructuración de la deuda peruana. De los aproximadamente 180 acreedores elegibles para participar en la reestructuración de la deuda peruana, solo Elliott y Pravin Banker se rehusaron a hacerlo. Elliott Associates demandó luego a Perú en los tribunales de Nueva York, perdiendo en primera instancia pero ganando en segunda instancia. Cuando el Gobierno de Perú se aprestaba a girar los fondos para pagar a los acreedores que sí habían entrado al canje de la deuda reestructurada, este fondo buitre obtuvo una orden judicial de embargo contra ese dinero. De este modo, ya sin tiempo para apelar de dicha orden judicial, Perú se vio obligado a pagarle a Elliott Associates para no volver a caer en default soberano.9 10

En este caso, el juez neoyorquino Robert W. Sweet, del Juzgado Federal de Primera Instancia para el Distrito Sur de Nueva York, relató en su sentencia como coordinaron el propietario de Elliott Associates Paul Singer y Jay Newman, un experto en comprar deudas en el tercer mundo y que había trabajado en Lehman Brothers y en Morgan Stanley. En la sentencia, el juez Sweet afirma que «Elliott Associates compró la deuda peruana con la intención y el propósito de entablar un juicio. Tal intención y tal propósito pueden inferirse de la estrategia de inversión utilizada por Elliott Associates, los antecedentes profesionales de las personas que se juntaron para materializar el proyecto de la deuda peruana, la dilatación —por parte de Elliott— del cierre de las operaciones de adquisición de la deuda.9

Elliott conformó un equipo de inversión para la compra de deuda en los mercados emergentes, cuyos miembros fueron principalmente, Jay Newman, Andrew Kurtz (experimentado analista y administrador de cartera de Elliott), Paul Singer y Ralph Dellacamera (jefe de negociación de Elliott). Adicionalmente el equipo contrató los servicios de Michael Strauss, en calidad de asesor externo.

Panamá

Elliott Associates también entabló demanda judicial contra la República de Panamá. Luego, ese juicio fue desestimado debido a que Water Street no cumplió con revelar al juzgado la identidad de sus inversionistas.9 En este litigio, Michael Strauss actuó como apoderado judicial de Elliott.

Argentina

En Francia, el fondo NML Elliot había perdido un juicio contra el país el 4 de abril de 2013, ya que la Corte Suprema de Francia dictaminó que la Argentina tiene derecho a reestructurar su deuda externa y avaló los llamados para canjear títulos en default de 2005 y 2010. 11

Los títulos de deuda argentinos fueron emitidos en 1994, conforme al Fiscal Agency Agreement, acuerdo que prohíbe al emisor de deuda otorgar a futuros acreedores garantías o condiciones más favorables que al resto de los adquirentes de dicho empréstito, lo que se conoce como cláusula pari passu. Tras el default del 2001, el país ofreció en 2005 y 2010 un canje de la deuda argentina a sus acreedores. En ambos canjes se reducían los montos y se diferían los pagos, lo que fue aceptado por el 93% de los tenedores de bonos.

Sobre ese país los fondos buitre han impuesto 28 embargos desde 2001,5 el Estado ha logrado recuperar todos los bienes por la vía legal, derrotando a los fondos buitre en todas las ocasiones.12 El 28 de noviembre la Organización Marítima Internacional (OMI) certificó que la Fragata Libertad es un buque militar y por lo tanto es innembargable. El 26 de junio de 2013, la Corte Suprema de Ghana obligó al fondo NML Elliot a pagar 8 millones de dólares a la administración del puerto de Tema por mantener secuestrada la Fragata Libertad. 13

El fondo Elliott Associates de Paul Singer demandó a la Argentina ante la Corte de Nueva York en 2011. El 7 de diciembre el juez Thomas Griesa falló a favor de los fondos NML Capital, Aurelius Capital, y algunos actores individuales) y declaró que el país violó la cláusula de pari passu. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito confirmó, el 26 de octubre de 2012, el fallo de Griesa. Argentina apeló la decisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos con el acompañamiento de los gobiernos de Dilma Rousseff y Enrique Peña Nieto, de la American Chamber of Commerce of Argentine y del Premio Nobel en Economía, Joseph Stiglitz.14 15

En junio de 2013, en un escrito denominado "Amicus Curiae" (ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York), el gobierno de EEUU dijo que la interpretación de Griesa "podría permitir a un solo acreedor frustrar la aplicación de un plan de reestructuración con apoyo internacional, y con ello socavar las décadas de esfuerzos que Estados Unidos ha gastado, para promover un sistema de cooperación y resolución de las crisis de deuda soberana".16

España

A raíz de la grave crisis financiera primero y después económica española que estalló en 2008, los fondos buitres están adquiriendo activos a precios de saldo, tanto del Estado Español, como de las Comunidades Autónomas y también de las entidades financieras. Por ejemplo en febrero de 2013 el fondo buitre Cerberus se hizo con una cartera de 574 millones de euros en activos fallidos de particulares y pymes correspondientes al Banco nacionalizado Liberbank, surgido de la fusión de tres Cajas de Ahorro. Espera obtener una rentabilidad de 21,3 millones de euros.17

Uso de permutas de incumplimiento crediticio

Los fondos buitre suelen contratar permutas de incumplimiento crediticio (credit default swaps o CDS en inglés), que son similares a una póliza de seguro. Con este instrumento, obtienen una cobertura adicional en caso de una cesación de pagos o default por parte de un país deudor. Estos contratos de CDS pueden generar que los fondos buitre, además de especular con la cotización del bono de deuda, apuesten a la eventualidad de la cesación de pagos, obteniendo ingresos extra en caso de concretarse.18

Permuta de incumplimiento crediticio

Una permuta de incumplimiento crediticio (también conocida por su término en inglés, credit default swap o CDS) es un producto financiero que consiste en una operación financiera de cobertura de riesgos, incluido dentro de la categoría de productos derivados de crédito, que se materializa mediante un contrato de swap (permuta) sobre un determinado instrumento de crédito (normalmente un bono o un préstamo) en el que el comprador de la permuta realiza una serie de pagos periódicos (denominados spread) al vendedor y, a cambio, recibe de éste una cantidad de dinero en caso de que el título que sirve de activo subyacente al contrato sea impagado a su vencimiento o la entidad emisora incurra en suspensión de pagos.

Aunque un CDS es similar a una póliza de seguro, se diferencia significativamente de ella en que no se requiere que el comprador del CDS sea el propietario del título (y por tanto haya incurrido en el riesgo real de compra de deuda). Es decir, un seguro se establece sobre algo que es propiedad del asegurado, pero un CDS se hace sobre un bien que no es propiedad del que contrata el CDS. A este tipo de CDS se le denomina "desnudo" (naked), y en realidad es equivalente a una apuesta. El Parlamento Europeo prohibió las CDS "desnudas" de deuda de estado a partir del 1 de diciembre de 2011 .1

Características

  • Las permutas de incumplimiento crediticio son productos negociados Over The Counter (OTC), es decir que no son objeto de negociación en un mercado oficial organizado. Son contratos hechos a la medida entre las dos partes contratantes. La asociación internacional de operadores del mercado de derivados ISDA proporciona modelos de este tipo de contratos.
  • Los denominados activos subyacentes sobre los que se emiten estas permutas son cualquier préstamo o título de deuda como una obligación o un bono, tanto de carácter privado como público.
  • Se denomina entidad de referencia a la organización o empresa emisora de los títulos subyacentes.
  • No existe una regulación sobre estas operaciones en casi ningún país.
  • La finalidad teórica principal de las permutas de incumplimiento crediticio es servir como seguro para el poseedor de un título de deuda que quiere cubrirse del posible riesgo de crédito (básicamente impago) del mismo. Para ello acude a un vendedor de permutas de incumplimiento crediticio, al que le paga una prima anual, y en caso de impago, el vendedor responde pagando el importe del título al poseedor.
  • Aunque la permutas de incumplimiento crediticio tengan en común algunos elementos con las operaciones de seguro, no están reguladas dentro de las actividades de seguro y, así, las entidades vendedoras no tiene que cumplir ninguna de las normas de solvencia ni de reservas que regulan el ejercicio de la actividad aseguradora, existiendo un mayor riesgo de incumplimiento que en los contratos de seguros regulados como tales.
  • Se denominan permutas de incumplimiento crediticio en descubierto (o naked CDS) a aquellos casos en que alguien suscribe un contrato de permutas de incumplimiento crediticio sin ser poseedor de ningún título de los que quiere asegurar. En estos casos la finalidad de la operación es la especulación sobre la evolución de los activos subyacentes y puede llegar a producirse el caso paradójico de que se emitan más permutas de incumplimiento crediticio que títulos existentes. Por ejemplo se realiza una emisión de 1.000 bonos y sin embargo existan 20.000 permutas de incumplimiento crediticio, contratos de seguros sobre esos bonos.
  • Como en todos los contratos de swaps o intercambios, la liquidación se puede realizar o bien con la permuta o liquidación física, en la que el comprador entrega los bonos al vendedor y éste paga al comprador la cantidad fijada, o bien mediante una segunda forma, denominada liquidación por diferencias, consistente en que el vendedor sólo paga al comprador la pérdida de valor de los títulos.

Uso especulativo

Las permutas de incumplimiento crediticio son objeto de debate, en la crisis financiera de 2008, al haber sido utilizados como instrumentos de ataque a la deuda pública de algunos países como es el caso de Grecia, en 2010. También fueron responsables de la caída en 2008 de la empresa norteamericana American International Group (AIG). Algunos dirigentes europeos, como la canciller alemana Angela Merkel, se han mostrado partidarios de prohibir en la Unión Europea y en el G20 las permutas de incumplimiento crediticio que pueden ser utilizados de forma especulativa para apostar contra los estados.2 Los fondos buitre efectivamente pueden especular con la cotización del bono de deuda, mientras que a la vez apuestan a la eventualidad de una cesación de pagos por parte del país emisor, obteniendo ingresos extra en caso de concretarse.3

En la crisis de los mercados financieros de 2008-2010, la evolución de los CDS de las empresas y de los países han sido continuamente mencionados en los titulares de la prensa generalista y especializada. Pero siempre ha habido dudas sobre su importancia en términos de volumen contratado y emitido. Una publicación en Financial Times, indica que el volumen total emitido en permutas de incumplimiento crediticio –no el contratado diariamente, mucho menor– de varios países es bajo en relación con el volumen total de deuda pública emitida por ese mismo país.

 

 

lunes, 19 de septiembre de 2011

El gobierno mundial y el imperativo de la "desmundialización"

Susana Merino

Rebelión

Desde su creación, hace ya más de medio siglo, en el Hotel Bilderberg de la pequeña ciudad de Oosterbeek, en los Países Bajos, la conformación y las deliberaciones de los miembros del llamado Club Bildenberg han permanecido dentro de la más estricta reserva. Entre los asistentes a sus reuniones que suelen ser anuales y celebrarse desde entonces en diferentes partes del mundo se encuentran banqueros, expertos en defensa, ministros y primeros ministros, reyes y reinas, financistas internacionales y líderes políticos del mundo occidental, en un número estimado de 130 asiduos concurrentes.

Merecen citarse algunos de sus nombres porque su grado de influencia en la toma de decisiones a nivel mundial es sin duda considerable: Donald Rumsfeld, Paul Wolfowitz, Peter Sutherland, que fuera presidente de Goldman Sachs, Bill Gates, Henry Kissinger o David Rockefeller, por mencionar solo unos pocos, y aunque se descarten teorías de la conspiración no parece imaginable que estos poderosos caballeros y equivalentes damas se reúnan periódicamente solo para comentar la película de moda o el último campeonato de fútbol, de béisbol o de tenis o los últimos chismes del corazón de las estrellas de la jet set internacional.

Denis Healey, uno de los fundadores y miembro del comité directivo de ese selecto club durante más de 30 años, sostenía en 2001: "Decir que estamos luchando por un gobierno mundial es exagerado, pero no completamente desacertado. Nosotros en Bilderberg sentimos que no podemos seguir luchando para siempre unos contra otros por nada y matando gente y dejando gente sin hogar”. ¡Realmente conmovedor! Unos 25 años antes en 1973 fueron creados, por iniciativa de David Rockefeller e integrados también por destacadas personalidades de la economía y los negocios del mundo capitalista, la Trilateral Commission y el Council of Foreign Relations, destinados a fomentar la cooperación entre los Estados Unidos, Europa y Japón.

No es necesario apelar a la idea de conspiración ni ser demasiado imaginativo para descubrir que los objetivos de estas organizaciones, como por otra parte ellas mismas declaran sin tapujos, es tratar de mantener el mayor control posible sobre la producción, las finanzas y el comercio internacionales reuniendo, en síntesis, en pocas manos la suma del poder mundial.

Casi contemporáneamente a la formación del Club Bilderberg, en una conferencia celebrada en 1944 en Bretton Woods, EE.UU., surgió la idea de crear el Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que se hallan teóricamente representados 187 países pero en el que cada país tiene en su directorio de 24 miembros un determinado poder de voto de acuerdo con su economía, lo que les otorga a los más poderosos como los EE.UU. un privilegiado poder de veto.

Su objetivo declarado es “asegurar la estabilidad del sistema monetario internacional o mejor dicho el sistema de pagos internacionales y los tipos de cambio” con el objeto de “fomentar un crecimiento económico sostenible, mejorar los niveles de vida y reducir la pobreza”, pero transcurridos casi 70 años desde su creación cabe preguntarse si sus sucesivos dirigentes, hasta el recientemente cuestionado violador Strauss Khan, sus funcionarios y sus técnicos han sido elegidos entre los más incompetentes del planeta o existen otras razones para que los resultados obtenidos sean para la mayor parte de esos 187 países absolutamente opuestos.

Planteada la pregunta también podemos hacérnosla con respecto al Banco Mundial (BM), creado en 1945 sobre la base del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), cuyo propósito inicial fue como en el caso anterior “reducir la pobreza en los países en vías de desarrollo y de mediano ingreso brindándoles asesoría financiera en materia de gestión económica” igual y posteriormente reiterado para el Banco Mundial que por el contrario se ha convertido en el mayor sistema de usura que hasta el momento haya conocido la humanidad. Existen entre estos tres organismos de la macroeconomía mundial demasiados parecidos y semejanzas tanto en sus propósitos fundacionales como en sus resultados de modo que estas sugestivas coincidencias no podrían atribuirse de buena fe a un simple fracaso funcional, sino a una segura estrategia de sometimiento que permita mantener, como dije anteriormente, en pocas manos o mejor dicho en pocos cerebros la suma del poder mundial.

Otras organizaciones de diferente carácter pero con fines coadyuvantes completarían este escenario. La OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), creada en 1960, ya no incluye a todos los países del orbe sino solo a los más ricos y desarrollados, 34 estados en suma que en conjunto reúnen el 80% del PBI mundial y entre cuyos fines figuran “maximizar su crecimiento económico y coayudar a su desarrollo” con el pequeño agregado de “y al de los países no miembros”, ¡Otro objetivo igualmente conmovedor! La OMC (Organización Mundial del Comercio) mucho más joven aún, fundada en 1995, objeto cuatro años más tarde en 1999 de una de las mayores manifestaciones internacionales en su contra en Seattle (EE.UU) constituye el más importante foro de negociaciones comerciales multilaterales que junto con el FMI y el BM se “esmeran” en la búsqueda de “una mayor coherencia entre las políticas económicas y las transacciones comerciales a escala mundial”, un organismo que por otra parte ha sido y sigue siendo uno de los más criticados por la falta de transparencia en las negociaciones que le competen.

Y cómo omitir a la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) brazo armado de los poderosos de la tierra, cuya hazaña más reciente ha sido bombardear al pueblo libio. Creada en 1948 por signatarios de 11 países europeos más los EE.UU. es fundamentalmente una estructura militar en la que como ya en lo señalara el general De Gaulle en 1958, los EE.UU. tuvieron desde el principio y siguen manteniendo un papel hegemónico contando así, entre otras cosas, con un permanente e importante destino para la producción de su maquinaria bélica industrial.

Es menester realizar también una breve referencia a la Organización de las Naciones Unidas que aunque de carácter un poco más diversificado no deja de contribuir con un espectro de organismos que, a la manera de lo que suele suceder en los países neoliberales, revisten una menor importancia relativa. De modo que la UNESCO, (para la educación, la ciencia y la cultura) la FAO (para la agricultura y la alimentación) la OMS (para la salud) y alguna otra rama tal vez menos importante configuran una réplica de aquellas áreas de gobierno que en el nivel de las naciones suelen considerarse servicios sociales y carecer por lo tanto de la envergadura que en esos mismos países adquieren los ministerios de economía, de finanzas, de comercio o los bancos centrales.

No se trata ciertamente de un Gobierno Mundial pero no solo se parece bastante, sino que como se ha venido detallando se está preparando para serlo desde hace ya más de medio siglo. Un gobierno mundial encabezado por un organismo casi invisible, el Club Bilderberg, y una serie de proto-ministerios fundamentalmente orientados al manejo económico y al aprovechamiento ilimitado de los recursos renovables y no renovables del planeta y en lo posible a eliminar a grandes sectores de población considerada en sus planes como excedentaria. Un gobierno mundial diseñado a la medida del neoliberalismo que como dice Bernard Cassen “ha definido el territorio de sus intervenciones a todo el planeta, sin fronteras de ningún tipo.”

El sentido de la mundialización se orientó hacia la imposición de determinadas exigencias como la privatización de los servicios públicos, las desregulaciones laborales, la libre circulación de mercancías y de capitales y finalmente a la instalación del dominio económico y político de las grandes empresas transnacionales. Una mundialización que con un sentido diametralmente opuesto fue acogida con beneplácito en los Foros Sociales Mundiales, es decir no ya con el sentido pretendido por la globalización (otro de sus nombres) económica sino con el de una mundialización cuyo principal denominador debía ser el acceso universal a los derechos ciudadanos. Sin embargo el nuevo paradigma de la des-mundialización, no contradice este último objetivo sino que trata de fortalecer aquellos campos de acción de nivel nacional donde todavía es posible recuperar el manejo de los resortes económico-financieros que la mundialización neoliberal como un enorme monstruo multicéfalo ha venido usurpando a los países del orbe y cuyos tres motores, cito nuevamente a Cassen: "son la libertad de circulación de capitales, la libre inversión y el libre comercio de bienes y de mercancías(…) tres motores que es necesario atrapar y someter al control democrático” y por lo tanto impostergable objeto de una verdadera desmundialización.

De otro modo el avance de las estructuras de poder de la que forman parte las organizaciones anteriormente descritas, seguirá consolidándose y comprometiendo peligrosamente el futuro de la humanidad. La aspiración a establecer un gobierno mundial no es una fantasía trasnochada. Hace muchas décadas que los gobiernos de los Estados-naciones se ven solapada o abiertamente sometidos a ese poder planetario que escapa al control democrático, que se apoya en esa pléyade de organizaciones someramente mencionadas y que los subordina al dominio casi invisible de un conjunto de personalidades, algunas hasta desconocidas por la opinión pública, que anualmente se reúnen en una especie de exclusivo “brain storming” en el famoso Foro Económico Mundial de Davos en Suiza.

La desmundialización es, por el contrario, deshacer lo que ha venido imponiendo el neoliberalismo capitalista: el ilimitado crecimiento de las ganancias, la flexibilización laboral, el incremento de la especulación, los programas de ajuste presupuestario, el establecimiento de un poder económico financiero como hábil titiritero de la autoridad política, la idolatría de los mercados y las agencias de riesgo de modo que “si la mundialización es la disolución de las soberanías por la mercantilización de todo, desmundializar es repolitizar.” Y repolitizar no es generar nuevas estructuras de concentración de poder sino, a la inversa, devolver el poder a sus auténticos dueños a todos y a cada uno de los países que conforman la comunidad mundial.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

martes, 12 de julio de 2011

El dólar pierde camino en su andar

Hedelberto López Blanch

Rebelión

Los centros de poder financiero han tratado de minimizar la importancia de los convenios firmados en los últimos tiempos entre diferentes países que utilizan menos el dólar (o el euro) como moneda de intercambio internacional.

Las noticias son poco halagüeñas para Estados Unidos, que desde la terminación de la Segunda Guerra Mundial, basado en el dólar y en el control que ejerce sobre el Fondo Monetario Internacional (FMI), e Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y otros organismos, ha dominado con esa moneda las transacciones comerciales en el orbe.

Como es lógico, se debe descontar una parte de esa globalización mundial cuando existían la Unión Soviética y los países del campo socialista, que en sus actividades comerciales utilizaban el rublo.

Tras los acuerdos de Bretton Woods, en 1944, el dólar se estableció como moneda de reserva en el orbe (desplazando a la libra esterlina) y su valor se garantizaba por las grandes reservas de oro que poseía EE.UU.

En la década de 1970, Washington firmó un convenio con la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para que esa moneda fuera la oficial en las transacciones comerciales del crudo.

Pero inició su declive cuando la administración de Richard Nixon la separó de sus reservas de oro e impulsó su impresión (sin respaldo efectivo del emisor).

La actual crisis capitalista en Estados Unidos y la Unión Europea, y el surgimiento de bloques económicos en diversas regiones del mundo, han acelerado su debilitamiento y despiertan suspicacia hacia el euro.

El último suceso fue el convenio establecido entre el Banco Popular de China (BPCH) y el Banco Central de la Federación Rusa (BCFR) para realizar sus actividades comerciales con las monedas de ambos países.

El acuerdo estipula que las personas y las corporaciones de esas dos naciones podrán llevar a cabo sus transacciones y pagos con yuanes, rublos y monedas convertibles.

Además del comercio fronterizo, el ordinario puede pagarse con sus monedas oficiales, lo cual "ayudará a promover la cooperación financiera, el comercio y la inversión bilaterales", anunció un comunicado del BPCH.

Como se desprende, el convenio reviste importancia en aras de reducir la dependencia del dólar en el comercio bilateral, disminuir los riesgos del tipo de cambio y promover la internacionalización del yuan y el rublo.

Desde principios de 2011, según el Financial Times, grandes bancos internacionales como el HSBC, JP Morgan, Citigroup y el español BBVA, están promoviendo el uso del yuan (también llamado renmimbi en las transacciones con China) en vez de dólares o euros.

Varios de estos bancos otorgan descuentos e incentivos a los clientes de Asia, América Latina, América del Norte y Europa para que efectúen sus negocios con yuanes.

Directamente, Beijing ha firmado abultados convenios con Brasil y Argentina, equivalentes a 120 millones de dólares, pero con la utilización del yuan. Venezuela anda por el mismo camino, mientras Perú y Chile se interesan por acogerse a esas transacciones. El uso del renmimbi ya es una realidad en Corea del Sur, Malasia, Belarús e Indonesia.

Brasil y Argentina desdeñaron, desde el pasado año, el billete verde en el comercio bilateral, y Brasilia ha propuesto que esa medida sea adoptada por todos los miembros del Mercado Común del Sur (MERCOSUR).

Rusia también ha acelerado la introducción del rublo en sus transacciones y empréstitos que realiza con algunas naciones de la antigua URSS y con otras de África, Asia y América Latina.

Otros países tratan de apoyarse lo menos posible en el dólar, como el caso de las naciones de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que ya realizan parte de sus negocios con el SUCRE, moneda virtual de convenio comercial.

En los primeros seis meses de 2011 el intercambio entre varios miembros del ALBA como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Cuba, se elevó a más de 50 millones de SUCREs.

Productos como aceite crudo de palma, medicinas veterinarias, llantas, desperdicio de papel, atún pre-cocido, bobinas laminadas, urea, arroz, leche en polvo y hasta vehículos, son algunas de las mercancías comercializadas en esa moneda.

El grupo denominado BRICS, integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica marchan igualmente hacia ese escenario. En la última Cumbre efectuada el pasado abril, en la isla china de Hainan, los presidentes de los bancos estatales decidieron disminuir la dependencia del dólar para lo cual firmaron un programa de cooperación financiera que prevé la mutua concesión de líneas de crédito en divisas nacionales.

De esta forma, se abre la ruta a una transición paulatina hacia el uso de divisas nacionales en el comercio del grupo y se refuerza además el valor de sus monedas: real (Brasil), rublo (Rusia), rupia (India), yuan (China) y rand (Sudáfrica)

Washington reaccionó con ira cuando Irán comenzó a vender en euros el crudo de la isla Kish, en el Golfo Pérsico, y es el quinto mercado de petróleo, después de Nueva York, Londres, Singapur y Tokio.

Siria cambió sus reservas por esa moneda; el Banco Central de los Emiratos Árabes Unidos, convirtió en ese billete 10 % de sus reservas en dólares; Venezuela siguió el camino hacia la búsqueda de monedas más seguras como euros y yuanes, y Suecia recortó sus reservas en dólares a 20%.

Recientemente se conoció que uno de los motivos de los ataques contra Libia que lleva a cabo la Organización del Tratado del Atlántico Norte, encabezados por Estados Unidos, Inglaterra y Francia, fue la declaración del líder Muammar el Gaddafi de no realizar transacciones mercantiles en dólares o euros, emplear el dinar de oro en el comercio internacional y crear un único estado africano con espacio económico común.

Pero está demostrado que por la fuerza no se pueden ganar las batallas económicas y mientras tanto, el dólar continuará perdiendo espacio en su deambular internacional.

martes, 31 de mayo de 2011

¿Desintegración de la Eurozona?

¿Es el rechazo de Islandia al acoso financiero el modelo a seguir por Grecia e Irlanda?

Michael Hudson

CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

El mes pasado, Islandia votó en contra de someterse a las exigencias holandesas y británicas para que compensara a las agencias de seguros de los bancos nacionales de esos países por el rescate de sus propios inversores en Icesave. Era la segunda votación en contra del acuerdo (por una ratio de 3 a 2) y el apoyo islandés a su pertenencia a la Eurozona ha disminuido hasta el 30%. El sentimiento que albergan los islandeses es que los políticos europeos gobiernan en beneficio de los banqueros y no de la socialdemocracia que Islandia imaginaba que era la filosofía rectora, como así ocurría, en efecto, cuando en 1957 se formó la Comunidad Económica Europea (Mercado Común).

Europa, al permitir que Gran Bretaña y Holanda boicotearan a Islandia para que pagara por los errores de Gordon Brown y su homólogo holandés, ha condicionado la integración islandesa a la imposición de austeridad financiera y pobreza a su población y todo ello para pagar un dinero que legalmente no tienen por qué pagar. El problema es encontrar un tribunal honesto dispuesto a reforzar las propias leyes bancarias de Europa haciendo que caiga la responsabilidad en quien legal y realmente debe responder.

La razón por la que la UE ha luchado tan duramente para hacer que el gobierno islandés se haga responsable de las deudas de Icesave es eso que los acreedores llaman “contagio”. Irlanda y Grecia se enfrentan a deudas mucho más grandes. La troika de acreedores de Europa –el Banco Central Europeo (BCE), la Comisión Europea y el FMI- contemplan una devaluación de activos e impuestos progresivos para proteger sus economías domésticas de una enfermedad contagiosa.

Al igual que Grecia, Irlanda pidió un alivio de la deuda para que su gobierno no se viera obligado a recortar gastos frente a una recesión cada vez más profunda. “La prensa irlandesa informó que los funcionarios de la UE ‘se subieron por las paredes’ cuando los negociadores irlandeses hablaron de repartir la carga de forma más amplia. El Banco Central Europeo teme que cualquier movimiento de ese tipo cause un contagio instantáneo a través de los mercados de la deuda del sur de Europa”, escribía un periodista, advirtiendo del coste de asumir en los balances nacionales deuda pública de forma temeraria porque eso supone una amenaza de bancarrota para las economías.

Europa –en realidad, los bancos alemanes y holandeses- se negaron a permitir que el gobierno redujera las deudas que había asumido (excepto en el caso de depositantes menores, menos influyentes políticamente). “Los comentarios surgieron cuando las autoridades de la UE descartaron los ‘aforos’ a los inversores en Irlanda, haciendo de esto una condición para que el país pudiera conseguir un paquete de crédito por valor de 85.000 millones de euros. Dublín ha impuesto aforos del 80% sobre la deuda subordinada junior del Banco Anglo-Irlandés pero no los ha extendido a la deuda senior [la que tiene mayor prioridad a la hora de la liquidación], considerada sacrosanta”. (Ambrose Evans-Pritchard, Daily Telegraph).

Desde el punto de vista de Europa –al menos del de sus banqueros-, tenemos un amplio principio a debate: que los gobiernos deberían dirigir sus economías en nombre de los bancos y los tenedores de bonos. Deberían rescatar al menos a los acreedores importantes de los bancos que quiebran (esto es, los grandes inversores institucionales y especuladores) y pagar esas deudas y las deudas públicas vendiendo las empresas, colocando la carga impositiva sobre los trabajadores. Para equilibrar sus presupuestos tienen que recortar los programas de gasto, los salarios y el empleo público, y cobrar más por los servicios públicos, desde la atención sanitaria a la educación.

Este programa de austeridad (“rescate financiero”) ha llegado a su punto más crítico justo un año después de que Grecia adelantara un paquete de rescate por valor de 155 millones de dólares en mayo de 2010. El BCE, descontento por lo lentamente que la nación se ha movido para liquidar su economía, le ha dicho a Grecia que empiece a privatizar hasta llegar a los 70.000 millones de dólares en 2015. La liquidación tiene que empezar por los principales bienes inmuebles del sector turístico y el resto lo constituyen el sistema de apuestas del monopolio nacional del juego OPAP, el Postbank, los puertos de Atenas y Tesalónica, la Compañía de Alcantarillado y Agua de Tesalónica y el monopolio telefónico. Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo y presidente del grupo de ministros de finanzas de la Eurozona, advirtió de que sólo si Grecia estaba dispuesta a empezar a vender activos (“consolidar su presupuesto”) estaría la UE dispuesta a ampliar el vencimiento de los préstamos de la deuda griega y a “salvarla” del impago.

El problema es que esos cambios para privatizar e imponer impuestos regresivos elevan el coste de la vida y de los negocios. Esto hace que las economías sean menos competitivas y, como consecuencia, tienen menos capacidad para pagar deudas que devengan intereses, todo lo cual lleva a un impago final aún mayor.

La respuesta financiera teórica que postula convertir la economía en un conjunto de casetas de cobro para liquidarlo todo no es sino depredadora. Los países del Tercer Mundo demostraron sus consecuencias destructivas a partir del plan de austeridad que el FMI impuso desde los años setenta. Europa está ahora repitiendo la misma política de contracción.

El poder financiero trata de conseguir lo que las conquistas de los ejércitos lograban en épocas pasadas. Al pretender lograr que las economías sean más “competitivas”, el objetivo es más a corto plazo: estrujar todo lo necesario los pagos para que los tenedores de bonos (y, de hecho, votantes) no se vean obligados a enfrentar la realidad de que muchas de las deudas son impagables excepto al precio de hacer que la economía se vea demasiado agobiada por las deudas, demasiado agobiada por los impuestos regresivos y demasiado aplastada con las cargas de las cada vez más privatizadas infraestructuras para hacerlas competitivas. Los recortes del gasto y las tasas cada vez más regresivas secan las inversiones de capital y la productividad a largo plazo. Esas economías se gestionan como si fueran una especie de compañías de las que se han apoderado los tiburones del apalancamiento de la deuda a crédito, que minimizan y externalizan la fuerza de trabajo a fin de exprimirles los ingresos suficientes para pagar a sus propios acreedores, que toman lo que pueden y salen corriendo. La táctica de este ataque financiero no es ya la fuerza militar abierta utilizada antaño, sino algo menos costoso porque sus víctimas se someten más voluntariamente.

Pero las pretendidas víctimas de las finanzas depredadoras están defendiéndose. Y en lugar de que el atacante pierda sus ejércitos y mano de obra, son sus balances los que están amenazados y, por tanto, sus propias redes de solvencia. Cuando los sindicatos griegos (especialmente los de las privatizadas empresas públicas), el Partido Socialista gobernante y los principales partidos minoritarios rechazaron esos sacrificios, los funcionarios de la Eurozona exigieron que se sometiera la política de partidos a planificación financiera y reclamaron “un acuerdo de todos los partidos en relación a cualquier revisión del rescate”. Es decir, Grecia debería responder a su oleada de huelgas y protestas populares suspendiendo la política de partido y la democracia económica. “El gobierno y la oposición deben declarar conjuntamente que se someten a los acuerdos de reformas con la UE”, explicó el Sr. Juncker a Der Spiegel.

Criticando el retraso del primer ministro George Papandreu para empezar a vender los activos del estado, los dirigentes financieros europeos llegaron hasta a proponer una agencia de privatización nacional que actuara como intermediaria para transferir los ingresos de esos activos a los acreedores extranjeros y retirar deuda pública, y que comprometieran sus activos públicos como garantía a perder en caso de incumplimiento de los pagos a los tenedores de bonos del gobierno. Al sugerir que el gobierno “creara una agencia de privatización de los activos estatales” siguiendo el modelo del Treuhandanstalt alemán, que vendió empresas del este de Alemania en la década de 1990”, el Sr. Juncker pensó que “Grecia podría ganar más por las privatizaciones de las estimaciones efectuadas de unos 50.000 millones de euros (71.000 millones de dólares)” (Evans-Pritchard).

Los banqueros europeos tienen puestos los ojos en la venta de hasta 400.000 millones de dólares de activos griegos, suficiente para pagar toda la deuda del gobierno. Si ese pago no se hiciera, el BCE amenazó con no aceptar como garantía los bonos del gobierno griego. Esto impediría que los bancos griegos pudieran hacer negocios, destruyendo su sistema financiera y paralizando la economía. Se supone que esta amenaza es para obligar a que se cumpla la privatización “democráticamente” aprobada, para después romper el poder sindical imponiendo reducción de salarios (“devaluación interna”). “Jan Kees de Pager, el ministro de finanzas holandés, ha propuesto que cualquier nuevo crédito que se conceda a Grecia debería hacerse en virtud de acuerdos colaterales por los que los prestamistas estatales europeos pudieran apropiarse de los activos griegos en caso de un impago soberano”. (Peter Spiegel, Financial Times)

El problema es que el impago final es inevitable, habida cuenta del rincón de la deuda en el que los gobiernos han liberalizado temerariamente los bancos, recortando los impuestos sobre la propiedad y los impuestos progresivos sobre los ingresos. El impago será apremiante en cuanto el BCE decida cerrar el grifo.

El BCE hace que los gobiernos no puedan financiar sus gastos

La introducción del euro en 1999 impidió explícitamente que el BCE o cualquier banco central nacional financiara el déficit de los gobiernos. Esto significa que no hay una nación que tenga un banco central que pueda hacer aquello para lo que fueron creados los bancos de Gran Bretaña y EEUU: monetizar el crédito para los bancos nacionales. El sector público ha pasado a depender de los bancos comerciales y de los tenedores de bonos. Eso representa un filón para estos, revirtiendo tres siglos de esfuerzos por crear una economía mixta financiera e industrialmente, privatizando el monopolio de la creación de crédito así como la inversión de capital en monopolios de infraestructuras públicas, que ahora se ven abocadas a pasar a conformar bloques de ventas al mejor postor: a crédito, con el ganador prometiendo pagar el mayor interés a los banqueros que absorban las tarifas de acceso (“renta económica”) que puedan extraerse.

La política se financiariza mientras las economías se privatizan. La estrategia financiera consiste en eliminar la planificación económica por parte de los representantes democráticamente elegidos, centralizándola en manos de los gestores financieros. Lo que Benito Mussolino llamaba “corporativismo” en la década de 1920 (por darle un nombre educado) es lo que ahora están consiguiendo los grandes bancos y las instituciones financieras de Europa, para colmo de ironías (aunque supongo que de forma inevitable) bajo el eufemismo de “economía de libre mercado”.

El lenguaje se adapta para reflejar la transformación política y económica (¿rendición?) puesta en marcha. La “independencia” de los bancos centrales cae bajo el eufemismo de “distintivo de democracia” y no como lo que es: la victoria de la oligarquía financiera. La tarea de la retórica es desviar la atención del hecho de que el sector financiero no pretende “libres” mercados, sino colocar el control en manos de los gestores financieros, cuya lógica es someter a las economías a la austeridad e incluso a la depresión, vender la tierra y las empresas públicas, aguantar la emigración y reducir los niveles de vida frente a una concentración cada vez más aguda de la riqueza en la parte superior de la pirámide económica. La idea es recortar el empleo público, bajar los salarios del sector público de forma que se reduzcan también los salarios del sector privado a la vez que se recortan los servicios sociales.

La contradicción interna (como dirían los marxistas) es que la masa existente de deuda sujeta al pago de intereses debe crecer, ya que recibe intereses, que se reinvierten para ganar aún más intereses. Esta es la “magia” o “milagro” del interés compuesto. El problema es que pagar interés desvía ingresos del flujo circular entre producción y consumo. La ley de Say dice que los pagos de los productores (a los empleados y productores de bienes de producción) deben gastarse, en conjunto, en comprar los productos que el capital tangible y la mano de obre producen. De lo contrario habrá un exceso de mercado y una contracción comercial, afirmándose que la red de deuda del sector financiero se está llevando la peor parte.

El sistema financiero interfiere en este flujo circular. Los ingresos gastados para pagar a los acreedores no se gastan en bienes y servicios; se reinvierten en nuevos préstamos, o en acciones y bonos (activos en forma de derechos financieros y de propiedades en la economía), o cada vez más sobre el “juego” (el “capitalismo de casino” de los derivados, el carry trade internacional, es decir, el arbitraje del tipo de cambio del tipo de interés [operación especulativa sobre la diferencia de rendimientos]) y otras reclamaciones financieras que son independientes de la economía de producción y consumo. Por tanto, mientras los activos financieros devenguen intereses –sostenidos por la nueva creación de créditos desde los teclados de los ordenadores por parte de los bancos comerciales y centrales-, la tajada financiera de la economía “real” aumenta.

La idea de pagar deudas sin que importe el coste social se apoya en modelos matemáticos tan complejos como los que utilizan los físicos al diseñar los reactores atómicos. Pero tienen un defecto básico lo suficientemente simple como para que un estudiante de matemáticas de escuela primaria lo entienda: Asumen que las economías pueden pagar las deudas que crecen exponencialmente a una tasa más alta que la del crecimiento de la producción o las exportaciones. Sólo haciendo caso omiso de la capacidad de pago –mediante la creación de un excedente económico por encima incluso del punto de equilibrio- puede uno creer que el apalancamiento de la deuda puede producir ganancias en el “balance” financiero para pagar a los bancos, fondos de pensiones y otras instituciones financieras que reciclan sus intereses en nuevos préstamos. Se espera que la ingeniería financiera dé paso a una sociedad post-industrial que haga dinero del dinero (o mejor dicho, del crédito) a través del aumento de los precios de los activos de bienes raíces, acciones y bonos.

Todo ello parece mucho más fácil que conseguir beneficios de inversiones tangibles para producir y comercializar bienes y servicios, porque los bancos pueden alimentar la inflación de los precios de activos sencillamente mediante la creación electrónica de crédito desde los teclados de sus ordenadores. Hasta 2008, muchas familias de todo el mundo veían cómo el precio de sus casas aumentaba en más de lo que habían ganado en un año entero. Esto reduce el problemático ciclo D-B-D [dinero-bienes-dinero] (utilizar capital para producir mercancías que se venden con beneficio), por D-D (compra de bienes raíces o activos ya existentes, o acciones y bonos ya emitidos, y esperar a que el banco central infle sus precios bajando las tasas de interés y liberando la riqueza del pago de impuestos para que los inversores de altos ingresos puedan aumentar su demanda de bienes y valores financieros).

El problema es que el crédito es deuda y la deuda debe pagarse… con interés. Y cuando una economía paga intereses, quedan menos ingresos para gastar en bienes y servicios. Por lo tanto los mercados se reducen, las ventas bajan, los beneficios fallan y hay menos efectivo para pagar intereses y dividendos. El desempleo se extiende, los alquileres caen, los titulares de hipotecas no pagan y los bienes raíces se arrojan al mercado a precios a la baja.

Cuando los precios de los activos se hunden, estas deudas permanecen ahí. Como la Economía de la Burbuja se convierte en una pesadilla, los políticos asumen las pérdidas de los bancos privados (a menudo fraudulentas) en el balance público. Esto está dividiendo la política europea e incluso amenazando con desintegrar la Eurozona.

¿Desintegración de la Eurozona?

A partir de los años sesenta y hasta llegar a los noventa, a los países del Tercer Mundo se les estuvo machacando con que tenían que devaluar para reducir la capacidad de compra de los trabajadores y, por tanto, también las importaciones de alimentos, combustibles y otros productos de consumo. Pero los miembros de la Eurozona están bloqueados en el euro. Esto sólo deja la opción de la “devaluación interna”: reducción de los salarios como alternativa a las restricciones de pago a los acreedores situados en la cima de la pirámide económica europea.

Se cita a Letonia como la historia de éxito de tal modelo. Su gobierno rebajó drásticamente el empleo y los salarios del sector público disminuyeron en un 30% en 2009-2010. Los salarios del sector privado reprodujeron ese descenso. Esto fue lo que se aplaudió como una “historia de éxito” y de “aceptación de la realidad”. Así pues, ahora el gobierno ha presentado una “enmienda de equilibrio presupuestario” que se ajuste a su impuesto de tasa única sobre los trabajadores (de alrededor del 59%, con sólo un 1% de impuestos sobre los bienes inmobiliarios). El ex candidato presidencial neoliberal estadounidense Steve Gorbes lo consideraría un paraíso económico.

“Salvar el euro” es un eufemismo que se utiliza para que los gobiernos salven a la clase financiera, con una dinámica alrededor de la deuda que está llegando a su fin, independientemente de lo que hagan. El objetivo es preservar el valor de las euro-deudas (para ellas no hay aforos) respecto a Alemania, Holanda, Francia y las instituciones financieras (ahora unidas por los fondos buitre). El precio lo tienen que pagar los trabajadores y la industria.

La autoridad gubernamental es la que más pierde de todos. Mientras el dominio público se va troceando y vendiendo para pagar a los acreedores, la política económica se escapa de las manos de los representantes democráticamente elegidos y se coloca en manos del BCE, la Comisión Europea y el FMI.

La tasa de desempleo en España es del 20%, justo un poco más que en el Báltico, siendo casi el doble entre los recién licenciados españoles. Pero, como se dice que dijo William Nassau Senior al referirse a que un millón de irlandeses habían muerto en la hambruna de la patata: “¡No es suficiente!”.

¿Hay algo que sea suficiente, algo que funcione para algo más que el corto plazo? Lo que significa en la práctica “ayudar a Grecia para que siga siendo solvente” es ayudar para que no se impongan impuestos a los ricos (los ricos no están pagando) y ayudar a reducir los salarios mientras se obliga a la clase trabajadora a pagar más impuestos, a que el gobierno (i.e. “los contribuyentes”, alias “los trabajadores”) venda la tierra pública y las empresas para rescatar a bancos y tenedores de bonos extranjeros mientras se destruye el gasto social, los subsidios a las empresas y las inversiones en infraestructuras públicas.

Un amigo griego más o menos de mi edad me contó que el gobierno redujo su pensión privada (de una empresa de ordenadores). Cuando su hijo fue a recoger su cheque de desempleo, se lo habían recortado a la mitad, sobre la base de que sus padres supuestamente tenían dinero para mantenerle. El precio de la casa que compraron hace pocos años se ha hundido. Y añade que tienen las mismas ganas de seguir formando parte de la Eurozona que las que mostraron los votantes islandeses el mes pasado.

Las huelgas continúan. La ira aumenta. Cuando la próxima jefa del FMI Christine Lagarde era ministra francesa de comercio sugirió que: “Francia tiene que reformar su código de trabajo. Los sindicatos y sus colegas ministros se mostraron reacios y la Sra. Lagarde tuvo que recular diciendo que había expresado una opinión personal”. Tal opinión está a punto de convertirse en política oficial, desde el FMI, que estaba actuando como “poli bueno” frente al “poli malo” del BCE.

Supongo que todo eso es realmente necesario para que la gente entienda cuáles son las dinámicas que están en marcha que hacen que todos esos intentos sean en vano. Los acreedores saben que el juego ha terminado. Todo lo que pueden hacer es pillar cuanto puedan, mientras puedan, pagarse a sí mismos los bonos que están “libres” de recuperación por los fiscales públicos y correr con ellos a sus bancos en los paraísos fiscales.

(Este artículo es un resumen del próximo libro del profesor Hudson titulado “Debts than Can’t be Paid, Won’t Be” [“Las deudas que no pueden pagarse, no existen”], que se publicará a finales de año.)

Michel Hudson es un ex economista de Wall Street, un distinguido profesor investigador de la Universidad de Missouri, en Kansas City, y autor de numerosos libros, entre ellos: “Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire” (nueva edición, Pluto Press, 2002) y “Trade, Development and Foreign Debt: A History of Theories of Polarization v. Convergence in the World Economy”. Puede contactarse con él en: mh@michael-hudson.com

Fuente: http://www.counterpunch.org/hudson05272011.html