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viernes, 26 de noviembre de 2010

CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA


Enviado por: "Elisa Sementuch" sementuch@speedy.com.ar eliju_2005

Jue, 25 de Nov, 2010 10:41 am

Comunidad opositora a Pascua Lama tras subir a sus instalaciones: “Pascua
Lama es la muerte del Valle del Huasco”
En un nuevo capítulo del programa radial Semillas de Agua, entrevistamos a
integrantes de la resistencia que subieron con la transnacional Barrick a
comprobar la destrucción de los glaciares en el proyecto Pascua Lama,
quienes denunciaron las medidas insuficientes para proteger el medioambiente
y el descarado paso de camiones sobre la nacientes de los ríos, entre otras
denuncias.
Un grupo de ciudadanos y ciudadanas llegó a más de 4 mil metros sobre el
nivel del mar ver lo que está pasando en la Cordillera de los Andes.
Entraron al país llamado Barrick, en un espacio virtual entre Chile y
Argentina, y comprobaron la destrucción que la transnacional canadiense está
realizando en la naciente del Valle del Huasco que aloja a más de 70 mil
personas.
La única fiscalización que se hace para ingresar al territorio
transnacional, la realiza el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) a unos 30 km
de distancia del proyecto y están junto a los guardias privados de Barrick.
El polvo que levantan las faenas de Pascua Lama está esparcido por sobre los
glaciares de la zona.
Félix Guerrero y Francisco Bou, ambos de la comuna de Alto del Carmen,
subieron la semana pasada, luego de varios meses de tramitación por parte de
la minera, en un grupo de 15 personas acompañados por varios ejecutivos y
abogados de la transnacional, y en la edición del martes 23 de noviembre
entregaron sus testimonios al programa radial Semillas de Agua para que
ratificar que “Pascua Lama es la muerte del Valle del Huasco”.

Si bien se habían realizado controles comunitarios en años anteriores, esta
es primera vez que integrantes de la resistencia logran llegar a la
infraestructura que Barrick tiene en la cima de los Andes.
NO A LA MEGAMINERIA
EL AGUA VALE MAS QUE EL ORO
SOLIDARIDAD CON LAS ASAMBLEAS CIUDADANAS(UAC)
DEFENSA DE LOS GLACIARES CORDILLERANOS

domingo, 14 de noviembre de 2010

Entrevista con Elsa Bruzzone EXPEDIENTE 3F

26 de marzo de 2004

El agua, un recurso a defender
Por Rubén Yizmeyián

Profesora de historia y especialista en temas de Defensa Nacional, Estrategia y Geopolítica, secretaria del CEMIDA Centro de Militares por la Democracia Argentina, Bruzzone asesora actualmente ad-honorem a diputados y senadores en el tema del agua como recurso estratégico.

-El agua se agota y no tiene sustitutos para mantener y generar vida en este planeta.

-El agua se ha transformado en este siglo XXI y lo hará aun más en los venideros, en el recurso estratégico de mayor importancia para la vida humana. La vida en este planeta nació en el agua, en los mares y después fue evolucionando. Y para que pudiera evolucionar se hizo necesario que hubiera agua dulce, y el agua dulce está en los ríos y en las napas subterráneas. El agua es vital para la vida humana. Lamentablemente, en manos de las transnacionales apoyadas por sus respectivos gobiernos, se ha convertido en una mercancía, algo sujeto a la oferta y a la demanda del mercado, cuando tendría que ser un bien social, ya que es un bien que pertenece a la humanidad y tendría que estar al servicio de la gente. No deberíamos ver continentes enteros, como el africano, sin acceso al agua potable a pesar de tener recursos, o carencias de agua potable como las que se observa hoy en América Central, en América del Sur, en Argentina, mi propio país, debido a esa concepción de que toda la vida, tanto vegetal, animal y humana tiene precio.

-Tal como está planteado por Estados Unidos, el ALCA dejaría a nuestros países sin control alguno sobre sus recursos naturales estratégicos.

-Si bien se hace mucho hincapié en el tema de los aranceles, lo que tiene de gravísimo el ALCA son los capítulos referidos a inversiones, ya que prevé mecanismos que aseguran a las empresas transnacionales acceder en un país, por ejemplo, a la salud, a la educación, y también a los insumos en materia prima.

Respecto al agua, al ser una materia prima, se determina que los gobiernos puedan tener políticas de protección ambiental siempre y cuando no impidan las inversiones y el comercio; y en caso de tener una controversia con una empresa transnacional, esos gobiernos no pueden resolver el conflicto judicialmente en su país sino que deben aceptar tribunales internacionales, en este caso la Corte Penal de Nueva York. En el tema de las patentes se reconoce a las multinacionales el derecho a apoderarse de los conocimientos de las poblaciones originarias del continente, de la biodiversidad genética de nuestros bosques y selvas, y poder comerciar con ellos a cambio de que cuando ese producto dé una ganancia se pague una indemnización a las comunidades, a los gobiernos o a las poblaciones donde se encuentran estos bosques y estas selvas, tan indispensables sobre todo para la industria farmacéutica. Estos cuatro elementos implican la entrega del control de todos nuestros recursos naturales estratégicos. Por eso es que decimos NO AL ALCA.

-¿No está faltando poner el tema en la calle para informar y concientizar a los pueblos sobre la trascendencia de todo lo que está en juego?

-En Argentina, los grandes medios de difusión masiva de alcance nacional recién están empezando a tomar el tema. Lo han tratado más los medios alternativos. Después uno tiene que difundirlo y hablarlo con la gente porque a la población la información no le llega. Se hace el boca a boca, conferencias, charlas, seminarios. Yo acabo de regresar de un encuentro contra el ALCA en Quito, y fue muy sorprendente para los ecuatorianos escuchar hablar sobre todos estos temas. Los ignoraban, a pesar de que las comunidades campesinas e indígenas tienen una gran conciencia del problema. Para el común de la gente era sorprendente escuchar hablar del agua potable como recurso estratégico y apreciar en su verdadera dimensión cómo estamos cayendo en manos del imperio, que intenta controlar estos recursos ante la inoperancia de los gobiernos y el desconocimiento de la población.

-Una de las mayores reservas de agua dulce del mundo es el Acuífero Guaraní, ya casi no nos pertenece y la gente ni lo sabe.

-El Acuífero ya no está en manos de nuestros gobiernos, que en lugar de repartir la inversión de 6,5 millones de dólares que le correspondía poner a cada uno para llegar a los 26 millones de dólares que representaba el monto total del estudio completo del Acuífero, se lo entregaron al Banco Mundial. ¿Y a quién responde el Banco Mundial? A Estados Unidos y a los países del Primer Mundo. Ahora es el Banco Mundial el que decide qué se estudia, quiénes estudian, qué es lo que se va a hacer y qué es lo que se va a dejar de hacer. El único objetivo, para ellos, es el desarrollo sustentable y preservarlo de la contaminación. En el Primer Mundo estos dos términos significan que la población local no va a tener acceso a ese recurso en beneficio propio, porque ese recurso se transforma en una mercancía que va a entrar en el mercado de acuerdo a la ley de la oferta y la demanda y por lo tanto no va a tener en cuenta los intereses y las necesidades de las poblaciones locales.

-¿A qué grado de conflicto podría llegar la expropiación de esta reserva genuina de agua subterránea?

-La situación de conflicto en el futuro puede plantearse de dos maneras. Primero, si los gobiernos no cambian de actitud seguramente el Acuífero quedará definitivamente en manos del Banco Mundial y de los Estados Unidos. Y si la cambian van a tener que enfrentar presiones, que llegado el caso podrían comprender intentos de intervención militar en caso de que ellos establezcan las bases que quieren montar en nuestros países. Estas bases les servirán para un reconocimiento del terreno, para actuar en los momentos que los gobiernos quieran recuperar soberanía.

-¿La buena química que parece existir entre los presidentes de Argentina y Brasil podría llevarlos a fijar una postura al respecto?

- Al principio el argentino Néstor Kirchner insinuó algo pero se ha quedado en palabras. Nosotros estamos presionando para que el gobierno tome el proyecto en sus manos, que se devuelva al Banco Mundial el dinero que aportó y que seamos los argentinos los que hagamos la proyección, los estudios y determinemos qué vamos a hacer con el Acuífero y cómo va a responder a las necesidades de nuestra población.

En Argentina, tenemos graves problemas con el agua potable, y todavía no ha habido una respuesta, tampoco ha habido respuesta de Brasil ni de Paraguay. Las únicas respuestas han sido las del Frente Amplio de Uruguay, cuyos dirigentes han dicho que si ganan las elecciones nacionales de octubre van a revertir la situación. Es el único pronunciamiento real que existe, pero en el caso de estos tres gobiernos nuevos
Argentina, Brasil y Paraguay todo sigue igual, no han hecho absolutamente nada fuera de una declaración donde consideran que el Acuífero es un recurso estratégico. Nada más.

EXPEDIENTE Triple frontera (3F)

Desde el Río Bravo hasta la Patagonia, existen varios puntos geográficos caracterizados por la convivencia fronteriza de tres países, pero ninguno tan famoso como el de la Triple Frontera, denominada así por antonomasia, entre Paraguay, Brasil y Argentina. Su notoriedad, actualizada por los medios de comunicación durante los últimos tiempos, tiene causas explícitas y otras, que ladinamente esos mismos medios de comunicación, han intentado oscurecer o solapar.

En el ambiente de la euforia imperial expresada en las estrategias de “
guerra preventiva” y enfrentamiento al terrorismo, la zona de la Triple Frontera ha sido incluida dentro de las listas negras del “mal” que Estados Unidos ha elaborado para intimidar, propagandizar, y en última instancia, intentar legitimar ante el mundo, potenciales intervenciones armadas directas en esos “oscuros rincones”, donde les convenga dejar caer su poderío. Tal como lo han hecho en Afganistán e Irak.

Para Estados Unidos, la Triple Frontera representa un anhelo cada vez más codiciado. En el corazón de este punto fronterizo se encuentran las famosas cataratas de Iguazú que comparten Brasil y Argentina dentro de su territorio, y junto a esta maravilla, o más bien por debajo de ella, se extiende hacia los tres países, una de las mayores reservas subterráneas de agua dulce del mundo, a la que los expertos le calculan unos 50 000 kilómetros cúbicos de agua.

El Acuífero Guaraní, denominado así en homenaje al pueblo originario que ocupó mayoritariamente este territorio antes de la llegada de los europeos a América, está situado entre los paralelos 16º y 32º de latitud Sur y los meridianos 47º y 56º de longitud Oeste, se extiende por las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay. Tiene una superficie aproximada de 1.194.000 kilómetros cuadrados, de los cuales 839.000 corresponden a Brasil, 226.000 a Argentina, 71.700 a Paraguay y 59.000 a Uruguay. La recarga del acuífero, se estima entre 160 y 250 kilómetros cúbicos por año y solo 40 kilómetros cúbicos por año podrían abastecer diariamente a 360.000.000 de personas con una dotación de 300 litros por habitante.

En el mundo actual, amenazado por una escasez fatal de las disponibilidades de agua dulce, este recurso que prodiga la naturaleza de nuestro continente se convierte en una golosina demasiado tentadora.

Esto explica realmente el creciente interés del poder imperial por establecer formas de control en la región que pasan por la intromisión de instituciones como el Banco Mundial, transnacionales que implantan sus raíces inversoras en la zona, hasta llegar a intentos no menos importantes, y algunos exitosos, por asegurar presencia militar norteamericana capaz de servir de garante de los intereses de Estados Unidos en este suministro acuífero.

Es imprescindible evitar que se disfrace con vulgares pretextos, frutos de la imaginación paranoide y belicista del imperio, la ambición por los recursos de la biodiversidad de la Triple Frontera.

Necesitamos hacer evidente la coherencia estratégica entre los mecanismos del ALCA, el Plan Colombia y el Plan Puebla-Panamá, respecto a las amenazas que se dirigen hoy contra la región, y que forman parte del proyecto recolonizador de América Latina. La voz de alerta debe ser extendida por nuestros pueblos para evitar que mañana este singular territorio, patrimonio latinoamericano, sea blanco de un nuevo ejercicio militar del poderío norteamericano.

viernes, 12 de noviembre de 2010

¡Cuidado! El Banco Mundial financia un saqueo masivo corporativo del agua

Scott Thill

AlterNet

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Se han gastado miles de millones de dólares para permitir que las corporaciones se beneficien de fuentes públicas de agua a pesar de que la privatización del agua ha sido un fracaso épico en Latinoamérica, el Sudeste Asiático, Norteamérica, África y en todos los demás sitios donde se ha intentado. Pero no hay que decírselo a los controvertidos usureros del Banco Mundial. El mes pasado su brazo de financiamiento del sector privado, International Finance Corporation (IFC) lanzó silenciosamente la friolera de 100 millones de euros (139 millones de dólares) a Veolia Voda, la subsidiaria europea oriental de Veolia, la mayor corporación privada del agua del mundo. ¿Su objetivo final? La privatización de los recursos acuáticos de Europa oriental.

“Veolia ha dejado claro que su modelo empresarial se basa en la maximización de los beneficios, no en inversiones a largo plazo”, dijo a AlterNet Joby Gelbspan, coordinador senior de programas del observador del sector privado Corporate Accountability International. “Evidentemente, tanto el Banco Mundial como compañías transnacionales del agua como Veolia han reconocido que no quieren invertir en la infraestructura necesaria para mejorar el acceso al agua en Europa oriental. Por eso esta inversión de 100 millones de euros en Veolia Voda por el brazo de inversión privada del Banco Mundial es tan alarmante. Es una evidencia más de que el Banco Mundial sigue comprometido con la privatización del agua, a pesar de toda la evidencia de que este enfoque no resolverá la crisis mundial del agua.”

Toda la evidencia que Veolia requiere de que las privatizaciones del agua son operaciones condenadas al fracaso puede encontrarse en su lugar de origen en Francia, conocido más comúnmente como el centro de la privatización del agua. En junio, la administración municipal de París recuperó los servicios de aguas de la Ciudad Luz de sus dos multinacionales locales, Veolia y Suez, después de un torrente de controversias. Es sólo una de 40 remunicipalizaciones sólo en Francia, que se pueden sumar a las ocurridas en África, Asia, Latinoamérica, Norteamérica y otros sitios que esperan hacerlo, mostrando un cuadro no demasiado positivo: La privatización del agua es en última instancia un concepto horrible y un proyecto fracasado.

“Es indignante que IFC del Banco Mundial siga invirtiendo en privatizaciones corporativas del agua cuando fracasan en todo el mundo,” dijo a Alternet Maude Barlow, presidenta de Food and Water Watch y autora de Blue Covenant: The Global Water Crisis and the Fight for the Right to Water. “Una inversión similar de IFC en las Filipinas es un desastre definitivo. Comunidades locales y sus gobiernos en todo el mundo están cancelando sus contratos con compañías como Veolia por excesivos costes, despidos de trabajadores y servicio inferior al promedio.”

Filipinas es un excelente ejemplo del modelo inservible de la privatización del agua. Después de aprobar la Ley de Crisis del Agua en 1995, Filipinas obtuvo un plan de privatización de 283 millones de dólares administrado en parte por gigantes multinacionales como Suez y Bechtel. Después de algunos éxitos, todo se desmoronó después del año 2000, y pronto los precios de las tarifas aumentaron repetidamente, el servicio y la calidad del agua empeoraron y la oposición pública aumentó rápidamente. Actualmente, algunos filipinos todavía no tienen conexiones al agua, las tarifas aumentaron de 300 a 700 por ciento en algunas regiones, y estallidos de cólera y de gastroenteritis costaron vidas y enfermaron a cientos de personas.

“El Banco Mundial no ha aprendido nada de estos desastres y sigue cegado por una ideología obsoleta de que sólo el mercado no regulado solucionará los problemas del mundo”, agregó Barlow.

Pero pedir que el Banco Mundial aprenda de los desastres sería como aniquilar su misión general, que es capitalizar del desastre en el mundo en desarrollo en busca de beneficios. Su desastrosa historia de terapia de choque económica y ecológica ha afectado severamente a más de un país y ha sido enérgicamente criticada por cerebros como Joseph Stiglitz, quien fue otrora economista jefe del Banco, y Naomi Klein, cuya historia indispensable La doctrina del choque es una muestra horrenda de pesadillas de la privatización. Las buenas intenciones del Banco Mundial han sido comprometidas por una cadena interminable de terrible reputación y tratos aún peores, de su imperialismo cultural e insensibilidad a las diferencias regionales a su dominación por un puñado de elites económicas ebrias de desregulación, cuyo terrible fracaso no requiere otro ejemplo que nuestra continua crisis económica global.

“En el pasado, el Banco Mundial impulsó la privatización como el camino para aumentar la inversión en la infraestructura básica para sistemas de agua”, dijo Gelbspan. “Pero desde entonces los funcionarios del banco han admitido que las corporaciones transnacionales no quieren invertir en infraestructura, y en su lugar sólo quieren reducir las operaciones y apoderarse de los beneficios. El Banco Mundial ha reducido sus pretensiones, y se da por satisfecho con la denominada ‘eficiencia operativa’, que reduce la fuerza laboral del servicio, hace más estricto el cobro de facturas y corta el suministro a los que no pueden pagar.”

Ha sido una receta para el fracaso y la protesta, especialmente en la región misma que IFC y Veolia esperan explotar por todo lo que vale su agua. En 1998, se otorgaron préstamos del Banco Mundial para modernizar el decrépito sistema de aguas post soviético en Yerevan, una ciudad de Armenia. Con una condición: Tenía que ser dirigido por un contratista privado. La transnacional italiana ACEA obtuvo la tarea, pero rápidamente fracasó en la labor de ampliar el acceso al agua, en parte gracias a corrupción en la compañía. Tampoco mantuvo adecuadamente la presión del agua, permitiendo que aguas residuales penetraran el agua potable de la ciudad y enfermaran a cientos de personas. A pesar de esa farsa, el Banco Mundial otorgó otro contrato a Veolia en 2006, la que contrató al máximo ejecutivo de ACEA. Dos años después sólo uno de cada tres residentes de Yerevan tuvo la suerte de obtener un servicio de agua durante 24 horas, mientras continuaban los problemas de contaminación. El contrato de Veolia con la ciudad debería terminar en 2015.

Lo mismo vale para la ciudad turca de Alacati, que obtuvo un préstamo de 13 millones de dólares a finales de los años noventa así como la incompetencia de Veolia. Las facturas por agua de la ciudad subieron a 12 veces el precio del servicio en otras partes del país. Si se multiplica eso por las veces en las que casi cada nación o ciudad que ha privatizado su servicio de agua, se obtendrá una buena idea del motivo por el cual IFC del Banco Mundial es atacada por robo rapaz de recursos. Y por qué el mundo en desarrollo tiene razón cuando desconfía de sus buenos oficios, aunque el Banco Mundial puede hacer el bien cuando se lo propone.

“El Banco Mundial no habla de ninguna manera con una sola voz sobre su posición favorable a la privatización” explicó a Alternet Darcey O'Callaghan, director de política international de Food and Water Watch. “Un miembro del personal se refirió al tema como un mal experimento que ha demostrado ser erróneo, aunque miembros más importantes del personal tratan de adoptar una posición más matizada, afirmando que el Banco no está ni a favor ni en contra de la privatización sino simplemente promueve el modelo más apropiado para comunidades específicas. Por desgracia, nuestras propias estadísticas han mostrado que sin considerar sus declaraciones, un 52% de sus proyectos entre 2004 y 2008 promovieron alguna forma de privatización.”

Pero en lugar de reparar el proyecto fracaso de la privatización en su fuente, el Banco Mundial simplemente deriva su filosofía problemática al IFC. De modo que aunque el Banco Mundial pueda dividirse en su apoyo a la privatización del agua, IFC no tiene semejantes reservas, en la esperanza de capear los ataques de protesta pública, y tal vez la responsabilidad legal.

“Lo que es realmente temible”, agregó O'Callaghan, “es que vemos cada vez más que International Finance Corporation se hace cargo donde el Banco ha abandonado la privatización del agua. IFC es una institución patrocinada por el Banco cuyo objetivo es promover el sector privado, y como su financiamiento también proviene del sector privado, puede ser más difícil responsabilizarla. Peor todavía, según nuestras estadísticas de 2000 al 2008, un 80% de los préstamos de IFC se han destinado a las cuatro mayores compañías multinacionales del agua, concentrando aún más la industria global del agua.”

No sólo el agua está en el centro de las crecientes guerras por los recursos de la Tierra. A finales de octubre, el gobierno británico anunció que se propone vender sus bosques de propiedad estatal para contrarrestar un enorme déficit. Actualmente, compañías de gas natural se preparan para perforar en los parques nacionales de EE.UU. Por cierto, la ocupación chapucera de Iraq por EE.UU. y Gran Bretaña es una guerra prolongada por los recursos y el control de las reservas de petróleo de la asediada nación. El agua es sólo otro recurso natural, aunque el más importante, que equivale a un gran negocio para los que tratan cruelmente de aprovechar fondos limitados a costa de vidas inocentes.

“Las sequías y los desiertos se extienden en más de 100 países”, dijo Barlow. “Ahora es obvio que a nuestro mundo se la acaba el agua limpia, ya que la demanda va más allá del suministro. Esas corporaciones del agua, respaldadas todavía por el Banco Mundial, tratan de aprovechar esta crisis apoderándose de más control sobre los decrecientes suministros de agua.”

Lo que es otra forma de decir que, a pesar de la refrescante tendencia hacia la remunicipalización, nadie debería esperar que el Banco Mundial o sus intocables de IFC renuncien a la privatización y la desregulación en un futuro cercano. Eso significa que cada ciudad, y cada ciudadano, tiene que esperar un día de ajuste de cuentas, y debería oponerse al paradigma en bancarrota de la privatización y a todo lo que incluye en su arsenal.

“Hay que involucrarse en el ámbito local”, dijo O'Callaghan. “Tienes que saber de dónde proviene tu agua. Luchar contra los planes de privatización. Promover la conservación. Y no beber agua embotellada.”

Y Barlow agrega: “El único camino hacia un futuro con agua segura es la conservación del agua, la protección de las fuentes del agua, la restauración de las vertientes y la repartición justa y equitativa de los recursos acuáticos del planeta. El agua es un bien común, una responsabilidad pública y un derecho humano y nadie tiene derecho a apropiarse con fines de lucro cuando otros mueren por falta de acceso.”

Scott Thill dirige la revista en línea Morphizm.com. Sus escritos han aparecido en Salon, XLR8R, All Music Guide, Wired y otros.

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Fuente: http://www.alternet.org/story/148700/