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lunes, 20 de diciembre de 2010

Surcorea realizará hoy ejercicio militar


Seúl, 20 dic (PL) Surcorea realizará hoy un ejercicio con fuego real en la isla Yonphyong, según anunció el mando militar, a pesar de los llamados para su cancelación a fin de evitar un incremento de las tensiones.

El mando militar decidió realizar el ejercicio hoy lunes, dijeron fuentes del Estado Mayor Conjunto citadas por medios de prensa locales, al aclarar que la hora exacta dependerá de las condiciones meteorológicas.

La nueva maniobra apunta a un deterioro de la situación en la zona ante la posibilidad de un incidente similar al del 23 de noviembre, cuando la República Popular Democrática de Corea (RPDC) respondió a disparos contra sus aguas jurisdiccionales hechos por el Sur desde la menciona ínsula.

Pyongyang calificó ese suceso de provocación instigada por Estados Unidos, en tanto Seúl reportó cuatro muertos y varios heridos por el intercambio de fuego.

Luego de llamar a las autoridades surcoreanas a desistir del ejercicio, la RPDC advirtió que responderá a cualquier violación de sus aguas territoriales.

Ante esta situación, China y Rusia llamaron a ambas partes a mantener la calma, incluido el rechazo a toda acción que pueda contribuir a un incremento de las tensiones.

El tema fue analizado ayer en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, concluida sin un pronunciamiento favorable a detener el deterioro de la situación ante las profundas discrepancias entre varios de sus miembros permanentes. Las tensiones alcanzaron niveles históricos tras el mencionado incidente, al que siguieron continuas maniobras navales, incluidas unas conjuntas con fuerzas del Pentágono en las que participó el portaaviones George Washington.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Mas tension en Corea

Rusia convoca una reunión urgente del Consejo de Seguridad para tratar la tensión entre las dos Coreas

Pyongyang ha advertido a Seúl de que volverá a atacar "sin piedad" si sigue adelante con su simulacro de disparos reales

18/12/2010 -

Moscú. (EFE).- Rusia convocó una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU para esta tarde, informó la Misión Permanente de Rusia ante la ONU, citada por la agencia oficial rusa ITAR-TASS.

La víspera, Moscú llamó a Corea del Sur y a Estados Unidos a abstenerse de la celebración de los ejercicios militares en aguas coreanas. El viceministro ruso de Exteriores, Alexéi Borodavkin, mantuvo conversaciones con el embajador de Estados Unidos ante el Kremlin, John Beyrle, y su colega surcoreano, Lee Yun-ho.

La parte rusa expresó "extrema preocupación" por los planes surcoreanos de celebrar, en presencia de militares estadounidenses, prácticas de tiro de artillería en las proximidades de la isla de Yeonpyeong.

Borodavkin recordó que el pasado 23 de noviembre "unos ejercicios similares en la misma zona desembocaron en un duelo de artillería entre las dos Coreas, lo cual provocó víctimas humanas, incluida la población civil".

El viceministro exhortó a Corea del Sur y a Estados Unidos a "abstenerse de los ejercicios previstos a fin de evitar una nueva escalada de tensión en la Península de Corea", según indicó el comunicado oficial.

Corea del Norte advirtió por su parte que la "situación en la península coreana estallará" si Corea del Sur no suspende las maniobras junto a la isla de Yeonpyeong, que Pyongyang considera suya.

"Si Corea del Sur se atreve a realizar los ejercicios de tiro de artillería, la situación en la península estallará" y "el desastre será inevitable", advirtió el ministerio norcoreano de Exteriores en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA.

Este anuncio tiene lugar después de que el gobernador de Nuevo México y diplomático estadounidense Bill Richardson, describiera una situación alarmante tras su visita a Pyongyang para intentar aminorar las tensiones entre Corea del Norte y su vecino del Sur.

Richardson aseguró que la situación es "un polvorín" y ha pedido al Gobierno norcoreano que "muestre moderación" y permita que los ejercicios militares de Seúl sigan adelante.

Richardson ha indicado en una entrevista concedida a la cadena CNN que se vio con un alto cargo norcoreano, al que, según sus palabras, le ha solicitado "que deje que las cosas se enfríen".

"He solicitado extrema moderación, que dejen las cosas enfriarse, que no respondan, que dejen que los ejercicios tengan lugar", ha asegurado.

Estas declaraciones llegan horas después de la advertencia de Pyongyang a Seúl de que volverá a atacar "sin piedad" si sigue adelante con su simulacro de disparos reales previsto en una isla disputada, con una respuesta aún más fuerte que el ataque con artillería del mes pasado en el que murieron cuatro personas.

"Nuestro Ejército no pronuncia palabras vacías", fue citado ese ministerio por medios estatales. Tras el ataque contra una isla surcoreana en noviembre, Corea del Norte amenazó el viernes con operaciones militares "aún más masivas".

Las maniobras militares con artillería tendrán lugar en la isla de Yonpyong, blanco de un reciente ataque norcoreano, cerca de la disputada frontera marítima intercoreana. El lanzamiento de proyectiles sobre la isla el 23 de noviembre causó la muerte a cuatro personas.

El ministro norcoreano de Asuntos Exteriores criticó hoy además a Estados Unidos por su intención de enviar a 20 soldados de su destacamento en Corea del Sur a Yonpyong para respaldar los ejercicios militares. Sostuvo que los soldados servirían de "escudos humanos".

En la actualidad Estados Unidos tiene unos 28.500 soldados estacionados en Corea del Sur. Pese a las advertencias de Corea del Norte, Seúl mantiene su plan de efectuar maniobras. No obstante, todavía no se sabe con exactitud cuándo tendrán lugar.

La fecha dependerá de las condiciones meteorológicas, trascendió de círculos militares. Corea del Sur se había apuntado como marco temporal del sábado al martes.

Entre tanto, China expresó de nuevo su preocupación por los planes de Corea del Sur de realizar un ejercicio de artillería en la isla recientemente atacada por Corea del Norte, por lo que exigió contención, informa hoy la agencia de noticias surcoreana Yonhap citando a una fuente del gobierno de Seúl.

"China llamó a la calma y la contención para frenar el aumento de la tensión en la península coreana", informó una fuente diplomática en Seúl a Yonhap. El embajador surcoreano en China, Yu Woo Ik, fue informado el viernes de la posición de Pekín por el ministro de Exteriores, Zhang Zhijun, según la fuente. Rusia pidió a Corea del Sur que no realice los ejercicios, pero Estados Unidos respaldó a Seúl en su decisión de mantenerlos.

La península coreana es un "polvorín"

Redacción
Bill Richardson en su llegada al aeropuerto de Pyongyang

Bill Richardson estuvo por última vez en Corea del Norte en abril de 2007.

El político estadounidense Bill Richardson, de visita en Corea del Norte, advirtió que la situación en la península coreana es un "polvorín" y le pidió al gobierno norcoreano que "muestre moderación" y le permita a Corea del Sur realizar sus ejercicios militares.

El gobernador del estado de Nuevo México, que se encuentra en una visita de cuatro días en Pyongyang para intentar destrabar el conflicto entre las dos Coreas, hizo los comentarios a la cadena CNN tras mantener conversaciones con funcionarios en esa capital.

"Hay un enorme potencial para un error de cálculo (...) Calmemos las cosas", aseguró Richardson.

El enviado no oficial dijo que había habido pequeños progresos en las negociaciones, que deben seguir durante el fin de semana.

Estaba previsto que las maniobras militares, cerca del disputado límite marítimo entre ambos países, comenzaran este sábado pero condiciones meteorológicas adversas hicieron que no comiencen hasta el lunes o martes.

Hay un enorme potencial para un error de cálculo (...) Calmemos las cosas

Bill Richardson, gobernador de Nuevo México

Richardson señaló que Pyongyang debe actuar con extrema moderación frente a Corea del Sur.

Richardson, ex representante estadounidense en Naciones Unidas está de visita en Pyongyang a título personal, pero en el pasado ha actuado de intermediario con Corea del Norte, con la que Estados Unidos no tiene relaciones diplomáticas formales.

El político ha visitado Pyongyang varias veces, pero es la primera vez que lo hace desde la repentina escalada de tensión registrada hace tres semanas cuando Corea del Norte atacó la isla surcoreana de Yeonpyeong, lo que provocó la muerte de cuatro personas.

Advertencias

Soldados surcoreanos en la isla de Yeonpyeong

Corea del Sur tiene previsto realizar maniobras militares en la costa frente a la isla de Yeonpyeong.

Los medios estatales norcoreanos advirtieron que si los ejercicios militares tienen lugar, Pyongyang atacaría a Corea del Sur con más fuerza, informa Kevin Kim, corresponsal de la BBC en Seúl.

El viernes, Rusia, que comparte frontera con Corea del Norte, pidió a Corea del Sur que se abstenga de realizar las maniobras militares.

China, por su parte, aseguró que la situación en la península coreana era compleja y advirtió que cualquier nuevo enfrentamiento entre el Norte y el Sur podría afectar la estabilidad regional.

Pekín instó a los gobiernos a evitar movimientos que puedan avivar las tensiones.

jueves, 9 de diciembre de 2010

EE.UU. y Surcorea realizarán más maniobras militares





Escrito por Luis Melian
miércoles, 08 de diciembre de 2010

Imagen de muestra08 de diciembre de 2010, 04:14Seúl, 8 dic (PL) Estados Unidos y Surcorea acordaron hoy continuar realizando maniobras militares conjuntas, medida que aumenta las tensiones en una zona donde se advierte una situación al borde de la guerra.

La decisión en ese sentido trascendió de la reunión que sostuvieron en esta capital el Jefe del Estado Mayor Conjunto estadounidense, Mike Mullen, y su homólogo anfitrión, Han Min-koo, en la que analizaron los recientes acontecimientos en la península, según se informó.

Este encuentro se suma a los frecuentes contactos entre ambos países luego del incidente del pasado día 23, cuando la República Popular Democrática de Corea (RPDC) respondió a disparos contra sus aguas jurisdiccionales hechos por el Sur.

Pyongyang calificó el suceso de provocación instigada por Estados Unidos para justificar el envío del portaaviones George Washington al área, lo cual se concretó en las maniobras navales de cuatro días concluidas el miércoles pasado.

La reunión estuvo precedida por una cita el pasado lunes entre la Secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el canciller surcoreano, Kim Sung-hwan, a la que también asistió su homólogo de Japón, Seiji Maehara, centrada en la situación en la península coreana.

En esa ocasión se reiteraron las acusaciones contra la RPDC por el referido incidente, en tanto ignoraron una propuesta de China para sostener consultas de urgencia entre las partes de las conversaciones a seis bandas sobre la desnuclearización de la península con vista a aliviar las tensiones. Participan en ese proceso los cinco países mencionados y Rusia, que apoya la iniciativa de Beijing.

Surcorea realiza esta semana ejercicios navales con fuego real en 29 puntos, algunos de ellos cercanos a la zona del intercambio de fuego del día 23, por el cual reportó cuatro muertos y varios heridos.

mv/lam
Modificado el ( miércoles, 08 de diciembre de 2010 )

lunes, 6 de diciembre de 2010

MAPA DE COREA

Fuerzas surcoreanas inician ejercicios navales con fuego real



Escrito por Luis Melian

lunes, 06 de diciembre de 2010


05 de diciembre de 2010, 22:16Seúl, 6 dic (PL) Fuerzas surcoreanas iniciaron hoy ejercicios navales con fuego real en varias zonas, denunciados por la parte Norte como nueva provocación que lleva la situación en la península a una fase extrema e incontrolable.

Estas maniobras comenzaron en 29 puntos próximos a las costas, dijeron fuentes del Estado Mayor Conjunto citadas por medios de prensa.

Uno de esos lugares es Taechong, una de las cinco islas en el Mar Oeste cercana a la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Según se precisó, de estos ejercicios que se extenderán hasta el viernes se excluyó la ínsula de Yeonpyong por razones de seguridad de la población local y las condiciones meteorológicas.

Ese pequeño territorio fue escenario del incidente del pasado día 23, cuando la parte Norte respondió a disparos contra sus aguas jurisdiccionales hechos por el Sur desde allí, lo cual Pyongyang calificó de provocación instigada por Estados Unidos.

Los ejercicios iniciados hoy se desarrollan en medio de fuertes tensiones en la zona luego del mencionado intercambio de fuego, por el que Seúl reportó cuatro muertos y varios heridos.

También se suman a las maniobras realizadas por Estados Unidos y Surcorea la semana pasada con la participación del portaaviones George Washington como nueva fuerza de demostración contra la RPDC.

Estos movimientos militares coinciden con los ejercicios que efectúan fuerzas del Pentágono y de Japón, los mayores en la historia de sus relaciones, con Surcorea como observador. El mencionado barco de guerra también interviene en esas maniobras programadas hasta el próximo viernes.

mv/lam

Modificado el ( lunes, 06 de diciembre de 2010 )

domingo, 28 de noviembre de 2010

Península coreana: maniobras, advertencias y diplomacia






Escrito por Luis Melian

domingo, 28 de noviembre de 2010


28 de noviembre de 2010, 09:10Por Luis Melian

Beijing, 28 nov (PL) Maniobras navales, advertencias sobre su peligro como fuente de mayores conflictos y gestiones diplomáticas de China para calmar las tensiones cubren hoy la Península coreana, donde la situación se considera al borde de la guerra.

Propone China consultas de emergencia sobre Península coreana

Estados Unidos y Surcorea iniciaron a las 06:00 hora local de este domingo ejercicios navales conjuntos en el Mar Amarillo, los cuales son más intensos que lo inicialmente previsto, según se anunció.

Aunque estas operaciones con fuerzas de ambos países son frecuentes, ahora las preocupaciones son mayores por varias razones.

Una de ellas es la intervención del portaaviones nuclear George Washington, con más de seis mil hombres y 75 cazas a bordo, como expresión de una superior demostración de fuerza contra la República Popular Democrática de Corea (RPDC).

Participan también otros buques de guerra estadounidenses como el Cowpens, de nueve mil 600 toneladas de desplazamiento, Shiloh y Stethem, mientras la parte anfitriona incorporó el destructor Aegis y otros buques y aviones antisubmarinos.

A ello se suma el sistema de vigilancia conjunta por radar para observar de cerca los movimientos militares en la parte Norte de la península. Su despliegue responde a una solicitud de Seúl atendida por el Secretario de Defensa Robert Gates.

Hasta el próximo miércoles las tropas realizarán ejercicios de bombardeo y tiro con fuego real, de acuerdo con lo anunciado. Nada más cercano a una guerra.

Esta reforzada presencia militar en la zona entró en acción cuando aún están por ceder las tensiones surgidas luego del incidente del pasado martes. Ese día la RPDC respondió a disparos contra sus aguas jurisdiccionales, hechos desde la isla Yonphyong, en el Mar Oeste, por fuerzas surcoreanas que participaban en las maniobras Hoguk.

La parte Sur reportó cuatro muertos, incluidos dos soldados, y varios heridos en ese intercambio de fuego.

Pyongyang aclaró que se trató de una provocación, realizada a pesar de los llamados a Seúl para la cancelación de ese ejercicio, reiterado en la mañana del día incidente, según precisó.

Denunció además que Estados Unidos instigó ese paso de las fuerzas surcoreanas como parte de un plan para justificar el envío del mencionado portaaviones a la zona, cuya presencia China también rechaza.

Ante lo sucedido y el reforzamiento militar en el área -Seúl incrementó sus tropas y armamento en la zona fronteriza y revisó las reglas de combate-, las autoridades norcoreanas aseguraron que todo ello coloca la situación al borde de la guerra, al insistir en que las nuevas maniobras están dirigidas a una invasión armada de su territorio.

También reafirmó su posición de responder a cualquier acto de provocación violatorio de sus aguas territoriales, en tanto reiteró que toda esta situación se debe a la política hostil de Estados Unidos hacia Pyongyang.

En uno de sus recientes pronunciamientos, advirtió que nadie podrá prever las consecuencias de la entrada del George Washington en el mencionado mar.

Sería una gran tontería si Estados Unidos y las autoridades surcoreanas pretenden amedrentar a la RPDC con portaaviones, agregó.

Frente a este escenario, la diplomacia china se muestra muy activa, sin dejar de expresar sus preocupaciones por el agravamiento de las tensiones ni dejar de llamar a disminuirlas.

Las gestiones de Beijing incluyeron conversaciones telefónicas del canciller Yang Jiechi con la Secretaria de Estado Hillary Clinton y sus homólogos de Surcorea, Rusia y Japón. También se reunió con el embajador de Pyongyang en este país. Con todos ellos habló de la situación en la Península coreana.

A esas acciones se sumó un viaje sorpresivo del Consejero de Estado chino Dai Bingguo a Seúl, donde se entrevistó con el presidente Lee Myung bak sobre el mismo tema.

Los esfuerzos tienen como elemento más novedoso la propuesta de sostener consultas de emergencia al respecto a principio de diciembre en Beijing entre los jefes de delegaciones de las partes involucradas en las conversaciones a seis bandas sobre la desnuclearización del citado territorio, en el que participan todos estos países.

De acuerdo con lo informado, la iniciativa no significa una reanudación de las pláticas estancadas desde diciembre 2008, pero sin dudas debe contribuir a crear condiciones para relanzar ese proceso, aunque por el momento los cañones de las maniobras de Estados Unidos y Surcorea continúen estremeciendo tan tenso escenario.

rc/lam

Modificado el ( domingo, 28 de noviembre de 2010 )

China propone conversaciones de emergencia sobre las Coreas


Redacción

BBC Mundo

El viceministro de Relaciones Exteriores chino Wu Dawei expone la preocupación de Pekín.

Con la tensión alta entre ambas Coreas, China exhortó a conversaciones de emergencia de las seis naciones involucradas en negociaciones respecto al programa nuclear de Corea del Norte.

El vicecanciller chino, Wu Dawei, dio a conocer a los reporteros que Pekín se encuentra profundamente preocupado por el desarrollo reciente de los acontecimientos en la península y que quería la reanudación de las conversaciones.

La iniciativa volvería a sentar a la mesa Estados Unidos, Rusia, China, Japón y las dos Coreas, a principios de diciembre.

Corea del Sur, sin embargo, expresó que no era éste el momento más adecuado para la reanudación de las conversaciones a seis bandas.

Con anterioridad, el presidente de Corea del Sur, Lee Myun-bak, de Corea del Sur, le había dicho a un enviado chino que Pekín debía ofrecer una postura más equilibrada y responsable frente a las dos Coreas.

Japón también reaccionó con frialdad a la propuesta china.

clic Lea: Corea del Sur y Estados Unidos inician maniobras militares

Más preocupación China

Seúl también vio cientos de manifestantes que protestaban contra las maniobras conjuntas.

Con las maniobras militares conjuntas de Corea del Sur y Estados Unidos, China también ha expresado su preocupación por la actividad de navíos extranjeros tan cerca de su territorio y ha advertido a los estadounidenses que no se acerquen demasiado.

Las maniobras tendrán lugar a unos 125 kilómetros al sur de una frontera marítima en disputa entre las dos Coreas, y a unos 40 kilómetros de la costa occidental coreana.

Chris Hogg, corresponsal de la BBC en Seúl, la capital surcoreana, informó que las maniobras estaban programadas desde antes del ataque norcoreano.

Cientos de surcoreanos mantuvieron una vigilia, en Seúl, durante la noche, para oponerse a las maniobras militares conjuntas de su país y Estados Unidos.

Exodo de norcoreanos listos para pelear

MILES DE TRABAJADORES VOLVIERON DE RUSIA PARA SUMARSE A LAS FUERZAS MILITARES

Los trabajadores generalmente están vigilados por agentes de los servicios secretos de Kim Jong-Il y tienen muy poco contacto con el mundo que los rodea. Habrían recibido algún tipo de orden centralizada para que regresen.

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Shaun Walker *

Desde Moscú

Se ha iniciado un éxodo masivo de trabajadores norcoreanos del este de Rusia, según informes que vienen de la región. Mientras las dos Coreas quedaron al borde de la guerra esta semana, aparentemente los trabajadores en Rusia han sido alistados para asistir en operaciones militares, si hiciera falta. La agencia Vladnews, con base en Vladivostok, informó que trabajadores norcoreanos abandonaron el pueblo de Nakhoda en masa esta semana, poco después de la escalada en la península coreana. “Comerciantes han dejado kioscos y mercados, trabajadores han abandonado edificios, y agentes secretos norcoreanos trabajando en la región se han unido a ellos y han partido”, informó la agencia.

El servicio migratorio ruso dijo que había más de 20.000 norcoreanos en ese país al principio del 2010, de los cuales la gran mayoría trabaja en construcción. Los trabajadores generalmente están vigilados por agentes de los servicios secretos de Kim Jong-Il y tienen muy poco contacto con el mundo que los rodea. Desertores han sugerido que trabajaban trece horas por día y casi toda la paga se la llevaba el gobierno de Pyongyang.

Cientos de trabajadores han huido de las duras condiciones y viven escondidos en Rusia, bajo amenaza de ser deportados a Corea del Norte.

“El gobierno norcoreano manda a miles de sus ciudadanos a Rusia a ganar dinero, la mayor parte del cual se canaliza por cuentas gubernamentales”, dijo Simon Ostrovsky, quien descubrió campamentos de norcoreanos en el norte de Siberia. “Los trabajadores son enviados a localidades remotas donde permanencen durante años, trabajando largas horas con tres días de descanso por año.” Ahora parece que algún tipo de orden centralizada ha sido emitida para que los trabajadores regresen.

El puerto ruso de Vladivostok sobre el Pacífico está a miles de kilómetros y siete zonas horarias de distancia con Moscú, pero sólo a unos 300 kilómetros de la fuertemente controlada frontera con Norcorea. En 1996, un diplomático del consulado de Corea del Sur en la ciudad fue asesinado con un lápiz envenenado, en lo que aparentemente fue un atentado de los servicios de espionaje norcoreanos. Hay dos restaurantes norcoreanos en la ciudad. No se sabe cuántos trabajadores en otros pueblos rusos han sido llamados a regresar a su madre patria, o si el éxodo es permanente o temporario.

Por su parte, Corea del Sur celebró ayer el funeral por las dos víctimas militares del ataque norcoreano del martes con peticiones de venganza, mientras que aumenta la tensión en la zona ante el inicio hoy, de maniobras navales conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur. Familiares, oficiales militares y políticos despidieron hoy en una emotiva ceremonia a los fallecidos –el sargento Seo Jeongwoo, de 22 años, y el cabo Mun Gwangwook, 20–, mientras que Corea del Sur se prepara para unas maniobras militares que han sido criticadas por Pyongyang y su aliado chino.

En el oficio religioso, retransmitido en todo el país, se escucharon voces de oficiales y soldados a favor de vengar la muerte de los dos soldados en el ataque del martes 23 con obuses contra la isla fronteriza de Yeonpyeong, en el que también perdieron la vida dos civiles surcoreanos. Corea del Sur se prepara para comenzar hoy y hasta el miércoles unas maniobras conjuntas con EE.UU. en el mar Amarillo (mar Occidental) en respuesta al ataque norcoreano, en las que participará el portaaviones nuclear George Washington.

Ayer, las autoridades de Corea del Norte a través de la agencia estatal KCNA advirtieron de que, si Estados Unidos lleva a las aguas ese navío de 97.000 toneladas, “nadie podrá predecir las consecuencias”.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Un día peligroso

ESCENARIO

http://www.pagina12.com.ar/commons/imgs/go-gris.gif Por Santiago O’Donnell

Hoy puede ser un día peligroso. Estados Unidos y Corea del Sur anunciaron maniobras militares conjuntas para estas horas en la difusa frontera con Norcorea, en la misma isla de Yeonpyeong donde soldados de las dos Coreas se tirotearon esta semana, con un saldo de dos soldados surcoreanos muertos, dos civiles muertos y varios heridos más.

Si nos guiamos por la versión occidental, digamos, la versión dominante de lo que pasó, el tema es sencillo: el loco del dictador norcoreano decidió armar un lío porque quiere la atención de Estado Unidos, quiere que Estados Unidos le pague por desmontar su programa nuclear porque se viene el invierno y el dictador necesita guita para pasarlo. Dicen también que esto pasa porque el dictador está enfermo y está en marcha la sucesión con el hijo, y que el hijo debe mostrarse fuerte ante sus militares, porque se trata justamente de una dictadura militar hereditaria, con el Partido Comunista metido en el medio.

Es lo que dicen sobre este episodio los expertos en Norcorea de las universidades de Corea del Sur y de Estados Unidos y los periodistas que cubren Norcorea desde Corea del Sur. Los expertos norcoreanos de Norcorea no aparecen por ningún lado. Lo que sale de ese lado son los comunicados de la agencia de noticias oficial. La versión norcoreana le apunta directamente a Estados Unidos y dice que el imperio los sigue provocando y que ellos van a responder. El problema con esta versión es que Estados Unidos y Corea del Sur lograron que “casi todos” los países del mundo condenen a Norcorea. Ellos dicen que son casi todos, pero nadie los contó. Eso sí, nadie condena a Estados Unidos ni a Corea del Sur.

Los voceros de Estados Unidos y Corea del Sur hacen notar con insistencia y preocupación que China no se ha sumado a la condena. China sacó un comunicado simplemente diciendo que todos los involucrados bajen un cambio. Claro, China es una potencia aún emergente que recién sale de un largo período de aislamiento, todavía está aprendiendo las reglas de juego para los países serios, lo que se llama “la comunidad internacional”, ya va a ir aprendiendo a condenar estos actos de violencia, señalan los preocupados voceros de Occidente. Curiosamente no dicen nada de Rusia, la otra potencia regional, que tampoco condena a Norcorea. Rusia está muy amiga de la OTAN; acaba de comprometerse a dar una mano en Afganistán, parece que en el tema coreano le dieron un pase.

Mientras tanto, nos enteramos por los diarios, Washington y Seúl les encomiendan a los diplomáticos norteamericanos y surcoreanos que hablen con los diplomáticos chinos para que les digan a los diplomáticos norcoreanos que le digan a su dictador que no vuelva a atacar. Se trata de una gestión secreta, dicen las fuentes diplomáticas a todo el mundo.

Todo muy lindo, pero esta versión no se condice del todo con los hechos, hechos que en este caso se pueden constatar porque las versiones de los dos lados son bastante coincidentes.

El ejército surcoreano estaba haciendo maniobras militares en una isla que está bajo control militar surcoreano, pero en un territorio en disputa. La isla de Yeonpyeong está habitada por una población civil que vive ahí desde antes de la guerra. Ocupa un límite difuso que no fue trazado cuando la guerra coreana terminó en 1953, sin vencedores ni vencidos, con un precario alto el fuego que nunca se asentó en un tratado de paz. Esa guerra terminó con dos superpotencias como Estados Unidos y China detrás de cada trinchera, jugándose el equilibrio de poder en el Lejano Oriente. Desde entonces Norcorea vive del comercio con China, vínculo a prueba de los boicots y sanciones que cada tanto consigue Washington en Naciones Unidas.

El martes pasado los norcoreanos intimaron a los surcoreanos a cesar sus maniobras y retirarse de la zona en disputa. Porque los que habían invadido la zona en disputa eran los surcorenos, mientras los norcoreanos permanecían en Norcorea. Al ser intimados, lejos de retirarse, los surcoreanos contestaron con una salva de artillería que aterrizó en aguas en disputa, lejos de las posiciones norcoreanas. Norcorea contestó atacando a cañonazos a los surcoreanos, los surcoreanos respondieron y se armó el tole tole: casas incendiadas, muertos, heridos graves, etc, etc.

Nadie dice que Norcorea estuvo bien, pero ¿cómo llegamos a esta situación? En 1998 el entonces presidente de Corea del Sur, Kim Dae-Jung, inició la llamada “política del Rayo de Sol” para acercarse a Norcorea. La política se llamaba así por una fábula de Esopo en la que el viento y el sol hacen una apuesta a ver quién le saca el tapado a un hombre. El viento sopla pero el hombre se aferra al tapado. En cambio cuando el sol hace brillar sus rayos el hombre se saca el tapado él solito.

La política del Rayo de Sol consistió en diversos gestos de distensión y apertura hacia el vecino del norte, incluyendo las primeras cumbres entre los presidentes de ambos países, la creación de un Ministerio de Unificación en el gobierno surcoreano, la reunificación de algunas familias, la creación de un parque industrial mixto y la explotación conjunta de un complejo turístico. Kim Dae-Jung murió en el 2009. Era una mezcla de Lula con Nelson Mandela: perseguido, encarcelado, exiliado y proscripto por “comunista” durante la Guerra Fría, llegó a la presidencia después de perder un par de elecciones. En el 2000 recibió el premio Nobel de la Paz por su defensa de los derechos humanos en Asia, pero sobre todo por su compromiso con la reunificación y la pacificación de la península coreana. Cumplió un término en la presidencia y se retiró de la política. Su sucesor, Roh Moo-Hyun (2003-2008), continuó la política de Rayo de Sol y se convirtió en el primer presidente surcoreano en cruzar la frontera en auto y recorrer Corea del Norte por tierra hasta reunirse con su par norcoreano, Kim Jong-Il, en Pyongyang. Durante la década que duró la política de Rayo de Sol, Corea del Sur proveyó ayuda humanitaria directa a sus vecinos del norte, invirtió 324 millones de dólares en el polo industrial y, por lo que pudo saberse, habría pagado sumas importantes para garantizar la presencia norcoreana en las cumbres presidenciales. No fueron años fáciles para los dos países, con los sectores duros buscando fogonear el enfrentamiento. Hubo algunas escaramuzas en alta mar, algunas pruebas misilísticas que no cayeron bien en Washington y diversos enfrentamientos y renegociaciones por el programa nuclear de Pyongyang. Pero nunca se llegó al nivel de tensión y peligro que se vive ahora.

Y eso que tanto Kim Dae-Jung como Roh Moo-Hyum debieron convivir con George Bush hijo en la Casa Blanca. Mientras ellos mandaban rayos de sol a Norcorea, Bush la ponía en la lista del Eje del Mal. Siendo que por diversos tratados Estados Unidos se ocupa de la defensa militar de Corea del Sur, por momentos la convivencia entre el cowboy de Texas y los pacifistas de Seúl se tornó incómoda.

En el 2008, justo cuando los estadounidenses se deshacían de Bush, los surcoreanos se declaraban insatisfechos con su seguridad y llevaban a la presidencia al derechista Lee Myung-bak. No bien asumió, Lee Myung-bak dio por terminada a la política de Rayo de Sol. Terminó la ayuda humanitaria incondicional y dijo que cualquier inversión futura en el parque industrial quedaría sujeta a la negociación por el programa nuclear norcoreano. El programa turístico quedó suspendido tras la muerte de un turista surcoreano, baleado por un centinela norcoreano en circunstancias no aclaradas.

Con Lee Myung-bak en el gobierno se intensificaron las maniobras militares en la frontera y el lenguaje crispado, y en marzo pasado un torpedo norcoreano hundió un buque de guerra surcoreano que navegaba aguas en disputa, causando la muerte de 42 marineros.

Así llegamos a los acontecimientos de esta semana. Más que la acción irracional o interesada de un dictador que está medio loco, esto se parece a una pelea de compadritos en la que los dos rivales se insultan, se pechan, se empujan y se mojan la oreja hasta que uno de los dos se va a las manos para ganar en el arrebato.

Ahora los norteamericanos y los surcoreanos están furiosos por el arrebato norcoreano. Dicen que hoy van a llenar la isla de milicos y se van a mover por todo el territorio en disputa y van a hacer todas las maniobras militares que se les ocurra y van a tirar cañonazos al agua y pasearse entre la población civil, y que ante la menor provocación, ante cualquier acto que pueda interpretarse como una agresión de Norcorea, ellos van a responder con toda la fuerza, una respuesta formidable, etc., etc. Y Norcorea ya contestó que no se les ocurra tocarles ni un pelo, ni pisar un centímetro de territorio norcoreano, que no vuelvan a provocarlos porque esta vez sí que van a responder en forma.

Sin embargo, según informa el Los Angeles Times, la gran mayoría de los surcoreanos están en contra de un conflicto armado con Norcorea. Los norcoreanos tampoco parecen muy interesados y de hecho son los que más han insistido con reanudar las llamadas negociaciones a seis bandas, que incluyen a las potencias de la región. Obama tampoco querrá comprarse otra guerra, por más que haya mandado a su portaaviones a marcar territorio.

Entonces estamos al borde de una guerra que nadie quiere. Hoy todos tienen que hacerse los malos, movilizar tropas, disparar amenazas, mostrar los dientes y esperar que no pase nada. Pero a veces cuando se juega al límite las cosas salen mal. A veces sale el sol y no pasa nada, a veces el sol no sale y llueven bombas.

sodonnell@pagina12.com.ar

sábado, 27 de noviembre de 2010

Tensión en las horas previas al inicio de los ejercicios militares de Corea del Sur y EE.UU.

Corea del Sur y Estados Unidos comenzarán dentro de poco más de cinco horas (a las 01.00GMT) ejercicios militares conjuntos, en un momento de alta tensión tras el ataque el martes de Corea del Norte en una isla surcoreana.

Corea del Norte se refirió a estos ejercicios como una provocación que podría llevar a la península coreana al borde de la guerra.

Un portaviones y otros navíos estadounidenses se unirán a la Armada surcoreana para realizar disparos y bombardeos que Washington califica de maniobras defensivas diseñadas para disuadir a Pyongyang de la realización de nuevos ataques.

China también ha expresado su preocupación por la actividad de navíos extranjeros tan cerca de su territorio. Las maniobras militares tendrán lugar a unos 125 kilómetros al sur de una frontera marítima en disputa entre las dos Coreas, y a unos 40 kilómetros de la costa occidental coreana.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Corea del Norte advierte que la península está "al borde la guerra"


Redacción

BBC Mundo

Seúl dijo que fortalecerá su presencia militar en cinco islas del Mar Amarillo.

Corea del Norte aseguró este viernes que la península coreana se encuentra "al borde la guerra", en medio de la creciente tensión con su vecino, Corea del Sur.

Poco después de esta declaración, las fuerzas norcoreanas realizaron disparos de artillería cerca de la frontera, según informó un portavoz del Ministerio de Defensa en Seúl.

Las nuevas explosiones -presuntamente parte de un ejercicio militar de Pyongyang en su propio territorio- se escucharon en el Mar Amarillo y despertaron la alarma en la disputada zona limítrofe entre ambos países.

La situación en la península coreana está al borde de la guerra debido al proyecto imprudente de esos delirantes del gatillo

Agencia oficial de Corea del Norte

A dos días de que comiencen maniobras navales conjuntas entre Corea del Sur y Estados Unidos, Corea del Norte culpó a Seúl y a Washington de que la zona esté "al borde de la guerra", en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA.

Los ejercicios militares "de los imperialistas estadounidenses y de su belicosa marioneta surcoreana" están dirigidos contra Corea del Norte, afirma Pyongyang.

"La situación en la península coreana está al borde de la guerra debido al proyecto imprudente de esos delirantes del gatillo", agrega.

Entre tanto, el gobierno de Corea del Sur designó a Kim Kwan-jin, un ex jefe militar, como nuevo ministro de Defensa.

Su antecesor, Kim Tae-young, renunció el jueves ante la ola de críticas por su reacción "lenta y tibia" tras el ataque norcoreano del martes contra la isla de Yeonpyeong, que acabó con la vida de dos civiles y dos militares y dejó 18 heridos.

clic Claves: una guerra que no ha terminado

Nuevo mensaje

Seúl dijo que fortalecerá su presencia militar en cinco islas del Mar Amarillo y que revisará el protocolo de enfrentamiento de sus fuerzas armadas, cuando existen preocupaciones de que éste es "demasiado pasivo".

Corea del Sur quiere enviar a su vecino el mensaje de que "no titubeará".

El corresponsal de la BBC en Seúl, Chris Hogg, dice que el nuevo titular de Defensa tendrá la oportunidad de revisar el aparato de seguridad del país.

La idea que prevalece en el gobierno, explica, es que hasta ahora se ha puesto mucho énfasis en prevenir incidentes militares, pero que esto no ha sido lo suficientemente disuasivo.

Un alto funcionario surcoreano le dijo a la BBC que Seúl nunca pensó que Pyongyang fuera a lanzar un ataque contra civiles como el de la isla de Yeonpyeong.

Ahora, explica Hogg, Corea del Sur quiere enviar a su vecino el mensaje de que ante nuevos incidentes y no dudará en aplicar cualquier tipo de medidas que considere necesarias.

Aires de guerra entre las Coreas


RENUNCIO EL MINISTRO DE DEFENSA SURCOREANO Y EE.UU. ANUNCIA MANIOBRAS EN LA FRONTERA

Después del tiroteo del martes entre las dos Coreas, Seúl anunció que reforzará su presencia militar en la frontera, mientras que Pyongyang acusó a Estados Unidos de ser responsable de la escalada de tensión en la península coreana.

Corea del Sur dejó de lado el plan vigente para reducir el número de tropas de la Marina en el mar Amarillo y decidió incrementar su potencia militar en la zona, en tanto que su vecino del Norte dijo estar listo para responder militarmente a eventuales provocaciones.

Además, el gobierno comunista acusó a Estados Unidos de ser responsable de la escalada de tensión que sufre la península coreana, debido a las maniobras militares que desarrolla en la región. “El mar Occidental (mar Amarillo) se convirtió en un polvorín, donde persiste el riesgo de enfrentamientos entre el Norte y el Sur sólo porque Estados Unidos trazó unilateralmente una línea ilegal de demarcación entre ambos países”, dijo un responsable militar norcoreano, según la agencia de noticias norcoreana KCNA.

“Desencadenaremos una segunda y también una tercera serie de ataques sin hesitar si el belicismo de Corea del Sur realiza desconsideradas provocaciones militares”, afirmó el comunicado del gobierno comunista. A su vez, la presidencia surcoreana informó que su cambio de estrategia militar fue acordado en la reunión de emergencia que dirigió al presidente, Lee Myung Bak. Seúl “decidió aumentar netamente las tropas de tierra en cinco islas del mar Amarillo”, al norte de Corea del Sur, declaró ayer el secretario para Asuntos Públicos de la presidencia surcoreana, Hong Sang Pyo.

El anuncio fue hecho luego de que el ministro de Defensa surcoreano, Kim Tae Young, presentara su renuncia envuelto en una ola de críticas a la respuesta que dio el país tras el bombardeo. “El presidente Lee decidió aceptar la dimisión del ministro de Defensa, Kim Tae Young”, declaró el jefe de gabinete de la presidencia, Yim Tae Hee, en un breve encuentro con la prensa.

En tanto, la agencia de noticias surcoreana Yonhap informó que un centenar de vecinos de la bombardeada isla de Yeongpyeong se prestaban a reconstruir las viviendas destruidas. Cuatro fueron las personas que murieron en el bombardeo del martes, luego de que Pyongyang advirtiera a los surcoreanos para que pongan fin a los ejercicios militares. En total son 22 los edificios –la mayoría viviendas– dañados o destruidos, además de existir problemas en el suministro eléctrico.

China, por su parte, rechazó ayer “cualquier forma de provocación militar” en la península coreana y llamó a todas las partes a la máxima moderación. “Bajo las actuales graves y complejas circunstancias, todas las partes implicadas deberían adoptar máxima moderación y la comunidad internacional debería realizar mayores esfuerzos a fin de aliviar la tensión”, sostuvo el primer ministro chino, Wen Xiabao.

Mientras tanto, la isla de Yeonpyeong comenzó ayer a recuperar la normalidad con la llegada del primer ferry desde la península, aunque aún es un trasiego de bomberos, militares y vecinos que intentan recuperar lo que quedó a salvo de los obuses norcoreanos. Yeonpyeong se encuentra en el mar Amarillo, a 80 kilómetros de Incheon, su principal nexo con Corea del Sur, y a sólo 13 kilómetros de Corea del Norte, cuyos cañones, ocultos en los riscos que se otean con binoculares en el horizonte, arrasaron parte de la isla el martes.

Un cariacontecido Park Sung-ik, de 45 años, recordó que el día que comenzaron a caer los obuses norcoreanos se encontraba en el muelle, lo que le salvó de ser uno de los cuatro muertos y decenas de heridos, o pasar la noche en los bunkers, con frío y a oscuras. La mayoría de los habitantes de Yeonpyeong, que viven esencialmente de la pesca, fueron evacuados tras el ataque y algunos regresaron hoy con el semblante serio a ver sus modestas propiedades en los dos primeros barcos comerciales que salieron de Incheon.

Entre los refugiados de Yeonpyeong había matrimonios con grandes maletas, niños de corta edad e incluso una anciana de 90 años que ya vivió la guerra de Corea (1950-1953), un cruento enfrentamiento que dejó a dos países enemistados. En la isla residen unos 1700 habitantes y varios cientos de militares que hacen guardia y cuya presencia hoy era más patente que nunca, con un tránsito constante de marines, soldados, helicópteros de combate, policías, bomberos y técnicos de telefonía y electricidad.

Yeonpyeong se ha convertido en lo más parecido a una zona de guerra, con coches boca abajo por la potencia de las explosiones, casas totalmente calcinadas y la gran mayoría de inmuebles con marcas de metralla y cristales rotos. La proximidad a Corea del Norte, que reclama la soberanía sobre la isla y tiene carteles propagandísticos justo enfrente, hace que el pueblo está lleno de bunkers subterráneos muy cerca de las casas y los huertos de la localidad.

Pese a que se ha restablecido parte del suministro eléctrico, los rastros del combate permanecen inalterados y ni siquiera se han barrido los cristales de las calles, ni se han retirado los coches destrozados por las esquirlas de metal que los atravesaron. Aunque algunos habitantes han permanecido allí desde el ataque, los barcos no salen a faenar, por lo que Park teme que éste sea el comienzo de un período de penurias para las familias que viven en Yeonpyeong.

Park no para de hacer fotos de la casa de su amigo, que ha quedado totalmente calcinada, suerte similar a la que ha corrido el inmueble de su madre, “totalmente destrozado”. Lo único que da por salvado son las cuatro paredes en las que vive este obrero de la construcción, que ahora teme el inicio de las maniobras conjuntas entre Corea del Sur y EE.UU. en las aguas del mar Amarillo, que contaron con la participación de un portaaviones nuclear estadounidense.

El pueblo de Yeonpyeong es un conjunto de casas bajas en la ladera occidental de la isla, coronada por una colina desde la que la artillería surcoreana respondió al ataque del martes, y cuyos habitantes corrieron despavoridos a los refugios subterráneos y hacia el muelle.

Cientos de personas tuvieron que pasar la noche invernal en refugios sin luz, acompañados sólo por mantas y algún que otro calentador, muchos de los cuales seguían hoy dentro de esos espacios de tres por cinco metros, todavía con restos de tallarines instantáneos y botellas de agua.

La joven Hwan Ah-ra ha viajado con sus padres para saber qué pasó con su casa tras el bombardeo, pues huyó cuando comenzó y hasta ayer no habían tenido la oportunidad de regresar.

A eso de las 14.30, cuando se oyeron las primeras explosiones, su madre estaba preparando kimchi, verdura fermentada y plato nacional coreano. Pensaron que el ruido provenía de las maniobras de la Marina surcoreana en las cercanías, con participación de unos 70 mil soldados, según explicaron.

Seo Kyung-won, capitán de un pesquero de 32 años, muestra el video que grabó con su teléfono móvil del momento de la primera tanda de bombas, mientras temblaba el suelo a sus pies y se escuchaban detonaciones que le hicieron ponerse a cubierto. Park recuerda que muchos de los que abandonaron la isla de Yeonpyeong tendrán que vivir en casas de familiares o en moteles, mientras se lamenta de “cómo las decisiones de unos cuantos afectan tanto a la vida de la gente”.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Corea Fuegos de artificio con munición real

Txente Rekondo

Rebelión

Las noticias en torno a Corea del Norte suelen estar repletas de estereotipos y falsos análisis, y con reportajes que emanan pesimismo y una oscura fotografía de aquella desconocida realidad. Por eso, a la hora de afrontar el reciente enfrentamiento en la península coreana (uno más de los que se suceden en las últimas décadas) conviene observar la fotografía completa de aquella compleja situación.

Todo parece indicar que desde hace varias semanas, o meses, se están sucediendo los acontecimientos que de una u otra manera condicionan cualquier salida negociada al conflicto que mantienen las dos Coreas. Así, en marzo, un buque de guerra surcoreano, Cheonan, se hundió en las disputadas aguas del mar Amarillo, sucediéndose las versiones enfrentadas sobre la autoría del incidente (para el sur, se trataría de un ataque militar del norte, mientras que éste afirma que puede tratarse de una antigua mina o un accidente técnico). Pero más allá de las versiones, lo cierto es que la tensión en la península ha ido en aumento, a lo que también ha contribuido el nuevo presidente surcoreano, Lee Myung-bak, que desde que se hizo con el poder en 2008 ha tomado medidas que han deteriorado todavía más las ya de por sí delicadas relaciones intercoreanas.

La anunciada sucesión en la dirección de Corea del Norte es otro factor a tener en cuenta. La transferencia de poderes en marcha, con la figura de Kim Jong-un en alza, ha desatado los rumores y malinterpretaciones interesadas en la diplomacia occidental. Las luchas de poder internas, la desafección hacia la dirección política, las fracturas entre los militares o la incapacidad del joven Kim Jong-un para dirigir el país en el futuro se han repetido desde la mayoría de los medios de comunicación. Sin embargo, análisis más sosegados y mejor conocedores de aquel país, echan por tierra esas teorías, rechazando de plano la lucha sucesoria y las grietas en el sistema norcoreano. Es más, esas mismas fuentes señalan que también ocurrió algo parecido en 1994 cuando Kim Jong-il asumió el poder, y todas las predicciones negativas se mostraron erróneas con el paso del tiempo. Además, es casi seguro que este tipo de movimientos se producen cuando están cerrados todos los flecos, y eso se produce en Corea del Norte y en cualquier otro lugar del mundo.

Las maniobras militares, que desde Pyongyang se ven como una provocación, también han podido influir. Tras el incidente del Cheonan EEUU y Corea del Sur realizaron maniobras militares, que contaron con la presencia de observadores japoneses también, y que en palabras de oficiales estadounidenses, "eran una muestra de fuerza hacia el norte de Corea". Más adelante, el gobierno surcoreano ha llevado adelante estas últimas semanas las maniobras anuales "Hoguk", movilizando a más de setenta mil militares, lo que ha provocado el rechazo de los dirigentes norcoreanos.

Algunos analistas han querido ver en este último enfrentamiento una maniobra del futuro dirigente norcoreano para asentar su poder en la estructura política y militar de su país. Pero es demasiado pronto para saber si nos encontramos con otra de las "predicciones" erróneas a las que nos tienen acostumbrados.

También hay que observar el factor nuclear. Desde hace mucho tiempo la capacidad nuclear de Corea del norte trae de cabeza a Washington y a sus aliados, dando una vez más muestras de su doble rasero. Embargos, amenazas, bloqueos, sanciones, se vienen repitiendo con base en guión diseñado desde EEUU contra el pueblo norcoreano, y casi siempre bajo todo un manto de excusas que se basan en esa capacidad energética y militar. En este escenario volvemos a encontrar un ejercicio de respuestas y movimientos desde ambos lados. Hace unos días, dirigentes estadounidenses lanzaron al aire la posibilidad de rearmar con armamento nuclear al sur de la península, y desde Seúl se produjeron declaraciones ambiguas en ese sentido.

La respuesta norcoreana no tardó en llegar y Pyongyang mostró al mundo, a través de un científico estadounidense, las modernas instalaciones de una planta de enriquecimiento de uranio. EEUU, por su parte, anunció que esa realidad hacía imposible un retorno a las negociaciones, al tiempo que su enviado especial en materia nuclear, Stephen Bosworth, visita Seúl, Tokio y Pekín para intentar cerrar un círculo sobre Pyongyang.

Más allá de quién ha disparado primero, la península coreana nos muestra un conflictivo escenario donde los intereses extranjeros (EEUU y China, fundamentalmente) también tienen mucho que decir. Las maniobras y declaraciones estadounidenses, los viajes a Pekín del actual dirigente norcoreano, son ejemplos de todo ello.

A día de hoy, Corea del sur ha suspendido la ayuda alimentaria que prestaba al norte, así como los lazos comerciales que se estaban forjando, y también ha incrementado su campaña propagandística contra el sistema norcoreano. Estados Unidos sigue apostando por la presión y las medidas represivas contra Pyongyang. Por su parte, los dirigentes norcoreanos han apostado por retomar las negociaciones que aborden todos estos puntos problemáticos y que se abran las puertas a una solución definitiva del llamado "conflicto coreano".

Un primer paso sería que las relaciones entre ambas Coreas retomaran la problemática de las familias separadas, los lazos comerciales y el desarme progresivo. Al tiempo que los actores extranjeros afrontan la resolución del conflicto en clave positiva y no en función de determinados intereses.

Txente Rekondo .Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)

> DOS SOLDADOS MUERTOS EN LA PEOR CRISIS DESDE LA GUERRA CIVIL, HACE MAS DE MEDIO SIGLO

Ataque norcoreano a una isla del sur

La lucha comenzó cuando Corea del Norte conminó a Corea del Sur a detener ejercicios militares que realiza en el área de la disputada frontera marítima occidental. Cuando Seúl se negó, empezaron a caer misiles en la isla.

Corea del Norte disparó ayer decenas de proyectiles de artillería contra una isla de Corea del Sur cercana a su disputada frontera marítima, en un ataque que causó la muerte de dos soldados, incendios de casas, huida de civiles y provocó bombardeos de represalia surcoreanos. El enfrentamiento, que puso al ejército surcoreano en “alerta máxima”, constituyó uno de los choques más graves desde el fin de la Guerra de Corea, hace más de medio siglo, y uno de los pocos desde entonces que pusieron en riesgo la vida de civiles, aunque sólo se informó de muertos y heridos entre el personal militar.

La lucha comenzó cuando Corea del Norte conminó a Corea del Sur a detener ejercicios militares que realiza en el área de la disputada frontera marítima occidental. Cuando las fuerzas de Corea del Sur se negaron y comenzaron a disparar proyectiles hacia las aguas en disputa, lejos de las costas norcoreanas, el norteño país comunista bombardeó con artillería la isla de Yeonpyeong, en el mar Amarillo, donde hay bases militares y población civil. Dos marineros surcoreanos murieron y otros 16 resultaron heridos, tres de ellos de gravedad, dijo el Estado Mayor Conjunto surcoreano.

“Estaba en mi casa cuando fui sorprendido por el sonido de explosiones de bombas –dijo un isleño de 35 años identificado sólo como Kim–. Cuando salí de la casa vi que todo el pueblo estaba en medio de un mar de fuego”, añadió. La isla atacada quedó rodeada de humo. Muchos habitantes huyeron en botes de pescadores y otros civiles se protegieron en unos 20 refugios, mientras los proyectiles continuaban cayendo esporádicamente.

Corea del Sur dijo que respondió el fuego y envió aviones a la zona y agregó que el ataque “inhumano” contra áreas civiles viola el armisticio que puso fin a la Guerra de Corea (1950-1953). Ambas naciones permanecen técnicamente en guerra porque nunca firmaron un tratado de paz. El ejército surcoreano respondió a los disparos, apuntando a una posición en la costa norcoreana, mientras aviones militares se dirigieron hacia la isla de Yeonpyeong, a unos 12 kilómetros de Corea del Norte y a 120 de la costa surcoreana. En la isla se encuentran destacados unos 1000 soldados de Corea del Sur y viven unos 2000 civiles.

Según Lee, Corea del Sur disparó hasta en 80 ocasiones y se encuentra ahora en el mayor nivel de alerta posible en tiempos de paz. Lee no dijo si los proyectiles surcoreanos alcanzaron territorio del Norte.

Funcionarios surcoreanos estimaron que los bombardeos podrían haber causado un importante número de víctimas en Corea del Norte, que no informó sobre las consecuencias del ataque. El intercambio de disparos duró aproximadamente una hora.

La comandancia militar suprema de Corea del Norte amenazó con continuar con sus “despiadados ataques de represalia” si su vecino viola la frontera marítima “incluso por 0,001 milímetro”, según un comunicado difundido por la agencia de noticias oficial KCNA y reproducido por medios surcoreanos en Seúl. El parte acusó al “gobierno títere” surcoreano de haber de-satado el choque con su “provocación militar insensata de disparar decenas de proyectiles a las aguas territoriales” del Norte.

La agresión llegó en medio de elevadas tensiones regionales luego de que Corea del Norte afirmara este fin de semana que posee una nueva planta de enriquecimiento de uranio y apenas seis semanas después de que el líder norcoreano, Kim Jong Il, presentara a su hijo menor, Kim Jong Un, como su favorito para sucederlo.

Estados Unidos, que tiene 28.500 soldados en Corea del Sur, condenó el ataque norcoreano, urgió al país comunista a detener su “acción beligerante” y le advirtió que está listo para defender a su aliado surcoreano, según un comunicado emitido por el vocero de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

China, la única potencia aliada de Corea del Norte y su principal benefactor económico y político, llama a la calma y pide a las partes “hacer más para contribuir a la paz y estabilidad en la península”, según dijo un vocero de la Cancillería china.

El presidente surcoreano, Lee Myung Back, convocó a una reunión de emergencia tras el ataque y luego del encuentro amenazó al Norte con una “enorme represalia” en caso de nuevo ataque. El mandatario dijo que “nunca puede tolerarse un ataque indiscriminado contra civiles”.

Más temprano, Lee había ordenado al ejército “responder severamente” a Corea del Norte, pero también pidió a los oficiales tomar medidas para evitar una escalada de la situación, informó la oficina presidencial.

En marzo, un buque de guerra surcoreano se hundió en el mar Amarillo y murieron 46 soldados. Seúl acusa a su vecino comunista del Norte de haber atacado al barco, pero Pyongyang lo niega.

martes, 23 de noviembre de 2010

Enfrentamiento fronterizo con artillería entre Corea del Norte y Corea del Sur

Fuente; Democracy Now

Al menos dos soldados de Corea del Sur murieron luego de que Corea del Norte disparara docenas de proyectiles de artillería contra una isla surcoreana próxima a la frontera marítima que ambos países se disputan. Los proyectiles hirieron a por lo menos 16 infantes de marina y tres civiles; asimismo, docenas de casas se incendiaron. Corea del Sur respondió disparando 80 series de artillería K-9 y poniendo aviones caza F-15 en alerta. Los combates han sido descriptos como la primera batalla de artillería entre las dos Coreas desde 1970. La agencia de noticias oficial de Corea del Norte afirmó en una breve declaración que Corea del Sur había comenzado las hostilidades al "disparar sin descanso a nuestras aguas territoriales". El enfrentamiento se produce mientras que Corea del Sur y Estados Unidos realizan importantes ejercicios militares en los que participan más de 70.000 soldados, 50 barcos de guerra y 500 aviones. Pyongyang ha criticado agudamente los ejercicios militares y ha afirmado que “simulan una invasión al Norte” y “un medio para provocar la guerra”. Hace pocos días, además, trascendió que Corea del Norte había hecho rápidos avances en el enriquecimiento de uranio en una planta cuya existencia no se conocía.

Ataque contra isla surcoreana desde Corea del Norte / Infografia



Corea del Norte y del Sur: claves del conflicto



Redacción

BBC Mundo

Las tensiones entre Corea del Norte y del Sur se han intensificado desde que una comisión internacional presentó evidencias que inculpan a al gobierno norcoreano del hundimiento de un buque surcoreano en marzo.

Corea del Norte ha negado haber disparado el torpedo que, según la investigación, impactó al buque provocando que se partiera en dos y se hundiera. En el incidente perdieron la vida 46 marinos.

En respuesta, Seúl anunció la suspensión de los vínculos comerciales con el norte y exigió disculpas al gobierno del país vecino.

Se trata del enfrentamiento más grave entre ambos países desde hace más de 20 años, aunque las dos Coreas permanecen técnicamente en guerra desde el fin del conflicto bélico que tuvo lugar entre 1950 y 1953 y que culminó con la firma de un armisticio.

¿Peligra el armisticio?

En 2009, Corea del Norte dijo que abandonaría el armisticio que en 1953 puso fin a la guerra entre los dos países.

El anuncio fue hecho luego de que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) le impusiera sanciones a Pyongyang por haber realizado una prueba nuclear.

Corea del Norte consideró las sanciones como una "declaración de guerra".

El hundimiento del buque surcoreano Cheonan ha sido calificado por el gobierno de Estados Unidos como "un acto de agresión" de Corea del Norte y un "ataque (que) constituye un desafío a la paz y la seguridad internacionales y una violación del Acuerdo de Armisticio".

La respuesta de Corea del Norte fue enérgica y no descartó la guerra si Corea del Sur le impone nuevas sanciones.

Por su parte, el mandatario surcoreano, Lee Myung-bak, resaltó que su objetivo "no es una confrontación militar", aunque advirtió que su gobierno tomará medidas de autodefensa en caso de "una nueva provocación" norcoreana.

La división

La división data del fin de la guerra de Corea, en 1953.

La península de Corea fue dividida a finales Segunda Guerra Mundial cuando fuerzas soviéticas y estadounidenses intervinieron para poner fin a 35 años de ocupación japonesa.

El territorio fue dividido por el paralelo 38, y no fue hasta 1948 que se proclamaron dos estados: la República de Corea, fundada en el sur, el 15 de agosto de 1948, y la República Popular Democrática de Corea, fundada en el norte, el 9 de septiembre de 1948.

En 1950, el norte invadió al sur desatando una guerra de tres años que involucró a fuerzas de China y Estados Unidos.

Corea del Norte fue respaldada y apoyada por la Unión Soviética, mientras que Corea del Sur tuvo como aliado a Estados Unidos, quien dominó un ejército multinacional que incluyó a otros 16 países bajo el emblema de la ONU.

En 1953 se firmó un armisticio, pero no un tratado de paz, por lo que técnicamente ambas naciones siguen en guerra.

La zona desmilitarizada

La frontera entre el norte y el sur es una de las zonas más controladas del mundo.

Ambos países están divididos por una zona desmilitarizada (ZDC), una franja de tierra de 250 kilómetros de largo, que va desde la costa este hasta la oeste. El lugar exacto se escogió al ser el área hasta donde habían avanzado las tropas de ambos países al firmarse el armisticio.

La zona, de cuatro kilómetros de ancho, ha estado prácticamente deshabitada y alejada de la influencia del ser humano.

La ZDC es uno de los lugares más controlados militarmente del mundo; sus límites están supervisados por unos dos millones de soldados apostados en torres de control, plataformas y atalayas.

Dentro de la zona misma quedan vestigios de la época de la guerra, desde zonas minadas a trampas para tanques, pasando por restos de los soldados que murieron en el campo de batalla.

Frontera marítima

Corea del Norte

Capital: Pyongyang

Sistema político: Estado comunista con un único partido en el poder desde 1948

Líder: Líder supremo Kim Jong-il

Población: 23,9 millones

Esperanza de vida: 66 años, ambos sexos

Mortalidad infantil: 42 por cada mil nacidos vivos

La línea limítrofe del Norte es como se le conoce a la frontera marítima entre los dos países. El Mar Amarillo, que se encuentra hacia el oeste, entre la península de Corea y China, es nombrado por los surcoreanos como Mar del Oeste.

La línea fue trazada al finalizar la guerra en 1953 y ha sido usada desde entonces como franja de demarcación militar marítima.

Corea del Norte no la reconoce oficialmente y quiere que la línea sea trasladada más hacia el sur.

La zona ha sido escenario de varios enfrentamientos navales, incluyendo un incidente en 2002 que causó la muerte de cuatro marinos surcoreanos, unos 30 de Corea del Norte y el hundimiento de una patrulla naval del sur.

El área es rica en vida marina y ambos países sostuvieron conversaciones en 2007 para tratar de crear una zona común de pesca, pero no llegaron a un acuerdo debido a las divisiones de cada país sobre la extensión de sus aguas territoriales.

Poderío militar

Corea del Sur

Capital: Seúl

Sistema político: Nación democrática desde 1987, con un sistema multipartidista

Líder: presidente Lee Myung-bak

Población: 48,4 millones

Esperanza de vida: 79 años, ambos sexos

Mortalidad infantil: 4 por cada mil nacidos vivos

Corea del Norte es una de las naciones más militarizadas del mundo. Tiene un total de 1,1 millones de personas en sus fuerzas armadas, mientras que Corea del Sur tiene 687.000 efectivos.

En cuanto a la artillería pesada, Corea del Norte tiene un total de 3.500 tanques, 63 submarinos y 620 aviones de combate.

Corea del Sur, por su parte, cuenta con 2.330 tanques, 12 submarinos y 401 aviones de combate.

Tras las dos pruebas con misiles de largo alcance realizadas en 2006 y 2009, se cree que Corea del Norte estaría cerca de convertirse en un estado nuclear.

Sin embargo, se estima que aún no ha desarrollado un misil balístico con la capacidad para transportar ojivas nucleares.

Relaciones en la post guerra

Histórico encuentro en el año 2000 entre los líderes de ambos países.

Las relaciones norte- sur se mantuvieron tensas por unos 20 años tras el fin de la guerra.

En 1987, por ejemplo, se acusó a Corea del Norte de estar detrás de un atentado ocurrido en un avión de Korean Airlines, que viajaba desde Irak a Seúl, y que causó la muerte de 115 personas.

Hacia 1970 comenzaron a descongelarse las relaciones y en 1991 se firmó un "Acuerdo de reconciliación, no agresión, intercambio y cooperación entre el norte y el sur", que también se conoce como Tratado Básico. Aquí se trazaron las bases para una reconciliación.

En junio de 2000 tuvo lugar una histórica cumbre en la que se reunieron el presidente de Corea del Sur Kim Dae-jung y el líder norcoreano Kim Jong-il. En octubre de 2007 ambos presidentes plantearon el inicio de conversaciones para formalmente culminar la guerra y un mes siguiente se reunieron los primeros ministros, algo que no ocurría hacía 15 años.

Corea del Sur es uno de los mayores socios comerciales del Corea del Norte, después de China.

Las conversaciones llegaron a su fin en 2009, cuando Corea del Sur se adhirió a la Iniciativa de Proliferación de la Seguridad, auspiciada por Estados Unidos.

Este gesto fue visto por Corea del Norte como una declaración de guerra.

Tensión en las dos Coreas: EE.UU. quiere dar una respuesta "unificada"

Estados Unidos calificó el clic ataque de Corea del Norte contra una isla de Corea del Sur como una acción militar no provocada y dijo que prepara una respuesta unificada con sus socios del diálogo nuclear.

El Departamento de Estado, Mark Toner, indicó que aunque "lo que ocurrió anoche ha sido un ataque militar no provocado" contra Corea del Sur, es importante que los socios del diálogo a seis bandas (EE.UU., las dos Coreas, Rusia, China y Japón) tengan una reacción "unificada, mesurada y deliberada" ante el episodio.

La comunidad internacional clic condenó con firmeza el ataque norcoreano contra la isla de Yeonpyeong, ante el temor de que esta acción aumente la tensión entre las dos Coreas.

Fuego en la península coreana: ¿por qué ahora y cuál será la reacción?



Redacción

BBC Mundo

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El conflicto entre las dos Coreas se asemeja a una partida de ajedrez en la que un lado siempre está buscando el jaque, con movidas agresivas y desconcertantes, que fuerzan al otro a pensar detenidamente sobre la estrategia de su contrincante y sopesar su respuesta, en un juego que aparentemente termina en tablas: no tiene ganador.

Los disparos de artillería de Corea del Norte contra una pequeña isla limítrofe de Corea del Sur no son un hecho aislado. Se trata del último incidente entre dos países que se encuentran entre un perpetuo estado de guerra y tregua desde hace más de 50 años.

La frontera de Corea del Norte es una de las más militarizadas del mundo.

En marzo pasado, un buque de guerra surcoreano que patrullaba aguas disputadas se hundió tras una explosión que, según las conclusiones de una investigación internacional, señalaban contundentemente a Corea del Norte como responsable.

El estallido armado en la isla de Yeonpyeong es, sin embargo, el acto hostil más grave desde la firma del armisticio en 1953 y resalta la volatilidad de las relaciones entre Norte y Sur y la amenaza que representaría para la paz mundial que se desestabilice esta sensible región.

clic En fotos: isla entre dos fuegos

Mensaje oculto

El hecho sucede en el marco de ejercicios militares que el ejército de Corea del Sur realiza cada año en preparación de un posible ataque del Norte.

También viene acompañado de la reciente revelación de un extenso centro de enriquecimiento de uranio en Corea del Norte que motivó a Estados Unidos a congelar las conversaciones multipartitas sobre el desarme nuclear de ese país.

El incidente en la isla de Yeonpeong es el más grave en los últimos 50 años.

La reciente acción del gobierno de Pyongyang va más allá de ser una medida disuasiva contra Seúl o de defender sus intereses vitales, comenta el corresponsal diplomático de la BBC, Jonathan Marcus.

Se trata de una amplia demostración de poder de Corea del Norte hacia el mundo exterior y un mensaje de que se está llevando a cabo algún tipo de transición en la cúpula norcoreana, afirma Marcus.

Qué es exactamente lo que está sucediendo en el interior de ese país es muy difícil de saber. El mecanismo interno del gobierno de Pyongyang es casi imposible de descifrar, explica nuestro corresponsal.

No obstante, hay fuertes señales de que el líder Kim Jong-il ha designado a su hijo Kim Jong-un como su sucesor, lo que inicia un período incierto e impredecible que se manifiesta precisamente con los incidentes militares como los de este martes.

clic Claves: una guerra que no ha terminado

Contención

El enfrentamiento necesariamente hace sonar las alarmas, no solamente en la península -por la hostilidad que existe entre las Coreas- sino a nivel internacional por las consecuencias que puede acarrear una guerra total entre las partes.

El gobierno de Seúl estudia cómo reaccionar a la acción de Pyongyang.

Tal vez por esto la reacción a este tipo de incidentes tiende más hacia las condenas, sanciones y medidas diplomáticas que ayudan a contener el conflicto, en lugar de responder militarmente en represalia.

No se disputa, sin embargo, que las tensiones se han elevado recientemente después del hundimiento del buque surcoreano, la revelación de la centrífuga de uranio norcoreana, los ejercicios militares conjuntos de Seúl y Washington y, ahora, el intercambio de artillería en la isla de Yeonpyeong.

Algunos analistas sugieren que Corea del Norte quiere llamar la atención del mundo exterior, particularmente de Estados Unidos.

No descartan que Pyongyang tenga afán por regresar a la mesa de diálogo sobre su potencial nuclear.

El problema es poder separar las intenciones norcoreanas de sus acciones. Y episodios como el reciente generan interrogantes en torno a cómo deben responder Seúl y sus aliados, principalmente Washington, para que Pyongyang entienda el mensaje.