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lunes, 29 de noviembre de 2010

Irlanda y Argentina


Irlanda y el infierno más temido

Marcelo Justo

BBC Mundo

Primer Ministro Irlandés: ¿después del rescate qué?

¿Es suficiente el rescate de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional para evitar una debacle de Irlanda y un contagio de la eurozona?

Los mercados bursátiles y de divisas tuvieron este lunes una reacción cautelosa: caída del euro, sube y baja de las bolsas europeas.

Más significativo a la hora de un diagnóstico, el costo de emitir bonos para los PIIGS siguió igual de alto: Grecia (11,9%), Irlanda (9,2%), Portugal (casi 7%), España (5,2%) e Italia (4,45%)

"Los mercados reaccionaron con escepticismo porque no creen que con este rescate se evite una reestructuración de la deuda", señaló a BBC Mundo Megan Greene especialista de la Unidad de Inteligencia del The Economist.

Es la palabra maldita del vocabulario de los inversores: reestructuración, es decir, que no se pague toda la deuda contraída.

El rescate

El rescate es de 85.000 millones de euros.

Unos 50.000 millones serán para sostener las finanzas públicas irlandesas mientras el gobierno pone en marcha su cuarto paquete de ajuste en menos de dos años, esta vez por 15.000 millones de euros.

Con esta combinación de ajuste y apoyo internacional se busca evitar el infierno más temido: un contagio a otros países de la eurozona.

Portugal es el primero en la línea, pero España es el que pone a todos los pelos de punta.

Si el rescate de Grecia en Mayo fue de 110.000 millones y el de Portugal costaría unos 50 mil millones, el de España rompería la alcancía: se lo estima en unos 420 mil millones de euros.

Pero el rescate tiene otro gran objetivo: salvar a los bancos.

¿Quién paga?

El acuerdo destina unos 35.000 millones de euros a sanear los bancos irlandeses, clave del agujero fiscal.

En medio de la crisis financiera internacional de 2008, el gobierno irlandés garantizó todos los depósitos y deudas de sus bancos por un valor total varias veces superior al Producto Interno Bruto.

Una buena parte de esa deuda proviene de la especulación hipotecaria y es incobrable.

Dado que importantes bancos británicos, alemanes y franceses están muy expuestos, el rescate es también un rescate de un vulnerable sistema financiero europeo.

"Con el rescate se garantiza que se va a a rescatar la deuda "senior", la primera deuda que se paga. Si no se hubiera garantizado esto, estaríamos en una crisis similar a la que produjo el Lehman Brothers en 2008", explica Greene.

Si no crece, se cae

El déficit fiscal irlandés es del 32% y el hueco entre lo que el gobierno recauda y lo que gasta es del 12%

Un problema es que la tasa de interés promedio que pagará Irlanda es del 5,8%, por encima del 5,2% que pagó Grecia en el rescate.

Esto hará que para el 2014, los intereses sean equivalentes a un 20% de la recaudación fiscal proyectada.

Protestas en Irlanda: costo económico y social de la crisis.

Esto siempre y cuando Irlanda vuelva a crecer.

La semana pasada el gobierno del primer ministro Brian Cowen presentó un programa de ajuste que contemplaba un crecimiento de un 1,7% para el 2011.

La agencia de calificación Standard and Poor calcula un crecimiento nulo para los próximos dos años mientras que el Economist Intelligence Unit estima una caída del 1% para el próximo año.

Irlanda y Argentina

En medio de la actual crisis ése es el gran enigma: el crecimiento económico.

El ajuste fiscal anunciado por Brian Cowen contempla despidos de miles de trabajadores, la disminución del salario mínimo, el aumento del impuesto al consumo o IVA, y el recorte de un 14% de la seguridad social.

Todo lo cual conlleva el riesgo de una fuerte caída de la recaudación fiscal.

Y es que más allá del costo social y humano, los despedidos no pagan impuestos, una reducción del salario mínimo implica menor consumo y un aumento del IVA sólo puede servir si no provoca un repliegue mayor de los consumidores ya asustados por la crisis: todo apunta a una caída de la recaudación.

La situación se parece a la que vivió Argentina en los estertores de la convertibilidad, es decir, con una moneda que - al igual que el euro hoy - el gobierno no podía devaluar.

El ajuste se fue comiendo todo el ahorro fiscal que proponía el gobierno en medio de terribles sacrificios que terminaron con una reducción de los salarios estatales y las jubilaciones del 13%.

En diciembre de 2000, el FMI, España y el gobierno argentino acordaron un megarescate que bautizaron "blindaje" en señal de confianza.

Un año más tarde el blindaje estaba lleno de agujeros y el país declaraba la cesación de pagos y se hundía en una de las peores crisis político-económicas de su historia.

Diez años más tarde, ¿se repetirá la historia?

viernes, 26 de noviembre de 2010

Irlandeses, decid a ésos de la UE y el FMI


“Meteos vuestro plan por donde os quepa”

Mike Whitney

Information Clearing House

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Imaginen que Yaser Arafat hubiera conseguido poner fin a la ocupación israelí y establecer un Estado palestino en Cisjordania y Gaza. Imaginen ahora que diez o quince años después, el nuevo presidente palestino, Mahmud Abbas, hubiera estado dispuesto a transferir el control del presupuesto de su país al FMI para que gente extraña controlara el futuro de su pueblo. ¿Piensan ustedes que los palestinos alabarían a Abbas por patriota o le denunciarían por traidor?

El Primer Ministro irlandés Brian Cowen es Mahmud Abbas. Ha cedido a las exigencias del capital extranjero y ha transferido el control del presupuesto de la nación a la UE y al FMI. Aquí va un resumen de un artículo publicado por Reuters el 24 de noviembre:

“El inestable gobierno de Irlanda anunciará el miércoles un conjunto de planes que reducirá drásticamente el gasto social y subirá los impuestos con el fin de pagar la catastrófica crisis bancaria del país y cumplir las condiciones necesarias para que se ponga en marcha un rescate financiero internacional.

Un plan cuatrienal de ahorro de 15.000 millones de euros es la condición exigida por la UE/FMI para poner en marcha el mencionado plan de rescate tras un proceso negociador alrededor de un país largamente festejado como modelo de desarrollo económico que se ha convertido en la última víctima de la sala de urgencias de la Zona euro.

El Primer Ministro Brian Cowen comunicó al Parlamento que no se había acordado ninguna cifra definitiva para la ayuda financiera, ‘aunque se había debatido una suma de alrededor de 85.000 millones de euros’.

El ministerio de Hacienda dijo que "el plan de austeridad se publicaría en la página oficial del gobierno en Internet a las 14:00 h.” (Reuters)

Este es un día negro para Irlanda. El pueblo irlandés tendrá que enfrentarse ahora a una década o más de miseria absoluta y depresión gracias a sus venales dirigentes. Tan pronto como se seque la tinta en los préstamos del FMI, dará comienzo la segunda ocupación de Irlanda, sólo que esta vez no se llevará a cabo con vehículos blindados y paramilitares en traje de campaña sino con un montón de burócratas de mirada idiota entrenados en el arte de extender la miseria. Aún no se han firmado los préstamos y ya están los funcionarios del FMI urgiendo al gobierno para que recorte las ayudas al desempleo y el salario mínimo. Están ansiosos, literalmente. Es que no pueden ni aguantar la espera para poner sus garras sobre el presupuesto y empezar a pasar a cuchillo a Irlanda.

Y no se crean todo ese bombo y platillo de la unidad europea o de salvar a Irlanda. ¡Y unas narices! Esto va de rescatar a los bancos. Los tenedores de bonos consiguen patente de corso mientras a los trabajadores los mandan a freír espárragos. Aquí va un fragmento del Financial Times que lo explica con todo detalle:

“Según los datos recopilados por el Bank of International Settlements, los tres mayores acreedores de la economía irlandesa a finales de junio… eran Alemania, con alrededor de 109.000 millones de euros, el Reino Unido, con 100.000 millones de euros, y Francia, con 40.000 millones de euros. Esas sumas equivalen al 2% del producto interior bruto de Francia, al 4,5 del de Alemania y al 7% del Reino Unido”.

¿Lo ven? Otro rescate bancario. A Irlanda se le está exigiendo que recorte servicios sociales, que rebaje drásticamente los salarios, que renegocie contratos y que desmantele el Estado del bienestar para los que bancos descapitalizados de Francia y Alemania puedan conseguir su ración de carne. Pero, ¿por qué? Son los que compraron los bonos. Nadie les puso una pistola en la cabeza. Sabían que podían perder dinero si los bancos irlandeses se iban a pique. Ese es el riesgo que asumieron. “Tu pones tu dinero y te aprovechas de las posibilidades que surjan”. ¿Verdad? Así es como funciona el capitalismo.

Pero no, ya no funciona así. Al menos no mientras Cowen esté al timón. El Primer Ministro irlandés ha decidido rescatarles; darles “todo otra vez” a los tenedores de los malditos bonos. Pero, ¿quién hizo al Dios Cowen? ¿Quién dio a Cowen el derecho de entregar su país al FMI?

Nadie. Cowen es uno de tantos canallas doblegando la cerviz ante el capital internacional. Una vez que acabe su trabajo en Irlanda, lo más probable es que se una al globalista Tony Blair en la Riviera Francesa para codearse un poco con la gente de esmoquin.

Es muy revelador observar cómo funciona Cowen, como si los intereses de los banqueros extranjeros le importaran más que los de su pueblo. Por ejemplo, el Partido Verde se retiró del gobierno la pasada noche pidiendo que se convocaran elecciones, pero aunque el gobierno esté patas arriba, el viscoso Taioseach quiere mantenerse en el poder el tiempo suficiente para sacar adelante un nuevo presupuesto para cuatro años que dejará a los trabajadores irlandeses al borde de la indigencia. De todas formas, ¿para quién está trabajando Cowen?

Esto es del Irish Times:

“Los partidos de la oposición han intensificado hoy sus presiones sobre el gobierno, que intenta seguir adelante y aprobar el presupuesto el próximo mes.

Fine Gael volvió a pedir elecciones generales inmediatas y dijo que el plan presupuestario cuatrienal sólo debería ponerlo marcha un gobierno que contara con el mandato adecuado…

‘Lo mejor para el país es que las negociaciones sobre el programa a cuatro años lo haga un gobierno que tiene por delante ese período para servir al pueblo, que tiene un mandato de ese pueblo para que tenga autoridad y credibilidad no sólo para desarrollar y negociar sino también para llevarlo a cabo. Creo que eso es lo mejor para los intereses de Irlanda’, dijo." (“Opposition steps up presures”, Charlie Taylor, Irish Times).

Las eventuales medidas, que ya lo creo que van a apretar los cinturones, incluirán el despido de 28.000 empleados públicos, un aumento en los impuestos sobre la propiedad, un recorte del 10% en las prestaciones sociales e impuestos más altos a los trabajadores con bajos salarios. Cowen cree que es preferible gravar a las familias con rentas más bajas que hacer que los tenedores multimillonarios de bonos se coman sus pérdidas. Todo apesta asquerosamente.

¿Hay alguna salida para Irlanda? El economista Mark Weisbrot piensa que sí. Esto es lo que cree que debería ocurrir:

“Las autoridades europeas y el FMI podrían prestar a Irlanda los fondos necesarios durante los próximos uno o dos años a tasas muy bajas de interés… Una vez que se garanticen esas necesidades de préstamo, Irlanda no tendría que preocuparse por los picos de sus costes de financiación como los que provocaron la actual crisis… Las autoridades europeas podrían descartar sus condiciones cíclicas y, en cambio, permitir que Irlanda emprenda una serie de actuaciones de estímulo fiscal temporal para conseguir que su economía crezca de nuevo. Esta es la alternativa más viable y práctica ante la continuada recesión.

En cambio, las autoridades europeas están intentando que el FMI… exija una ‘devaluación interna’. Este es un proceso que hará que la economía se contraiga y haya tanto desempleo que los salarios caerán de forma espectacular y la economía irlandesa será más competitiva internacionalmente sobre la base de los bajos costes de las unidades de trabajo.” (“There is another way for bullied Ireland”, Marck Weisbrot, The Guardian).

Todo es de rigueur para el FMI. No sería un programa cabal del FMI a menos que alguien se muera de hambre. Ese es el punto de referencia para el éxito.

Irlanda no necesita programas de ajuste estructural cuando la financiación a bajo interés y los estímulos fiscales pueden devolver la vida a la economía. Esto es política, no economía. La UE y el FMI están utilizando las crisis para imponer sus propias agendas. Su objetivo real es aplastar a los sindicatos, triturar la red de la seguridad social y hacer retroceder los avances de la Era Progresista.

El pueblo irlandés no tiene otra opción más que la de resistir. En estos momentos, el gobierno Cowen se derrumba. ¡Bravo! Lo que tienen que hacer ahora los irlandeses es correr a las barricadas a ver si pueden deshacer el daño. Irlanda necesita retirarse de la UE y empezar de nuevo. Al principio el camino estará lleno de baches, pero no hay otra forma. El economista Dean Baker resume esto en un artículo aparecido en The Guardian. Aquí va lo que dijo:

“Incluso un país relativamente pequeño como Irlanda tiene posibilidades. En concreto, podrían abandonar el euro y no pagar su deuda… Como Irlanda, Argentina fue también el más patético ejemplo de la panda neoliberal antes de meterse en dificultades.

Pero el FMI puede dar un giro rápidamente. Su programa de austeridad hizo que el PIB bajara casi un 10% y que la tasa de desempleo subiera hasta alcanzar dos dígitos. A finales de 2001, era políticamente imposible que el gobierno argentino aceptara más imposiciones. Como consecuencia, rompió el supuestamente irrompible vínculo entre su moneda y el dólar y no pagó su deuda.

El efecto inmediato fue que la economía empeoró, pero en la segunda mitad de 2002 la economía crecía de nuevo. Este fue el comienzo de cinco años y medio de sólido crecimiento, hasta que la crisis económica mundial acabó finalmente afectándola en 2009.” (“Ireland should’ do an Argentina”, Dean Baker, The Guardian).

El pueblo irlandés no luchó durante siglos de hambre y ocupación extranjera para convertirse en el peón de la deuda del SuperEstado corporativo de la UE. Como dijo el presidente del Sinn Fein, Gerry Adams: “No necesitamos que nadie venga a ocupar nuestro puesto. Podemos gobernarnos nosotros mismos”. ¡Eso es! ¡Digan a los plutócratas de la UE que cojan su Bankstate Utópico y se lo metan por donde les quepa!

Mike Whitney vive en el estado de Washington. Puede contactarse con él en: fergiewhitney@msn.net

Fuente: http://www.informationclearinghouse.info/article26909.htm

rCR

jueves, 25 de noviembre de 2010

Hunden a Irlanda

Arruinada por los rescatadores

Dean Baker

CounterPunch

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

Cuando un bombero o un equipo médico realizan un rescate, lo normal es que a la persona le vaya mejor. Esto no está tan claro cuando los rescatadores son el Banco Central Europeo (BCE) o el FMI.

Irlanda tiene actualmente una tasa de desempleo del 14,1%. Como resultado de las condiciones del rescate que requerirá más recortes en los gastos del gobierno y subida de los impuestos, es casi seguro que la tasa de desempleo aumentará. El pueblo irlandés probablemente se preguntará cómo le iría a su economía si no la hubieran rescatado.

El dolor infligido a Irlanda por el BCE/FMI es totalmente innecesario. Si el BCE se comprometiera a otorgar préstamos a tasas bajas de interés, algo que está totalmente dentro de sus posibilidades, Irlanda no tendría un serio problema presupuestario. Su inmenso déficit pronosticado proviene sobre todo de la combinación de altos costes de intereses sobre su deuda y del resultado de operar a niveles de producción económica que están muy por debajo del pleno empleo; dos resultados por los que se puede culpar en gran parte al BCE.

Vale la pena recordar que el gobierno de Irlanda era un modelo de probidad fiscal antes de la catástrofe económica. Había producido grandes superávit presupuestarios fiscales antes del comienzo de la crisis. El problema de Irlanda no consistía ciertamente en gastos fuera de control del gobierno, sino en un sistema bancario temerario que alimentó una inmensa burbuja inmobiliaria. Los magos económicos del BCE y del FMI o no pudieron ver la burbuja o pensaron que no valía la pena mencionarla.

El hecho de que ni el BCE ni el FMI tomasen medidas para controlar la burbuja antes de la crisis no ha hecho que esas instituciones financieras internacionales muestren timidez para usar ahora mano dura al imponer condiciones. El plan es imponer una extrema austeridad, que llevará a que gran parte de la fuerza laboral de Irlanda sufra desempleo durante años como resultado del fracaso de sus banqueros y del BCE.

Aunque a menudo se afirma que esas instituciones no son políticas, sólo alguien clínicamente muerto podría creerlo. La decisión de hacer que los trabajadores de Irlanda, junto con los trabajadores de España, Portugal, Letonia y otros sitios, paguen por la temeridad de los banqueros de sus países es totalmente política. No existe un imperativo económico que diga que los trabajadores tengan que pagar, es una decisión política impuesta por el BCE y el FMI.

Debería ser una gran señal de advertencia para los progresistas, y de hecho para cualquiera que crea en la democracia. Si el BCE impone condiciones a un paquete de rescate será muy difícil que un gobierno elegido en Irlanda cambie esas condiciones. En otras palabras, los temas que podrán decidir los votantes irlandeses serán probablemente de una importancia trivial en relación con las condiciones que serán impuestas por el BCE.

No existe un argumento serio a favor de que no se pueda responsabilizar a un banco central. Aunque nadie espera o quiere que los parlamentos micro-administren la política monetaria, el BCE y otros bancos centrales deberían ser claramente responsables ante los órganos elegidos. Sería interesante ver cómo pueden justificar sus planes para someter a Irlanda y a otros países a un desempleo de dos dígitos durante años.

El otro punto que hay que considerar es que incluso un país relativamente pequeño como Irlanda tiene opciones. Concretamente podría salirse del euro y cesar el pago de la deuda. No es la mejor opción de principio, pero frente a la alternativa de un desempleo indefinido de dos dígitos, el abandono del euro y el cese de los pagos parecen mucho más atractivos.

El BCE y el FMI insistirán en que es el camino al desastre, pero su credibilidad al respecto es casi nula. Hay un precedente obvio. En 2001, el FMI presionó a Argentina para que impusiera medidas de austeridad cada vez más duras. Como Irlanda, Argentina también había sido un modelo para las huestes neoliberales antes de que tuviera dificultades.

Pero el FMI puede cambiar rápidamente. Su programa de austeridad redujo el PIB en casi un 10% y llevó la tasa de desempleo hasta muy arriba de los dos dígitos. Pero a finales de 2001 fue políticamente imposible que el gobierno argentino aceptara más austeridad. Como resultado, rompió el vínculo supuestamente inquebrantable entre su moneda y el dólar y cesó los pagos de su deuda.

El efecto inmediato fue que la economía empeoró, pero al llegar la segunda mitad de 2002 la economía volvió a crecer. Fue el comienzo de cinco años y medio de continuo crecimiento, hasta que la crisis económica mundial terminó por tener su efecto en 2009.

Mientras tanto el FMI hizo todo lo posible para sabotear a Argentina, que llegó a ser conocida como la “palabra A”. Incluso utilizó pronósticos engañosos que consistentemente subestimaron el crecimiento de Argentina esperando debilitar la confianza.

Irlanda debería estudiar las lecciones de Argentina. La ruptura con el euro tendría consecuencias, pero cada vez parece más probable que el dolor de la ruptura sea menor que el dolor de no hacerlo. Además, la simple mención del tema probablemente hará que el BCE y el FMI adopten una posición más moderada. Lo que deben comprender el pueblo de Irlanda y de todos los países es que si juegan según las reglas de los banqueros saldrán perdiendo.

Dean Baker es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR). Es autor de Plunder and Blunder: The Rise and Fall of the Bubble Economy and False Profits: Recoverying From the Bubble Economy.

Este artículo fue publicado originalmente por The Guardian.

jueves, 18 de noviembre de 2010

ECONOMIA › PLAN DE AUXILIO PARA IRLANDA. REACCION DE LOS MERCADOS

Desactivar la bomba antes que explote

El contexto externo acompañó y la Bolsa porteña retornó ayer a su sendero alcista. Luego del desplome generalizado de anteayer, ante el escenario de incertidumbre que se abrió con la decisión de China de elevar las tasas de interés para contener la inflación, sumada a la crisis bancaria de Irlanda, las principales plazas financieras internacionales cerraron en positivo. La noticia que ayudó a la recuperación fue que la Unión Europea y el Fondo Monetario podrían acudir al rescate de Irlanda. En el mercado local, el índice Merval avanzó 1,3 por ciento y entre los bonos sobresalió la mejora de los cupones PIB, con un salto del 1,6 por ciento. No obstante, las subas en los títulos fueron en promedio de un 0,5 por ciento. El dólar se mantuvo en 3,99 pesos.

Desde el inicio de las ruedas, los mercados reaccionaron en positivo al conocerse que representantes del FMI y el BM viajan hoy a Dublín para iniciar las negociaciones formales de un plan de rescate de hasta 100 mil millones de euros para Irlanda. La intención es frenar la crisis de deuda en la Eurozona y evitar el contagio a España y Portugal. El diálogo se intensificará aunque las autoridades irlandesas rechazan pedir ayuda para no perder soberanía. El gobierno de Irlanda se resiste a que el rescate vaya atado a un programa de ajuste fiscal.

El mejor contexto internacional permitió a la Bolsa porteña capitalizar algo del anuncio de inicio de negociaciones con el Club de París. El efecto positivo se esperaba anteayer, pero fue opacado por el desplome generalizado de los mercados internacionales. De todas maneras, la recuperación de los precios fue leve. Dentro del reducido panel de empresas líderes (MerVal) sobresalió la suba de la siderúrgica Tenaris, con el 2,7 por ciento. Con el mismo guarismo se alzó el Grupo Galicia, seguidos por Petrobras (2,1), Telecom (1,3) y Banco Hipotecario (1,3). Los bonos cerraron con mayoría de subas, aunque no tan relevantes como en ruedas anteriores. El Boden 2012 en dólares avanzó 0,3 por ciento y la emisión 2013 quedó 0,5 arriba, mientras que el Bogar 2018 terminó con un margen a favor de 0,6 por ciento.

El dólar mayorista cerró sin cambios y el Central no intervino equilibrando las negociaciones durante toda la rueda. "Hay que hacer memoria para recordar una rueda donde se mantuviera al margen de las operaciones. Sin embargo, su imprevisibilidad en el mercado se mantiene intacta", sostiene un informe de Puente. El volumen total negociado fue de 542 millones de dólares, mientras que el stock de reservas internacionales se ubicó en 52.232 millones. En los principales bancos y casas de cambio el dólar al público se mantuvo en 3,99 pesos, aunque en un recorrido más selectivo pudo observarse pizarras que ya lo ofrecen a 4. El euro repuntó un centavo, a 5,41 pesos, en sintonía con la recuperación que tuvo a nivel internacional respecto del dólar, cerrando en 1,352 unidades por divisa estadounidense.